Campaña a la presidencia de Colombia 2026.
Una campaña polarizada, con alta incertidumbre institucional y escasa atención a la diáspora, definirá no solo el rumbo interno del país, sino también el futuro de millones de colombianos fuera de sus fronteras.
Una elección que también se decide fuera de Colombia.
Las elecciones presidenciales de 2026 no solo se juegan en el territorio nacional. Más de un millón de colombianos habilitados para votar en el exterior representan un caudal electoral históricamente subestimado, pero potencialmente decisivo.
Sin embargo, la campaña actual evidencia una constante estructural, la diáspora sigue sin ser prioridad política real.
Los candidatos: modelos de país con implicaciones migratorias distintas
Iván Cepeda (oficialismo – izquierda): Representa la continuidad del proyecto político del actual gobierno.
¿Qué implica para la diáspora?
- Posible fortalecimiento de políticas de retorno, pero sin presupuesto para financiarlo. Exactamente igual a lo que ocurre hoy en día.
- Continuidad del enfoque de “Colombia global”
- Riesgo de persistencia de fallas estructurales en servicios consulares.
El punto crítico es que, el discurso progresista no ha logrado traducirse en mejoras reales en atención consular, digitalización efectiva ni reducción de trámites.
El mal antecedente sentado por Gustavo Petro al incumplir propuestas para los colombianos en el exterior prometidas en su campaña electoral, de seguro le restará credibilidad a Cepeda.
Paloma Valencia (derecha – uribismo): Apuesta por seguridad, institucionalidad y reactivación económica.
Impacto para colombianos en el exterior:
- Posible fortalecimiento institucional de consulados
- Mayor énfasis en inversión y vínculos económicos con la diáspora
- Riesgo de reducción del enfoque social migratorio.
La clave es que podría priorizar eficiencia estatal, pero sin enfoque diferencial hacia migrantes vulnerables.
Abelardo de la Espriella (derecha radical): Candidato outsider con discurso de mano dura.
Implicaciones:
- Prioridad absoluta en seguridad interna
- Baja atención a agenda migratoria
- Posible debilitamiento del enfoque de derechos en política exterior
Otros actores debilitados
- Sergio Fajardo
- Otros candidatos hoy en disputa.
El centro político y otros partidos moderados de izquierda y derecha no han logrado consolidar una alternativa clara, lo que reduce opciones moderadas para la diáspora.
Encuestas y comportamiento del voto exterior
Las encuestas muestran una tendencia clara, Cepeda lidera primera vuelta, pero la derecha gana fuerza en segunda vuelta.
Pero hay un factor poco medido: El voto en el exterior históricamente ha tenido comportamientos distintos. Entre los más visibles:
- Mayor inclinación hacia opciones de centro y derecha
- Alta abstención por barreras logísticas
- Desconfianza en procesos consulares
Votar desde el exterior sigue siendo difícil
Desde COLEXRET hemos documentado reiteradamente, fallas en plataformas digitales, demoras en inscripción de cédulas, deficiencias en logística electoral consular, y saturación de consulados.
En 2026, estos problemas persisten. Y es donde surge la gran pregunta, ¿Puede hablarse de democracia plena cuando millones de colombianos enfrentan obstáculos para votar?
Alianzas políticas: la diáspora no está en la negociación
Las alianzas actuales responden a lógica interna. El Bloque de izquierda alrededor del oficialismo, la Derecha intentando unificarse, y el Centro fragmentado.
Ninguna alianza tiene como eje la política migratoria.
Lo que refleja una realidad estructural, que la diáspora no es considerada actor estratégico en la toma de decisiones.
Financiación de campañas y ausencia de control en el exterior
Las campañas se financian mediante recursos estatales, donaciones privadas, y estructuras partidistas. Sin embargo, desde el enfoque COLEXRET, existe opacidad en actividades políticas en el exterior, incluyendo eventos de campaña en consulados o espacios diplomáticos, y la falta de control efectivo sobre financiación internacional.
