Viceministerio de Migraciones en Colombia y Las contradicciones de su operación
¿Un Viceministerio fantasma? La respuesta puede estar en las alarmantes contradicciones de Cancillería sobre la operación del nuevo Viceministerio de las Migraciones, y que hoy tratamos en este artículo.
Fieles al compromiso inquebrantable asumido por COLEXRET desde el primer anuncio sobre la creación del Viceministerio de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional = Viceministerio de las Migraciones, nos hemos fijado la tarea de fiscalizar con lupa el desarrollo de la nueva institucionalidad migratoria.
El principal interrogante que planteamos desde el día uno sigue en el aire…
¿Se constituyó este nuevo Viceministerio como una entidad verdaderamente funcional, técnica y robusta para la diáspora, o estamos ante un simple maquillaje de nombres que duplica las desgastadas funciones de la antigua Dirección de Asuntos Consulares?
Para despejar las dudas, el pasado 14 de mayo de 2026 acudimos a nuestro espía y/o informante, al que pueden conocer aquí, y tras casi dos meses de espera, sustrajo y nos trajo desde el Ministerio de Relaciones Exteriores lo que hoy les informamos.
Sin embargo, los interrogantes planteados por nuestro informante al Viceministerio de las Migraciones, no fueron resueltos por la jefa directa de esa cartera, la Viceministra Paula Andrea Cerón Arboleda , sino que los contestó institucionalmente la Cancillería en su conjunto, encendiendo las alarmas debido a profundas e inexplicables incongruencias técnico-administrativas.
¿Cómo funciona un Viceministerio sin trabajadores?
El primer gran choque con la lógica administrativa surge al consultar sobre la fecha exacta en que el nuevo Viceministerio de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional entró oficialmente en funcionamiento y operación.
La Cancillería fundamenta legalmente su nacimiento citando el Decreto 1081 del 15 de octubre de 2025, que modificó la estructura del Ministerio; y el Decreto 1082 de 2025 modificatorio de la planta de personal del mismo.
Según el argumento del Ministerio, basándose en el artículo 5 de dicha normativa, «se entiende que entra en funcionamiento el Viceministerio» de manera inmediata a la expedición del decreto, es decir, que dicho Viceministerio comenzó dizque a funcionar a mediados de octubre de 2025.
Aquí es donde la realidad pulveriza el relato oficial de la Cancillería:
Una cabeza sin cuerpo por meses:
La propia respuesta del Estado confirma que la Viceministra Paula Andrea Cerón Arboleda tomó posesión formal de su cargo apenas el 23 de febrero de 2026.
¿Cómo operó entonces, administrativamente ese Viceministerio durante más de cuatro meses sin una autoridad nombrada al frente?
Una planta inexistente hasta marzo:
Los anexos oficiales provistos por la entidad, como el Anexo 2 de la planta interna institucional, remitido directamente por Cancillería, revelan un desfase aún más grave.
Si bien en los registros de la base de datos figuran empleados con fechas de ingreso muy anteriores, algunos pertenecientes a la Carrera Diplomática o Administrativa desde hace años o décadas, la realidad técnica sectorial es otra, pues dichos funcionarios operaban bajo las antiguas dependencias y solo comenzaron a posesionarse y reasignarse físicamente en los despachos del nuevo Viceministerio a partir de marzo de 2026.
Desde un punto de vista puramente gerencial y de derecho público, salta a la vista una contradicción insostenible: ¿Cómo puede argumentar el Gobierno Nacional que un Viceministerio se encuentra operando y funcionando desde octubre de 2025 si no contaba con una viceministra posesionada ni con personal adscrito ejecutando labores dentro de esa estructura específica hasta marzo de 2026? Claro está que, un cascarón jurídico sobre el papel no equivale a una operación administrativa real.
La misma burocracia con diferente rótulo
Otra de las grandes revelaciones que dejan las respuestas dadas a este derecho de petición es la nula inyección de nuevo talento especializado para la atención de los más de cinco millones de colombianos en el exterior.
Al ser interrogada explícitamente sobre el número de funcionarios contratados específicamente para conformar esta nueva ala ministerial, la Cancillería respondió con absoluta crudeza:
«Con ocasión de la creación del Viceministerio de Asuntos Migratorios, Consulares y de Protección Internacional, no se realizó la vinculación de nuevos funcionarios, asesores, trabajadores o contratistas para su conformación».
