La prohibición absoluta del uso de teléfonos móviles en las elecciones colombianas en el exterior genera una grave contradicción jurídica. Mientras la Registraduría aplica rígidamente el Decreto 0211 de 2026 para la segunda vuelta presidencial, diversas ONG alertan sobre cómo esta medida discrimina a las personas con discapacidad, privándolas de su autonomía y exponiendo a los jurados de votación a riesgos legales bajo las leyes locales extranjeras.
