Manuel Alarcón
Manuel José Alarcón Norato, residente en Chile, Lider Social y político, Empresario, Presidente Asociación Social, Cultural y Deportiva “DIASPORA E INTEGRACION LATINOAMERICANA”

    1957 – 2019: Revolución política o pasividad imbécil

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    Hoy 9 de abril de 2019 se cumplen 71 años de la trágica muerte de Jorge Eliecer Gaitán Ayala, graduado en la universidad Nacional de Colombia como doctor en derecho y ciencias políticas, en el año 1924, su tesis “Las ideas socialistas en Colombia”.

    En 1926, en la Real Universidad de Roma adelanta su doctorado en Jurisprudencia, y en 1927 con su tesis “El criterio positivo de la premeditación” se gradúa con honores y regresa a Colombia con un propósito…que el pueblo intervenga en la política, una esperanza que, aunque casi imposible, logra llevar a cabo.
    En 1929, ya posesionado como congresista abre un proceso de control en el congreso por la masacre de las bananeras, debate que lo lleva a ser conocido como el tribuno del pueblo.

    Galán representa en su carrera a la clase media y aquellos marginados de la vida pública, los une con su verbo y su oratoria aunándolos a su causa y en la crítica de los 2 partidos de aquella época liberal y conservador, que practicaban la política a puertas cerradas donde unas pocas personas decidían el futuro del país. Oligarquía se le llama.

    En 1933 funda el movimiento político Unión nacional de Izquierda revolucionaria, que disuelve tiempo después para unirse al partido liberal. Continúa su intensa vida como jurista político y caudillo y su férrea determinación por la restauración moral y el fin de las prebendas de la oligarquía.

    En las elecciones presidenciales del 46 el partido liberal presenta 2 candidatos, Gabriel Turbay (respaldado por el Oficialismo) y Jorge Eliecer Gaitán apoyado por las clases populares.  Esta división causa que el partido conservador gane las elecciones presidenciales, pero que las legislativas del 47 queden en manos de los liberales con una apabullante victoria, convirtiéndolos en mayoría gracias a Gaitán; lo que lo convirtió en el jefe único del partido liberal y próximo candidato presidencial de las elecciones de 1950.

    Gaitán siempre prestó su voz elocuente a las clases populares y lo hizo siendo ya jefe del partido liberal (contra la voluntad de los dirigentes tradicionales), en la famosa manifestación del silencio del 7 de febrero de 1948, cuando con su verbo y su convocatoria lleno la plaza de Bolívar como nunca se había hecho antes ni hasta el presente nadie lo ha vuelto a hacer; la llamo manifestación del silencio. Ante la multitud enlutada que guardaba absoluto silencio, tomo Gaitán la palabra, no en nombre del partido liberal, sino en nombre del pueblo silencioso. Pidiendo al presidente Ospina paz y piedad para la patria, ante tantas injusticias y masacres, eso intimidó a los políticos tradicionales de ambos partidos.

    Gaitán le había dado voz a los sin voz, había cometido ese sacrilegio…darles voz; lo que traería imprevisibles consecuencias al orden, al abrir la política al pueblo, cuando siempre se había mantenido al margen, y la política solo se discutía en clubes privados con derechos de admisión reservados. Gaitán seria el próximo presidente…dos meses después es asesinado el 9 de abril de 1948.

    Con su muerte se abre un capítulo triste de nuestra historia; la violencia fratricida que solo amaina con el golpe de estado del General e Ingeniero boyacense Gustavo Rojas Pinilla en 1953 en contra de Laureano Gómez, como única forma de frenar la violencia ya que desde 1949 el partido liberal no se presentaba a elecciones y desconocían el mandato presidencial del presidente Laureano, y en las elecciones presidenciales del 53 tampoco se presentó una disidencia importante del partido conservador, lo que deslegitimo aún más al presidente, la salida a la encrucijada política y a la violencia creciente. El golpe de estado de Rojas Pinilla, el golpe fue aclamado e instigado por la clase política del país.

