Mientras millones de colombianos en el exterior padecen largas filas y demoras en trámites, el Estado colombiano destina fortunas en alquileres de sedes diplomáticas. Analizamos el informe oficial de arrendamientos entre 2022 y 2026: los consulados más caros, las sedes propias y el eterno debate entre la rentabilidad y el clientelismo político.
