El sistema consular colombiano enfrenta un límite estructural: ha crecido la demanda, pero no se ha rediseñado el modelo institucional. Este análisis plantea que la modernización no depende solo de tecnología, sino de una transformación profunda hacia un modelo consular 2030 basado en resiliencia, descentralización operativa, identidad digital y gobernanza tecnológica pública. El cambio clave no es digital, sino institucional.