    Para lograr la paz Rojas Pinilla concede amnistía a los guerrilleros, algunos grupos guerrilleros liberales deponen sus armas, igualmente reconstruye las zonas afectadas por la violencia y en su gobierno se logran grandes avances como dar termino a la violencia, se despolitiza la policía, se reconoce el derecho al voto femenino y se construyen grandes obras de infraestructura para Bogotá y el país, como el Aeropuerto el dorado, la carrera 30, la avenida 1 de mayo, el Hospital Militar, la finalización y pavimentación de la carretera panamericana entre otros. Según Rojas pinilla ante el fracaso social y político de los partidos tradicionales el binomio pueblo y fuerzas militares seria el motor del cambio en el país; consideró que nacionalismo y patriotismo serían las fuerzas de cohesión del pueblo colombiano. Según sus ideas, sin la justicia social sería muy difícil lograr la paz y mucho más la libertad (No se puede hablar de paz sin justicia social y justa distribución y goce de las riquezas). Para estimular la economía creo dos bancos públicos, medida que los bancos privados consideraron competencia desleal; también estimulo el trabajo, permitió los sindicatos y estableció un impuesto sobre los ingresos y el patrimonio. Ante la oposición de los partidos tradicionales y separándose del apoyo bipartidista del cual había gozado y que lo llevo al poder crea lo que llamo la “tercera fuerza”. El general formula un reordenamiento del país bajo la alianza de los trabajadores, clase media y militares sustentados en los ideales bolivaristas y la doctrina social de la iglesia. Los partidos tradicionales se oponen y entran en divergencia utilizando sus periódicos para criticar el régimen y llamar tirano al presidente ya que un año después del golpe se había legitimado su autoridad. Vienen dos años de lucha para hacerse reelegir nuevamente; no hay caso, la maquinaria propagandística en su contra lo sataniza y por elección propia para no alimentar más violencia renuncia el 10 de mayo de  1957; pero antes de partir al exilio nombra una junta militar que es disuelta un año después ante la entrada en vigor del Frente Nacional un pacto bipartidista para alternarse en el poder que tanto sufrimiento traería al país y que destruye parcialmente el legado de Gaitán “Que el pueblo participe en la política”.

    Según algunos historiadores en la votación del día 19 de abril de 1970 los actores del frente nacional roban las elecciones para Misael Pastrana Borrero cabeza del partido conservador y en detrimento del General Rojas Pinilla en cabeza de su Partido Alianza Nacional para el progreso “ANAPO”, lo que trae consigo la aparición del frente guerrillero M-19 o movimiento Diecinueve de Abril en memoria del día en que fue robada la elección, trayendo mas violencia aún a nuestro desgarrado país.

    Del Frente Nacional surge un pacto excluyente entre liberales y conservadores que impide la aparición de cualquier otro partido político, no permite la sana oposición en democracia y mucho menos la competencia de partidos diferentes a los tradicionales, el problema es que el pacto sobrevivió a los 16 años originalmente pactados por los dos partidos, gracias al artículo 120 de la constitución incorporado en la reforma del 68 que obliga a dar participación “equitativa y adecuada” al segundo partido en votos….De allí nace la mermelada, la cuota burocrática y tantos esperpentos que van minando nuestra democracia; y no como lo quieren hacer ver algunos, dizque esa mermelada nació en el Gobierno de Juan Manuel Santos.  Falsos e Hipócritas…siempre ha estado ahí; y lo peor…¡SIGUE AHÍ!.
    En 1986 es elegido Presidente Virgilio Barco Vargas por abrumadora mayoría (4´214.510 votos) sobre el conservador Álvaro Gómez Hurtado (2´588.050 votos). En acato a la norma el presidente ofrece tres Ministerios a los conservadores, bajo su entendido que son a título personal y en adhesión a su programa de gobierno y no como cuota del partido para cogobernar. “Arde Troya” y el partido conservador en cabeza de su directorio entra en “oposición reflexiva”, los azules quedan por fuera del gobierno y el presidente libre de ataduras acaba con la alianza bipartidista que tiene acostumbrados a liberales y conservadores a la cohabitación y a la repartija burocrática del estado colombiano.

    Romper esta tradición le costara a Virgilio Barco no lograr su anhelo de cambiar la vetusta constitución de 1886 de Núñez y Caro, que le permitiría la reforma de la justicia, oxigenar el sistema y permitir la participación y representación popular en la política; igualmente el dialogo con la guerrilla, su desarme, desmovilización y reintegro a la vida social. Son momentos difíciles para Colombia, el crimen organizado y el narcotráfico tienen sitiado a nuestro país y en el anterior gobierno se había presentado la toma del palacio de justicia y la masacre de los mejores juristas de la corte suprema; en fin un presidente con buenos propósitos que no podrá convertirlos en realidad ante la carencia de apoyo político, incluso de su propio partido y la intensificación de la violencia que día tras día y cada vez más desgarra a nuestro país. En esos años aciagos el homicidio es la primera tasa de mortalidad, la unión patriótica creada a los aleros del tratado de paz de Belisario Betancourt C. y que logra sacar en su primer año de vida 18 diputados y 355 concejales y en las presidenciales 5 Senadores y 9 Representantes y su candidato a la Presidencia Pardo Leal un 4.5 % del total de la votación, la más alta de la izquierda hasta entonces y que el presidente le ha reconocido su legitimidad en su discurso presidencial de posesión.  Allí también anuncia que va impulsar iniciativas como la consulta popular, la creación de circunscripciones para que las minorías puedan tener una adecuada representación en el congreso y la reglamentación de la elección popular de alcaldes, principal reforma política de la administración Betancur. Es la oportunidad de abrir espacio a nuevas fuerzas y figuras políticas, para romper la nefasta alianza bipartidista y el clientelismo, pero es una oportunidad que líderes regionales ligados a los partidos tradicionales, sobre todo el liberal ven como un peligro para su subsistencia, una seria amenaza y no ven con buenos ojos al nuevo partido, pues están acostumbrados a la distribución equitativa de las cuotas de poder y más interesados en su coto político que en apoyar reformas políticas. “Mermelada pura”.

