«Rebelión en la granja» de George Orwell, lo leí por primera vez antes de cumplir mis 20 años, y de ahí en adelante ni me acuerdo cuántas veces más lo he leído. Lo cierto es que ha sido, entre los cientos de libros que he devorado, uno de los que más me ha gustado leer, y del que he aprendido mucho sobre esas nulas diferencias entre las ideologías políticas.
Luego de que ayer COLEXRET lanzara el artículo «El poder político en Colombia: izquierda, derecha, partidos y líderes», me acordé nuevamente de esa obra, y me puse a buscarla en el «fondo del baúl» de mis empolvados libros, y en menos de 10 horas terminé de leerlo nuevamente.
Terminada la lectura quise escribir este editorial, para, desde mi punto de vista dar un concepto de su contenido, comparándolo con la situación que viene viviendo mi país Colombia, con relación a su sistema político/democrático/popular. En especial lo relacionado con eso de las ideologías políticas.
Si, de esas que dicen ser igual de buenas, dizque porque «piensan por el pueblo», pero en el fondo se trata de un disfraz de imposición o dictadura, pues la verdad es que, «no dejan pensar al pueblo».
¿Qué es Rebelión en la granja?
Es una fábula política escrita por George Orwell que narra cómo un grupo de animales se rebela contra el humano que los explota para crear un sistema basado en la igualdad, pero que con el tiempo degenera en una nueva forma de opresión.
A través de personajes simbólicos y situaciones alegóricas, la obra expone cómo el poder puede corromper incluso los ideales más nobles, denunciando la manipulación del lenguaje, la propaganda y la traición de las revoluciones que terminan reproduciendo las mismas estructuras de dominación que buscaban eliminar.
Seguramente algunos de los que leerán este editorial habrán leído esta obra, y les quedará más fácil entenderlo. Para quienes no han tenido ese privilegio, los invito a leerla, y así lanzar sus opiniones con mayor conocimiento de causa.
Una fábula universal sobre el poder
Publicada en 1945, «Rebelión en la granja» es una alegoría política sobre cómo una revolución que nace con ideales de igualdad termina degenerando en un régimen autoritario. En esta historia, los animales expulsan al humano opresor para autogobernarse, pero los líderes, los cerdos, terminan reproduciendo las mismas prácticas de dominación.
El mensaje central es contundente: el poder tiende a corromperse, incluso cuando surge de causas legítimas .
¿Quién fue George Orwell?
George Orwell (1903–1950), cuyo nombre real fue Eric Arthur Blair, fue un escritor y periodista británico reconocido por su aguda crítica al poder, el autoritarismo y la manipulación política. Nacido en la India colonial y formado en Inglaterra, trabajó como policía imperial en Birmania, experiencia que marcó su visión crítica del imperialismo.
A lo largo de su vida abordó temas sociales y políticos desde una perspectiva comprometida, plasmada en obras como la que hoy tomo como referencia, «Rebelión en la granja» y «1984», donde denunció los peligros del totalitarismo, la propaganda y la pérdida de libertades individuales, consolidándose como una de las voces más influyentes del pensamiento político del siglo XX.
Colombia: entre la esperanza reformista y la desconfianza estructural
Colombia ha atravesado en las últimas décadas múltiples ciclos políticos, desde gobiernos de seguridad fuerte hasta propuestas de cambio estructural. Sin embargo, persisten problemas estructurales como la desigualdad social profunda, la desconfianza en las instituciones, la maldita corrupción política recurrente, y la polarización ideológica extrema.
En este contexto, la lectura de George Orwell adquiere una vigencia particular, la lucha por el poder no siempre transforma las estructuras, sino que muchas veces las recicla.
Los animales de Orwell en clave colombiana
A continuación, mi interpretación personal, no literal ni definitiva, que traza paralelos entre personajes de la obra y actores del sistema político colombiano. De antemano quiero pedir perdón a los animalitos de la granja de Orwell por tremenda comparación, no es mi intención ofenderlos.
