En su editorial del pasado 19 de enero, nuestro director Ricardo Marín Rodríguez, , refiriéndose a las imitaciones describía algo así:
Imitación Vs. Plagio.
«El plagio se apropia de la idea sin reconocerla, mientras que la imitación la reconoce y reinterpreta usando la inspiración para desarrollar una voz propia, no para copiar o sustituir la fuente; una distinción fundamental en la creación y el arte. En la imitación se muestra la fuente de inspiración, se rinde tributo a la maestría del original, como un discípulo admira al maestro. En el plagio se desconoce la maestría y se intenta destruir al maestro».
Antes de continuar te recomendamos seguir leyendo hasta el final para que conozcas cómo «El Centro Democrático es imitado y plagiado para quitarle votos en el exterior».
Hoy, esas palabras las vemos reflejadas con lo que está sucediendo dentro del Partido Centro Democrático; el partido que nuestro director Ricardo Marín Rodríguez decidió asesorar en Temática Migratoria Colombiana a nivel internacional, y apoyar para recuperar la Curul en la Cámara por los colombianos en el exterior, en las elecciones a celebrarse entre el 02 y 08 del siguiente mes de marzo. (Ver aquí).
Todos quieren ser números uno dentro de sus partidos.
Si hablamos de desbarajustes o divisiones de Partidos políticos en Colombia, especialmente en época electoral, «que entre el diablo y escoja», pues difícilmente encontramos uno en donde no se haya provocado una desbandada de activistas principalmente.
En el caso de activistas políticos, una vez echados o renuncian a sus partidos, ocurre como cuando el trabajador es echado de una empresa, solo sale a hablar en contra de esta, callándose los motivos reales por los que fue echado, o se retiró. En la mayoría de los casos podríamos llamarlo traición, deslealtad, suciedad, venganza, retaliación, e incluso cobardía.
Y como lo dijimos desde el comienzo, solo nos referiremos a lo ocurrido dentro del Centro Democrático, y con relación a la postulación a la Cámara por la Circunscripción Internacional, pues es donde hemos visto, en estas elecciones, que más activistas se han retirado y armado «toldo aparte»; es decir, que, han dejado de integrar esta Agrupación política, y se han ido a lamber el Aval a otros partidos, quienes inocentemente les creyeron que se iban a llevar al resto de militantes de su partido anterior.
Digan lo que digan, la verdadera razón de esos que se retiraron del Centro Democrático y ahora son Candidatos por partidos como Alianza Verde, Nuevo Liberalismo, Salvación Nacional, e incluso Cambio Radical, es porque vieron que no podían ser números uno en las respectivas listas para la Circunscripción Internacional dentro del partido al que pertenecían.
Se les olvidó, o se hicieron los olvidadizos y no recordaron que tan solo se podían elegir tres (3) por lista, entre ellos, mínimo a una mujer; y que no a todos se les podía dar la «cabeza de lista». Se les prendió lo que ellos tanto critican de la Izquierda, que todos quieren ser el número uno; y que cuando no se lo dan, «se abren». Algo muy cierto, por cierto.
El derecho a elegir y ser elegido debe usarse con responsabilidad y razonamiento.
Si bien es cierto que nuestra Democracia, y el sentido común en Derechos humanos, en este caso el Derecho político, da la libertad de «Elegir y ser elegido» (Votar o postularse a ser votado), no es menos cierto que en esas dos acciones debe primar la honestidad, responsabilidad y razonamiento para decidir. En especial, decidir lanzarse a la Palestra pública como candidato, en el caso tratado, a la Cámara por los colombianos en el exterior.
Retirarse en plena época electoral del Partido Centro Democrático, pudiendo continuar allí como equipo y buscar la Curul por el exterior para el Partido, en vez de buscar el Aval de partidos que no se asemejan en nada a la ideología política de derechas que es la que impera en el Partido de autos, ha sido una gran equivocación.
María Teresa Jaramillo, 401 por Cambio Radical.
Comenzamos por la de menor gravedad, María Teresa Jaramillo, candidata con el 401 por Cambio Radical, durante el tiempo que lleva viviendo en Estados Unidos, siempre estuvo militando en el Centro Democrático, y hace aprox. cuatro (4) años decidió retirarse por desavenencias no solo con directivos del Partido, sino con Juan David Vélez Trujillo quien fue representante de la Diáspora entre 2018 y 2022.
Hasta hace aprox. un (1) año, dado su acercamiento con el Partido Alianza Verde, se creyó que podría ir en la lista para el Senado por este. Ese, o cualquier otro objetivo no conseguido, la llevaron inesperadamente a pensar en regresar al Centro Democrático. No sabemos qué pasó, si no lo pidió, o lo pidió y no se lo permitieron.