    Empieza a ser diezmada desde sus bases la unión patriótica y la violencia se intensifica cada vez más, la violencia y el terrorismo en las ciudades aumenta por la cruenta guerra de los extraditables que quieren poner de rodillas al estado para impedir su extradición a los Estados Unidos de América.

    Todo lo lleva a una figura extraordinaria, el estado de sitio que convierte al ejecutivo en legislador y le da gobernabilidad, el instrumento para combatir el narcotráfico y el crimen organizado. Endurecer penas. Tipificar nuevos delitos, castigar el paramilitarismo y estimular la colaboración con la justicia, ante la debilidad del aparato judicial, la corrupción del ejército y la policía y la poca probabilidad de que el congreso apruebe las reformas necesarias, no le queda más remedio que acudir a este medio de excepción.

    Acude a este medio de excepción en muchas ocasiones, no tiene alternativa y sin embargo considera que no es suficiente y que solo mediante la reforma constitucional es posible crear nuevas instituciones acordes con las realidades políticas y sociales a través de una nueva constitución, esta empieza a tomar forma en enero de 1988 ante la catarata de acontecimientos luctuosos que abruman a los colombianos y los hace sentirse aterrorizados y amedrantados; se le tilda de débil y carente de iniciativa y ante la idea del Espectador de consultar a los colombianos sobre la convocatoria de una Asamblea Constituyente para reformar la carta política ve su oportunidad, ya que ha venido madurando su idea y propone el 13 de marzo para que el pueblo se pronuncie si está de acuerdo en derogar el artículo 13 de la reforma que da vida al frente nacional y que prohíbe cambiar la constitución por la vía del constituyente primario. Si gana el si, él tendrá las bases jurídicas y políticas para convocar una constituyente; pero los partidos y los expresidentes no lo ven con buenos ojos. Poco a poco la controversia decanta y el gobierno firma en febrero un acuerdo con el jefe de la oposición el expresidente Misael Pastrana B. que será conocido como el acuerdo de la casa de Nariño.

    Varios fueron los intentos de Barco de llevar adelante su proyecto pero siempre fracaso ante la oposición cerrada de Cámara y Senado y solo el asesinato del Candidato presidencial Luis Carlos Galán Sarmiento el 18 de agosto de 1989, futuro presidente de Colombia y quien abogaba por la extradición, la posterior creación del movimiento estudiantil y su marcha del silencio que recoge la bandera de Galán y la mantiene en alto, hacen posible la séptima papeleta para que los colombianos se pronuncien en las elecciones regionales de marzo de 1990 sobre la convocatoria de una asamblea constituyente. La propuesta recibe el apoyo de los medios, de algunos sectores políticos y de opinión, y aunque desata una controversia jurídica el gobierno impulsa el proceso.

    El 11 de marzo de 1990, la séptima papeleta logra cerca de 2 millones de votos, según conteo de los estudiantes universitarios ya que la Registraduría no interviene porque carece de legalidad para hacerlo. Y aunque la consulta no es vinculante, crea una situación de facto que le da pie al presidente para jugársela de nuevo por la reforma. Entonces, mediante un Decreto de Estado de Sitio ordena a la Registraduría que contabilice la votación de la consulta en las elecciones presidenciales del 27 de mayo de 1990. ¡Gano el SÍ con 5´236.863 votos!, y el NO obtuvo la irrisoria cantidad de 230.080 y por lo tanto corresponderá al nuevo presidente, Cesar Gaviria seguir adelante con el proceso que culmina con la promulgación de una nueva Constitución en julio de 1991. El presidente Barco ha preparado un camino de cambio constitucional que no pudo hacer durante su gobierno.
    Los logros de la Constitución de Colombia de 1991 permitieron grandes avances para el pueblo y un país más abierto a los cambios, muchos de ellos se han ido perdiendo por reformas como la que prohibía la reelección, la igualdad de todos ante la ley; y volvimos a lo de, “La ley es para los de ruana”; escándalos tan grandes y modernos como Odebrecht, los falsos positivos con ejecuciones extrajudiciales de más 2.300 personas y aun sin responsables, Reficar con más de cuatro mil millones de dólares de perdida para el estado colombiano, la pauperización de la salud y la educación pública entre otras, y las leyes aprobadas que no se cumplen, son solo algunos ejemplos del arduo camino a construir por aquellos que amamos nuestro país y que lleve a nuestra nación a sus ideales primarios de libertad y orden.