Napoleón = cerdo (Líder autoritario – El poder concentrado):
Representa al líder que acumula poder y elimina opositores. En Colombia, este rol puede asociarse a figuras presidenciales con fuerte control político, tanto del pasado como del presente, y los más relevantes sin duda alguna, al menos en las últimas décadas, han sido Álvaro Uribe Vélez, presidente colombiano entre 2002 y 2010, y el actual gobernante nacional Gustavo Petro.
Aunque con ideologías opuestas, ambos han sido señalados por ejercer liderazgos altamente personalistas.
Su comparación con «Rebelión en la granja»: el poder se legitima en nombre del pueblo, pero se centraliza progresivamente.
Snowball – Copo de nieve = Cerdo: Reformista desplazado que simboliza al líder con ideas transformadoras y que es expulsado de la granja por disputas internas. En la realidad colombiana bien podríamos compararlo con Antanas Mockus y Sergio Fajardo, entre otros.
Mokus y Fajardo han representado propuestas alternativas que, pese a su impacto inicial, han sido marginadas en la dinámica de poder tradicional.
Similitud con la obra de Orwell: las ideas reformistas pierden frente a estructuras más fuertes.
Squealer – Ciruelo = Cerdo: (Vocero/propagandista del régimen). Como vocero del poder, manipula el lenguaje, y justifica todo lo que hace la élite gobernante. Representa la manipulación del discurso y la narrativa oficial.
En Colombia no se puede asimilar con una persona específica de forma estable, sino con aparatos de comunicación política de gobiernos y partidos, estrategas de comunicación gubernamental, Spin doctors políticos (asesores de narrativa), y con algunos sectores de opinión altamente alineados con gobiernos de turno (según la época).
La similitud está en que el lenguaje se transforma para justificar decisiones, tal como ocurre en la novela cuando los mandamientos o normas son modificadas.
Boxer = Caballo (el pueblo trabajador leal): Su rol, el esfuerzo, la obediencia, el sacrificio, y la confianza ciega en el sistema hasta el desgaste.
En Colombia lo podemos asimilar con las clases trabajadoras urbanas y rurales, con obreros, campesinos, sectores informales, y con empleados públicos de base o trabajadores precarizados.
En realidad no representa a un político, sino a la ciudadanía que sostiene el sistema económico y político con esfuerzo constante, muchas veces sin retorno proporcional.
La similitud es que trabajan, creen en el sistema, pero rara vez reciben beneficios proporcionales.
Las ovejas (la masa acrítica): Su rol es la repetición automática de consignas, sin reflexión crítica.
En la obra, Orwell no les asigna nombres propios individuales; aparecen como grupo homogéneo.
En Colombia podemos asimilarlas con militancias políticas radicalizadas de cualquier espectro, con sectores altamente polarizados en redes sociales, con la opinión pública que repite eslóganes políticos sin análisis, y con las “Barras” políticas digitales (radicalismos y sectarismos partidistas).
Como similitud entre Colombia y la obra, es la polarización colombiana que refleja este fenómeno de repetición de discursos sin análisis crítico.
Benjamín = Burro (el escéptico): Es el típico personaje que entiende todo, pero no actúa.
Su roll: Inteligente, crítico, pero pasivo; entiende el sistema pero reitero, no actúa.
En Colombia podríamos asimilarlo con intelectuales críticos desencantados, con académicos o analistas políticos escépticos, e incluso con ciudadanos informados pero abstencionistas o desmovilizados.
Realmente, no es una figura de poder, sino de lucidez sin acción política efectiva.
Similitud: Saben lo que ocurre, pero desconfían de cualquier cambio real.
Señor Jones = Humano: (antiguo propietario de la granja que representa el viejo orden). Su roll principal es representar el régimen anterior derrocado. Aunque criticadas, muchas de sus prácticas sobreviven bajo nuevos liderazgos.