A excepción del nombramiento de la Viceministra, todo el personal fue reciclado de la anterior estructura. Esto confirma los temores que desde COLEXRET manifestamos en nuestras publicaciones previas…
Se trasladaron en bloque las mismas dinámicas, los mismos vicios y las mismas limitaciones de la extinta Dirección de Asuntos Migratorios, Consulares y Servicio al Ciudadano hacia el nuevo despacho. El cambio estructural se reduce, en la práctica, a una costosa sustitución de papelería institucional y placas de oficinas.
El rastro del dinero que no se puede auditar
El análisis crítico sube de tono al revisar el manejo fiscal de la entidad, pues al solicitar una discriminación mensual detallada de los gastos ejecutados por el Viceministerio en rubros esenciales como nómina, viáticos, viajes, comunicaciones o publicidad, la Cancillería se escudó en tecnicismos de orden presupuestal para negar la información desglosada.
La entidad afirmó que, debido a las directrices del Catálogo de Clasificación Presupuestal (CCP) dictadas por el Ministerio de Hacienda, el sistema financiero institucional “no cuenta con una discriminación individualizada por dependencias”.
La misma evasiva fue utilizada al preguntar por el presupuesto asignado en exclusiva para este Viceministerio durante 2025 y 2026.
Para una comunidad migrante que exige transparencia, resulta inadmisible que en pleno 2026 la Cancillería sostenga que no es técnicamente posible saber con exactitud cuánto dinero público cuesta mantener el despacho específico del Viceministerio de las Migraciones.
Diluir los gastos del Viceministerio dentro de la bolsa general del Fondo Rotatorio del Ministerio dificulta severamente las labores de veeduría ciudadana y el control fiscal participativo.
Todo comenzó con la llegada al cargo de la Canciller de Yolanda Villavicencio Mapy
En opinión de Ricardo Marín Rodríguez, director de COLEXRET, «Es algo muy extraño, pues en anteriores administraciones de la Cancillería, esa información, relacionada con otras dependencias si era suministrada; luego entonces, porque ahora no es posible dar la del mencionado Viceministerio?
Por qué en ocasiones anteriores si nos informaron acerca del presupuesto asignado, y los gastos realizados por: Colombia Nos Une, Fondo Especial para las Migraciones, Consulados, Embajadas, CRORES, entre otros?
Aquí es donde insistimos que cuando se oculta algo, en especial en la administración pública, y sobretodo con disculpas tan paupérrimas como la dada en este caso por Cancilleria, lo que hace es despertar sospechas de actos de corrupción, así no los haya.
No es cierto que no se pueda conocer el presupuesto asignado al Viceministerio de las Migraciones, como incierto es que tampoco se puedan dar a conocer sus gastos. Eso es más bien como maltratar la inteligencia ciudadana.
Ya veremos qué dice la justicia al respecto, pues acudiremos a ella.
Y todo esto surge desde que la Sra. Yolanda Villavicencio Mapy tomó posesión del cargo de Canciller. Claro, a ella le interesa promocionar como verdadero el tal CAMBIO del Sr. Gustavo Petro proclamado en campaña electoral, no importa si es para bien o para mal, pero que haya un CAMBIO.
Ahí tienen quienes apoyaron ese CAMBIO. Un cambio en donde se continuó con la vulneración de derechos, solo que en otra forma y por otros individuos.
Y ahí si no salen a decir nada esos «idiotas útiles y/o perros falderos». Y no van a decirlo porque muchos de ellos están en cargos donde los puso la propia Canciller Villavicencio.
Igual pasa con Oranizaciones; esas dizque «sin ánimo de lucro», que comenzaron en este gobierno a «chupar» de la tetica del Estado. Organizaciones especialmente en España, muy conocidas porque en el pasado eran acérrimas enemigas de la Sra. Villavicencio, entre otras razones por la competencia que les montaba esta con su ONG AESCO.
Ya llegará el momento en que pongamos al descubierto a esas vendidas Organizaciones, que solo esperaban su turno para empezar a «comer sabroso». Y el turno llegó al posesionarse por primera vez en Colombia un gobierno de izquierdas. Donde no llegue, hasta ya estuvieran «muertas de hambre». (me refiero a sus bolsillos).
Las misiones internacionales de la Viceministra
A pesar de las trabas presupuestales generales, el informe del Grupo de Tiquetes y Viáticos arrojó datos precisos sobre la agenda de viajes de la alta funcionaria desde que asumió el cargo.