    Más de cinco millones de colombianos vivimos en el exterior; cuántos hemos partido aburridos de un país sin oportunidades, cuántos, por miedo a la violencia, cuántos, por el atraso en sus regiones, cuántos por que han perdido las esperanzas y cuántos sino la gran mayoría seguimos sufriendo de esa ausencia de estado en el país que residimos?; y lo más triste, a pesar de nuestro gran numero en el exterior solo contamos con un Representante político ante el Congreso que vele por nosotros. Representantes, todos, que han demostrado inoperancia y poco interés en su función de legislar en beneficio ciudadano;  ejemplos, la pérdida de una Curul en la Cámara en detrimento nuestro y en beneficio de una pequeña minoría de los pueblos raizales de la isla de San Andrés; la ley 1465 del 2011 que crea el Viceministerio de Migraciones, ley promulgada pero que no funciona; la Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones que no existe por ningún lado; la repatriación de colombianos muertos en el exterior y en situación de miseria y que brilla por su ausencia (toca hacer milagros cuando no hay dinero y hay que repatriar un finado sin apoyo), Amen de algunos otros que no vienen a la memoria en este instante y ni hablar de la ley retorno (1565 del 2012), que se supone debería brindar ayuda a los colombianos que quieran retornar pero que es prácticamente inexistente, solo ha actuado en contados casos; pues como bien lo dice Ricardo Marín Rodriguez, fundador y director de “COLEXRET”, de los mas de 9.000 acogidos a ese esperpento de ley, ni siquiera el 10% ha sido realmente favorecido con incentivos que se pueda decir han llevado a rehacer sus vidas, asi la Cancillería de nuestro país lo quiera hacer ver de otra manera.

    Ante la lucha de nuestros connacionales por lograr hacer viables sus deseos y ante el silencio a sus aprehensiones y con el fin de mejorar nuestra vida en el exterior sin necesidad de renunciar a nuestra nacionalidad, ¿no será hora de la creación de un movimiento político en el exterior que verdaderamente represente los intereses y necesidades de los mas de cinco millones de colombianos que vivimos fuera de nuestro país?

    “Malaventurados los que en el gobierno ocultan tras la bondad de las palabras la impiedad para los hombres de su pueblo” Jorge Eliecer Gaitán Ayala.

    Triste recordar las palabras del Gran Caudillo cuando dijo: “Cercano está el momento en que veremos si el pueblo manda, si el pueblo ordena, si el pueblo es el pueblo y no una multitud anónima de siervos”, y ver hoy 09 de Abril de 2019, después de más de SETENTA (70) AÑOS que ese momento sigue sin llegar.

    Nuestro pueblo sigue sin ordenar, sigue sin mandar. No ordena ni manda en las urnas, pero si quiere hacerlo luego. Y los que ordenan y mandan en las urnas se les olvida que la verdadera democracia viene después de ese momento.  La verdadera democracia se practica siguiendo la labor de nuestros gobernantes.  Exigiéndoles el cumplimiento de sus propuestas.  Presionándolos para que sigan el mandato de ese pueblo, y no sigan haciendo lo que se les venga en gana. Y como también lo dijo Gaitán, esa será una de las formas en que lograremos “que el pueblo sea superior a sus gobernantes”

    Jorge Eliecer Gaitán “¡No era un hombre…era un pueblo!” y ese pueblo debe resucitar.  Y aunque sea solo en principio para quienes residimos fuera de nuestro país, ese pueblo puede resucitar a través de una Agrupación política propia…¡NUESTRA!.  Quien se anime, contácteme!

    Termino preguntando: “Desde 1957 al hoy 2019 hemos tenido una revolución política o una pasividad imbécil?”

    Compatriotas, hagamos una verdadera revolución política desde el exterior, mediante la creación de un “Movimiento Socio-político”.  O será que más de CINCO MILLONES DE COLOMBIANOS ignoramos el poder que tenemos y queremos seguir siendo una “multitud anónima de siervos?”

    Manuel Alarcón Norato
    Empresario colombiano en Chile
    Excandidato Cámara Representantes
    por los colombianos en el exterior 2018.

    Fuentes: Diario el Tiempo, Wikipedia, Internet, y Libro Maria Elvira Samper 1989

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