En Colombia no podemos asimilarlo con una persona concreta, sino como un sistema histórico, como por ejemplo:
- Élites políticas tradicionales bipartidistas (Liberal/Conservador en su forma histórica)
- Viejas estructuras clientelistas del Estado
- Modelos de poder pre-reformas institucionales
Su equivalente real: el “viejo sistema político” más que individuos actuales.
Partidos políticos como “granjas en disputa”
En Colombia, algunos de sus partidos políticos pueden leerse como facciones dentro de la granja; ejemplo:
- Centro Democrático = Control, seguridad, liderazgo fuerte
- Pacto Histórico = Cambio estructural, justicia social
- Partido Liberal Colombiano y Partido Conservador Colombiano = Estructuras tradicionales.
Con los demás partidos existentes, ocurre lo mismo, todos compiten por el control de la “granja”, pero muchas veces terminan reproduciendo dinámicas similares.
El lenguaje: la herramienta más poderosa
Uno de los elementos más vigentes del libro «Rebelión en la granja», es la manipulación del lenguaje. En la novela, los mandamientos cambian hasta convertirse en que,
“Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros”.
En Colombia, esto se traduce en, reformas que cambian de nombre, pero no de fondo, en discursos que justifican decisiones contradictorias, y hasta en narrativas que dividen a la población.
Un ejemplo de ello, y relacionado con la Política Migratoria Colombiana, el «Viceministerio de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional» (Viceministerio de las Migraciones), que creado hace ya casi siete (7) meses, hoy, con su hasta ahora inoperatividad, nos está dando la razón inicial, y es que solo se trató de un cambio de nombre. Antes «Dirección de Asuntos Migratorios, Consulares y Atención al Ciudadano».
Tal cual ocurre con la mal llamada «Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones», que para no ahondar en el asunto les dejamos la publicación titulada «La Mesa de Migraciones en crisis: inoperancia y participación sin poder real en la Política Migratoria Colombiana”, en donde al leerlo nos dirán si tenemos o no razón.
O mejor, si tenía razón George Orwell hace más de ochenta (80) años cuando publicó «Rebelión en la granja».
¿Colombia, una granja sin salida?
La gran lección de George Orwell no es ideológica, sino estructural: no importa quién llegue al poder si no cambian las reglas del juego.
Colombia, como la granja, oscila entre la esperanza de cambio y la repetición de patrones históricos. La pregunta sigue abierta,
¿Está el país condenado a repetir el ciclo de Orwell o puede romperlo?
La respuesta no está en los líderes políticos, sino en la ciudadanía, en su capacidad de cuestionar, exigir y no convertirse, como las ovejas, en simples repetidores de consignas. O como lo he expresado en otras ocasiones y que ha escocido a más de uno, en «Idiotas útiles».
Llevo un buen tiempo intentando no utilizar un lenguaje brusco en mis editoriales, al igual que se ha acordado dentro del equipo editor de COLEXRET, bajarle el tono a ciertos términos, pero si en esta ocasión sigo esa directriz, de seguro reviento, así que termino con una de mis apreciaciones algo salidas de tono lingüístico:
«Izquierdas o derechas, cuando suben al poder, se convierten en la misma mierda con diferente olor». O «Un poco más del mismo garrote». Tanto que bien podría decírseles «campanita»…»tilín tilín y nada de paletas».
Y termino, «Cualquier parecido con la realidad colombiana, resustentada en el actual gobierno del tal CAMBIO, el de Gustavo Petro, ¿es mera coincidencia?»
¿CAMBIO?, lean por favor «Rebelión en la granja» de George Orwell, y hablamos de CAMBIO.
Hasta la próxima y gracias por leerme,
Ricardo Marín Rodríguez
Creador de COLEXRET.com
Investigador y escritor de Temática Migratoria Colombiana.
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