La crisis diplomática entre Colombia y Bolivia escaló rápidamente luego de que el gobierno boliviano expulsara a la embajadora colombiana Elizabeth García por supuesta injerencia política. En respuesta, la Cancillería colombiana anunció la salida del encargado diplomático boliviano Ariel Percy Molina Pimentel, en una decisión basada en el principio de reciprocidad diplomática contemplado en la Convención de Viena.