Pero sorpresivamente, aparece ahora como Candidata del Partido Cambio Radical, partido este que en las elecciones del 2018 por Cámara en el exterior, tan solo obtuvo 2.600 votos aprox. y con tan escasa votación no le quedaron ganas de salir en las celebradas en el 2022. Creemos que si no hubiera sido por María Teresa Jaramillo, ese Partido tampoco hubiera tenido candidatos en estas elecciones por la Diáspora. En realidad no se hubiera perdido nada.
María Teresa Jaramillo está convencida que se llevará muchos votos de activistas del Centro Democrático. Con esa fe se lanzó. Ya veremos si esos votantes le premiarán o castigarán por haber abandonado el Partido que la hizo visible políticamente entre los colombianos en Estados Unidos. Ese partido al que veneraba y defendía a capa y espada; y que hoy intenta imitar en Cambio Radical para quitarle votos.
Los tres casos graves, es el de los siguientes personajes que no solo se abrieron del Centro Democrático por no haber conseguido ese Aval que les hubiera llenado sus ambiciones de estar en el primer puesto en la respectiva lista a la Cámara por la Circunscripción Internacional, sino que se lagartearon sin mérito alguno, el Aval del Partido Nuevo Liberalismo, Alianza Verde, y Salvación Nacional.
Imitador Julio Cesar Aguirre, 401 por el Nuevo liberalismo.
El Sr. Julio Cesar Aguirre, identificado con el 401 en la lista del Partido Nuevo Liberalismo, fue uno de esos que por no haber podido conseguir el Aval del partido al que ha pertenecido siempre, el Centro Democrático, decidió irse para el otro. Para este Candidato, el Nuevo Liberalismo no tiene la más mínima similitud con la ideología de derechas del que pertenecía, pero eso le importó lo mismo. Busca protagonismo, y lo quiere conseguir trayéndose electores del partido al que también defendió vehementemente.
No importa si para ello tiene que hablar «pestes» de su anterior Partido y compañeros. Es decir, intenta opacar la luz de esos excompañeros, y del Partido en general, para que pueda brillar la suya. Será que alguien militante o seguidor del Centro Democrático le va a comer de esa?
Imitador Carlos José Acuña Araujo con el 401 por el Partido Alianza Verde.
Y ahora el Candidato con el 401 por el Partido Alianza Verde, Carlos José Acuña Araujo, militante hasta hace unos meses del Centro Democrático, hasta que le cerraron las puertas para darle el Aval a ser Candidato por la Circunscripción Internacional, y cogió vuelo desde Estados Unidos a Colombia, para lagartearse el del Partido que hoy representa.
Le prometió a Alianza Verde que arrasaría con los votantes del Centro Democrático, y aunque intenta imitarlo para ello, no le está comiendo cuento nadie. Igual que el anterior, busca de alguna manera desacreditar a su mentor político anterior, para poder brillar él solo. En este caso, no es una imitación, sino un plagio, y los ciudadanos no quieren ser cómplices de un delito.
Imitador Oswaldo Ferri Ortiz Ramos, 401 por Salvación Nacional.
El siguiente candidato es por el estilo, Oswaldo Ferri Ortiz Ramos, número 401 por el Partido Salvación Nacional, el del tal «tigre».
Militante y defensor acérrimo de su, hasta hace algunos meses el partido de su vida, el Centro Democrático. Pero al igual que otros, por no ser el número 1 en la lista de este Partido en la lista a la Cámara por los colombianos en el exterior, «se abrió del parche» y cogió para el otro extremo, la extrema derecha representada hoy en Salvación Nacional.
Este, como el ejemplo que poníamos al comienzo, del trabajador que echan o renuncia a determinada empresa, salió hablando lo peor de su anterior Partido, al igual que de sus excompañeros. Jura y rejura que opacando la luz de los demás podrá brillar la de él.
Igualmente intenta imitar al Centro Democrático en sus ideales y actuaciones, pero los militantes y seguidores de este partido siguen confiando en el original. Y aunque las copias son homenajes a los originales, ya hay muchos que expresan, «¡que copia tan mal tomada!».
Salvo María Teresa Jaramillo, pues es un caso un poco más aislado, los demás son pinches imitadores de un Partido que durante más de veinte (20) años ha trabajado incansablemente por los colombianos en el exterior, tal y como lo pueden ver aquí.
Imitar al Centro Democrático es imposible.
En ese sentido, imitar al Centro Democrático es imposible. Y aunque lo intenten con sucias artimañas, la historia sigue ahí. La historia no miente. A partir del año 2006, en gobiernos de este Partido, es donde mayor interés y mejoramiento del nivel de vida de nuestros connacionales fuera del país, ha habido.
Por lo anterior, es que queremos advertir a los seguidores, activistas y militantes del Centro Democrático, a tener mucho cuidado con esas copias. Son un verdadero peligro, son un plagio en donde se desconoce la maestría y se intenta destruir al maestro.
Nuestra mejor sugerencia, continúen con el original y olvídense de esas copias chimbas.


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