Política migratoria colombiana: comparación 2017 Vs. 2026
El artículo publicado el 13 de enero de 2017 por COLEXRET, y visible aquí, dejó una tesis que hoy sigue resonando, “Se ha hablado de migración sin migrantes”.
Nueve años después, la política migratoria colombiana ha cambiado en forma, pero no completamente en fondo. Analizamos:
Si terminas de leer hasta el final, conocerás ampliamente cómo fue que dentro de la «Política Migratoria Colombiana: en un planteamiento de 2017 denunciamos lo que hoy los expertos, medios y organismos confirman».
2017: exceso normativo, ausencia de migrantes.
Señalábamos en aquel artículo, la existencia de varias leyes y normativas sin ejecución efectiva, Comisiones Intersectoriales sin resultados, y exclusión de la diáspora.
Advertíamos y reiterábamos el pensamiento del Politólogo Javier Urrea Cuellar, en cuanto a que “Las leyes para migrantes se han elaborado sin los migrantes”.
Hoy, esa crítica sigue siendo reiterada por sus mismos actores, pues en realidad la principal falla es que se han elaborado, y se continúan elaborando leyes y demás normas…sin participación real de los migrantes.
Normas Migratorias sin Migrantes: una crítica que sigue vigente
Dentro de la investigación impulsada por la Plataforma COLEXRET, la política migratoria colombiana ha sido descrita como un sistema institucional robusto en normas, pero débil en participación real de los migrantes.
Tal como se expone en el artículo inicialmente mencionado, “Se habla de migración sin migrantes. Algo así como hablar de educación sin tener en cuenta a los docentes y al alumnado.”
La crítica central no ha perdido vigencia en el periodo 2017 – 2026, aunque el Estado ha fortalecido instrumentos normativos y de atención, la diáspora sigue teniendo una participación limitada en el diseño real de la política pública.
2017–2026: expansión normativa y cambio del fenómeno migratorio
Desde entonces, Colombia ha incorporado nuevos instrumentos, como la Ley 2136 de 2021 (Política Integral Migratoria), el CONPES 3950 de 2018, y el Estatuto Temporal de Protección.
Sin embargo, estudios recientes advierten que “La institucionalidad crece con resultados insuficientes”
Respuesta institucional: avances y límites
Entre el 2025 y el presente 2026, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia ha impulsado reformas como el fortalecimiento consular, la reglamentación para la conformación de la Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones, y la creación del Viceministerio de Migraciones.
También se ha visto el fortalecimiento del programa Colombia Nos Une, la continuidad en la digitalización de servicios consulares, y estrategias de vinculación con la diáspora. Sin embargo, en múltiples informes institucionales es reconocida la necesidad de “fortalecer la participación de los colombianos en el exterior en la formulación de políticas públicas”.
Sin desconocer ese trabajo realizado, a pesar de que no está operando como debería ser, es importante agregar que se trató de procesos que venían desde hacía mucho tiempo atrás.
Organismos internacionales: reconocimiento con advertencias
La Organización Internacional para las Migraciones ha destacado la respuesta integral a migrantes y el enfoque humanitario; reconociendo que la Política Migratoria requiere sostenibilidad y coordinación real entre actores
Investigadores, columnistas, líderes sociales y medios: una crítica cada vez más amplia
María José Espinosa, periodista cubana en Nueva York, que cubre en El Diario El PAÍS de España, Cuba y comunidades hispanas en EE UU., fundadora de la revista ‘El Estornudo’ y ganadora del Premio Mario Vargas Llosa de Periodismo Joven, quien estudió en la Universidad de La Habana, con maestrías en Comunicación en la UNAM y en Periodismo Bilingüe en la Craig Newmark Graduate School of Journalism, afirma que “La migración no es un problema a contener, sino una realidad que debe ser gestionada”.
Adriana Gaviria, economista e investigadora colombiana especializada en migración, economía ambiental y comportamiento. Profesora e investigadora en la Universidad Loyola (España), habiendo desarrollado estudios sobre políticas públicas y dinámicas socioeconómicas en América Latina, con especial atención a Colombia y El Salvador, señala que, «Colombia pasó de política de vinculación a política de gestión migratoria interna persiste la falta de enfoque integral».
Carlos Malamud, (Buenos Aires, 1951) historiador y analista político especializado en América Latina. Catedrático de Historia de América en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) e investigador principal del Real Instituto Elcano, donde centra su labor en las relaciones internacionales e integración regional latinoamericana, indica que, «Colombia ha sido ejemplo regional pero con debilidades institucionales de largo plazo».
