Desde México, nuestra amiga y fiel seguidora Loli, nos hizo llegar una carta que vamos a transcribir al completo en este artículo, al mismo tiempo que se la haremos llegar a la recién elegida Representante a la Cámara por los colombianos en el exterior, Olga Lucía Murcia, del Partido Centro Democrático, para lo de su competencia.
Loli nos envía este mensaje adjunto a esa carta: «Estimado paisano Ricardo Marín, incansable líder y representante de nuestra diáspora, lamentablemente hoy no te tenemos en el tarjetón, pero sé que tu trabajo no será truncado por eso, y es por ello que quiero dejarte esta iniciativa para que tú desde tu trinchera y el representante que llegue a ser elegido la conozca y nos apoye porque esto sí que nos urge».
Carta enviada a la elegida Representante a la Cámara por los colombianos en el exterior.
«Señora
OLGA LUCÍA MURCIA
Representante a la Cámara por los Colombianos en el Exterior
Congreso de la República de Colombia
Reciba un respetuoso saludo de quienes hacemos parte de la diáspora colombiana en diferentes regiones del mundo.
Millones de colombianos vivimos fuera del país y acudimos permanentemente a los consulados para realizar trámites esenciales que impactan nuestra vida jurídica, familiar y patrimonial. Por esta razón, los consulados no solo representan al Estado colombiano en el exterior, sino que también administran recursos públicos y bienes de la Nación en nombre de todos los ciudadanos.
La Constitución Política de Colombia es clara al establecer que la gestión fiscal de la administración pública debe estar sometida al control del Estado. En ese sentido, la Contraloría General de la República tiene la función de vigilar el manejo de los recursos públicos, incluyendo aquellos administrados por entidades del orden nacional.
Sin embargo, en la práctica, los consulados y misiones diplomáticas de Colombia en el mundo operan con niveles de transparencia y control fiscal que resultan insuficientes frente a la magnitud de los recursos que administran. Los consulados recaudan tasas consulares, realizan contrataciones locales, administran inventarios de bienes públicos y ejecutan presupuestos asignados por el Estado colombiano.
A pesar de ello, la ciudadanía en el exterior enfrenta enormes dificultades para acceder a información básica sobre la gestión administrativa y financiera de estas sedes. Con frecuencia, se argumenta que dicha información es reservada, lo cual contraviene el principio constitucional de publicidad de los documentos públicos y el espíritu de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública.
De hecho, la jurisprudencia ya ha sido clara en señalar que los inventarios de consulados no constituyen información reservada. El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, mediante fallo de segunda instancia No. 11001-31-10-038-2024-00108-01, ordenó la entrega completa de dicha información, reafirmando el derecho de los ciudadanos a acceder a documentos públicos.
Por estas razones, quienes hacemos parte de la diáspora colombiana solicitamos respetuosamente que, en cumplimiento del mandato que recibirá de los colombianos en el exterior, impulse desde el Congreso de la República de Colombia una iniciativa legislativa que fortalezca el control fiscal y la transparencia del servicio exterior colombiano.
En particular, proponemos:
1. Establecer mediante ley la auditoría anual obligatoria de consulados y embajadas por parte de la Contraloría General de la República.
2. Garantizar la publicación periódica de informes financieros y de gestión de cada sede consular.
3. Crear mecanismos de rendición de cuentas accesibles para los colombianos en el exterior.
4. Permitir la participación de veedurías ciudadanas de la diáspora, conforme a la Ley 850 de 2003, para vigilar el manejo de recursos públicos en el servicio exterior.
La transparencia no debilita las instituciones; por el contrario, las fortalece y les devuelve legitimidad ante la ciudadanía.
Los consulados representan a Colombia en el mundo, y por ello deben ser ejemplo de integridad, rendición de cuentas y buen uso de los recursos públicos.
Confiamos en que Ud. como elegida representante de los colombianos en el exterior, a partir de que se posesione en el cargo, asuma este compromiso como una prioridad legislativa y de control político, en defensa de la transparencia y del interés público de todos los colombianos, dentro y fuera del país.
Atentamente,
Colombianos de la diáspora
Ciudadanos comprometidos con la transparencia institucional


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