El registro detalla una intensa actividad de representación internacional (Tour ministerial), concentrada en pocos meses de gestión, tal y como lo describimos a continuación:
Marzo de 2026: Viaje a Caracas, Venezuela, para una Visita de Estado enfocada en la agenda consular bilateral. Y en el mismo mes la participación en la Ciudad de Panamá en el Taller Regional sobre el Pacto Mundial para la Migración.
Abril de 2026: Nuevo encuentro bilateral en Caracas en el marco de la Comisión de Vecindad.
Mayo de 2026: Viaje a Nueva York, Estados Unidos, para representar al país en el Foro de Examen de la Migración Internacional (FEMI) ante la ONU.
Si bien la presencia de Colombia en escenarios multilaterales y bilaterales fronterizos es necesaria , la diáspora sigue esperando que estos viáticos y fotos oficiales se traduzcan en una reducción real de los tiempos de espera para trámites en los consulados, en una defensa efectiva de los derechos laborales de los connacionales y en verdaderas políticas de retorno productivo.
El Enfoque Propositivo de COLEXRET: ¿Qué caminos quedan?
En COLEXRET no nos limitamos a ejercer la crítica mordaz; creemos firmemente en la construcción de soluciones. Si el Gobierno Nacional desea rescatar al Viceministerio de las Migraciones de convertirse en un elefante blanco burocrático, se deben implementar de forma urgente las siguientes acciones; o sino, tristemente tenemos que decirlo, que desaparezca:
Sinceramiento administrativo y cronograma real:
La Cancillería debe publicar una circular aclaratoria que determine el inicio real de la operación técnico-administrativa del Viceministerio (marzo de 2026). Gobernar con base en ficciones temporales extraídas de decretos sobre el papel erosiona la confianza de la ciudadanía.
Descentralización de rubros financieros:
Exigimos un esfuerzo conjunto entre la Cancillería y el Ministerio de Hacienda para individualizar los centros de costos presupuestales del Viceministerio. La diáspora tiene el derecho constitucional a saber detalladamente de qué manera y en qué programas se invierte el presupuesto asignado a su protección y vinculación.
Convocatorias públicas y especializadas:
Operar un Viceministerio exclusivamente con la misma planta transversal trasladada de otras áreas limita la especialización.
Es imperativo abrir concursos y convocatorias transparentes para incorporar profesionales expertos en derecho migratorio, geopolítica de la movilidad humana y defensores de derechos humanos que comprendan las necesidades actuales de los retornados y residentes en el exterior.
Pero la excusa legal está en el Decreto del Plan de Austeridad del Gasto dictado anualmente por el Gobierno Nacional de acuerdo con las directrices de la Ley de Inversión Social (Ley 2155 de 2021).
Específicamente, para la vigencia actual, el Decreto 618 de junio de 2026, el cual da continuidad a las estrictas medidas de control presupuestario fijadas en periodos anteriores, como el Decreto 199 de 2024 y decretos concordantes de 2025, restringiendo, condicionando o congelando el crecimiento e incremento de costos en las plantas de personal y la contratación pública en Colombia, incluyendo al Ministerio de Relaciones Exteriores.
Rendición de cuentas directa:
La Viceministra Paula Andrea Cerón debe asumir la vocería directa ante los medios independientes de la diáspora. Responder solicitudes críticas a través del anonimato corporativo de los correos generales de la Cancillería desdibuja los principios de participación ciudadana e interlocución directa que la misma entidad dice defender.
El control social no se detiene aquí. Desde las páginas de COLEXRET continuaremos desarmando la narrativa oficial con documentos, pruebas y análisis técnicos en la mano, pues los colombianos en el exterior merecen una institucionalidad robusta, transparente y eficiente; no un cambio de etiquetas sobre las mismas promesas rotas de siempre.
Cuando desde hace más de diez (10) años, tanto COLEXRET como otros sectores de la Sociedad civil y la ciudadanía nos pusimos en la tarea de gestionar con insistencia la creación del Viceministerio de las Migraciones, y cuya historia pueden ver aquí, fue para que se llevara a cabo con fines reales en beneficio de la migración colombiana, y no para que se convirtiera en el fiasco que estamos viendo hoy en día.
A que es necesaria la Consejería Presidencial para las Migraciones?


Comentarios