Por su parte, Javier Urrea Cuéllar, amigo y columnista de COLEXRET, politólogo, consultor y activista colombiano especializado en migraciones, gobernanza y participación ciudadana; conocido por su liderazgo en iniciativas de la diáspora colombiana en Europa y su trabajo académico en ciencias políticas entre Colombia y España, retoma la crítica original: “Se sigue hablando de migración sin migrantes”. Javier mantiene la crítica estructural, “Migración sin migrantes”.
Por su parte, investigaciones académicas sobre migración venezolana destacan que los migrantes llegan “con pocos recursos y documentación limitada”.
Así mismo, analistas y columnistas en medios internacionales como el diario El País de España han documentado múltiples problemáticas, tales como:
La crisis institucional por la falta de liderazgo que ha debilitado la institución migratoria; otra es la crisis del sistema de refugio, pues está diseñado para que tires la toalla; y otra son las nuevas dinámicas migratorias, en el cambio de rutas por restricciones globales.
Organizaciones y análisis internacionales
La OIM y Cancillería han evidenciado dinámicas complejas en frontera, como los flujos mixtos de colombianos y venezolanos, y el liderazgo social y pensamiento crítico colombiano.
Desde COLEXRET insistimos en una tesis reiterada, “fetichismo legal”: creer que la ley resuelve aunque no tenga resultados reales.
Este mismo Medio ha profundizado en la debilidad en atención consular, la falta de enfoque diferencial, e dependencia de la justicia para proteger derechos.
Se ha advertido incluso que, “La justicia se ha convertido en el primer recurso para los migrantes».
Congreso colombiano: avances limitados
El Congreso de la República de Colombia ha realizado algunos debates de control político (insuficientes), e intentos de reforma normativa, pero sigue sin aprobar una «Ley General Migratoria Colombiana» que lo agrupe todo (Emigración, Inmigración y Retorno); como tampoco ha creado mecanismos efectivos de participación
COLEXRET: persistencia en la incidencia
Desde siempre, y continuando con ello, COLEXRET, sigue sin descanso y permanentemente impulsando esa Ley General Migratoria Colombiana, promoviendo la participación ciudadana, y ejerciendo veeduría institucional. Reafirmando que “No podemos seguir cometiendo los mismos errores”.
Comparación directa: 2017 Vs. 2026
Aspecto 2017 2026
Normativa Amplia Más robusta
Participación migrantes Nula Limitada
Institucionalidad Fragmentada Ampliada
Ejecución Débil Insuficiente
Reconocimiento internacional Bajo Alto
Crisis migratoria Emigración Inmigración masiva
Pros y contras del modelo actual
Entre las ventajas tenemos, liderazgo regional en regularización, fortalecimiento institucional y reconocimiento internacional.
En las desventajas, el “fetichismo legal” (normas sin desarrollo ni ejecución), baja participación de la diáspora, crisis del sistema de refugio, falta de presupuesto estructural y debilidad institucional en su aplicación.
2026: la misma crítica, con más evidencia
Lo que en 2017 era una denuncia de COLEXRET, en 2026 es un consenso entre académicos, organismos nacionales e internacionales, Instituciones gubernamentales, Medios de comunicación masivos y alternativos, y líderes socio-políticos de colombianos en el mundo.
Todos coinciden en una idea central, y es que Colombia ha avanzado en normas, pero no en participación ni ejecución.
La política migratoria sigue siendo, en gran medida: una política diseñada para migrantes… sin los migrantes.
¿Habrá cambios con la nueva Representación política de los colombianos en el exterior, para el periodo 2026 – 2030?
Al día de hoy es imposible responder este interrogante. Así que tendremos que esperar la posesión del nuevo Representante a la Cámara por los colombianos en el exterior, el 20 de julio del presente 2026, y ver el plan de trabajo que presentará para desarrollar en pro de los colombianos fuera del país durante el siguiente cuatrienio.
Ante la gran cantidad de inconvenientes que hay por solucionar, y con el gran compromiso electoral que planteó el C. Democrático, ganador de las elecciones al Congreso en el exterior, como bandera de campaña, la promulgación de una Ley General Migratoria que lo cobije todo (Emigración, Inmigración y Retorno),…
…al nuevo Representante por la Circunscripción Internacional no le esperan cuatro (4) años fáciles. A nosotros tampoco.


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