El costo de la campaña vs. la inversión en la diáspora
Mientras una campaña presidencial puede superar los CINCUENTA MILLONES (USD$50.000.000)de dólares; DOSCIENTOS MIL MILLONES ($200.000.000.000) de pesos aproximadamente, la inversión en modernización consular, plataformas digitales, y atención al ciudadano exterior sigue siendo limitada.
Contradicción estructural: Mucho gasto electoral, poca inversión en derechos.
¿Qué le espera a la diáspora según quién gane?
Si gana Iván Cepeda, continuidad del discurso de inclusión, posibles avances normativos, y persistencia de problemas operativos. Sin embargo, es el candidato, al día de hoy, que agrupa en su programa electoral mayores y mejores propuestas para los colombianos en el exterior, la población retornada, y en general para la Política Migratoria Colombiana.
El gran problema de Cepeda, a pesar de que al día de hoy tiene el mejor programa para el exterior, es que, reiteramos, pierde credibilidad por el incumplimiento del actual mandatario nacional Gustavo Petro con las promesas que lanzó en la contienda electoral que lo llevó al poder.
Si gana Paloma Valencia, mayor eficiencia administrativa, menor énfasis en políticas sociales migratorias, y posible fortalecimiento institucional.
De seguro mejoraría y mejorará notablemente, si sigue la estela que traía su partido el Centro democrático desde hace aproximadamente dos décadas, y hasta antes de que ocupara la presidencia Petro.
Pero al parecer, ni ella misma conoce el gran trabajo desarrollado por el Centro democrático en pro de los colombianos en el exterior.
Si gana Abelardo de la Espriella, reducción de prioridad de agenda exterior, política centrada en seguridad interna, y un alto riesgo para enfoque de derechos.
Y peor será, si a su lado va a tener, no importa de que manera, a quien lo apoyó en el exterior en la pasada campaña al Congreso, el excandidato a la Cámara por los colombianos en el exterior Oswaldo Ortiz Ramos, que tanto para COLEXRET, como para la gran mayoría de sus rivales en esa contienda electoral, ha sido, en cuanto a personalidad, formas y acciones, lo peor que ha habido en todas las elecciones que para el Congreso se han celebrado fuera del país.
El tema ausente: política migratoria integral
A pesar de avances normativos en los últimos años, no existe una política migratoria plenamente articulada; la participación de la diáspora sigue siendo limitada; no hay representación efectiva en decisiones nacionales, y la democracia sigue incompleta para los colombianos en el exterior,
Colombia sigue en deuda con su diáspora
Aunque COLEXRET continuará analizando con mayor detenimiento los programas electorales de los tres (3) candidatos presidenciales más opcionados, por ahora, con lo conocido, el diagnóstico para COLEXRET para 2026:
Problemas estructurales:
- Baja participación electoral
- Falta de representación política real
- Servicios consulares deficientes
- Desconexión institucional
Para concluir, las elecciones de 2026 definirán el rumbo de Colombia, pero también pondrán a prueba algo más profundo: «La voluntad real del Estado de integrar a sus ciudadanos en el exterior».
Hoy, aunque en el programa del candidato Iván Cepeda, comparado con los otros dos candidatos más opcionados (Paloma Valencia y Abelardo De La Espriella), se aprecia más solidez, la gran realidad es que esta campaña sigue demostrando que la diáspora no es prioridad para el sistema Socio-político de Colombia.
Que no existe una agenda migratoria en un solo bloque fuerte, y que el voto colombiano en el exterior sigue siendo subutilizado.
El reto no es solo elegir presidente, es decidir si Colombia seguirá viendo a sus migrantes como una cifra…o como ciudadanos con derechos plenos.
En próximos artículos estaremos dando a conocer los programas electorales de los candidatos Iván Cepeda Castro, Paloma Valencia y Abelardo De La Espriella.


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