La reciente decisión del Gobierno boliviano de declarar persona non grata a la embajadora de Colombia en Bolivia, Elizabeth García Carrillo, volvió a poner en el centro del debate público la figura de una de las diplomáticas más particulares del gobierno del presidente Gustavo Petro.
La historia de Elizabeth García Carrillo, la embajadora colombiana declarada persona non grata y expulsada de Bolivia.
Aunque el episodio diplomático se produjo en medio de tensiones bilaterales entre Bogotá y La Paz por declaraciones del mandatario colombiano sobre la situación política boliviana, el caso también despertó un renovado interés por conocer quién es realmente Elizabeth García Carrillo, cuál ha sido su recorrido político y profesional, y por qué su nombramiento generó controversia desde el inicio.
Origen indígena y raíces familiares de Elizabeth García Carrillo
Elizabeth García Carrillo, cuyo nombre ancestral es Atisheykaringumma, pertenece a los pueblos indígenas Arhuaco y Kankuamo de la Sierra Nevada de Santa Marta. Su identidad étnica ha sido uno de los pilares fundamentales de su trayectoria pública y política.
La hoy diplomática ha sostenido durante años un discurso centrado en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, las víctimas del conflicto armado, las mujeres y las comunidades racializadas en Colombia y América Latina.
De acuerdo con la información oficial de la Embajada de Colombia en Bolivia, García Carrillo es descendiente de la nación Arhuaca por línea materna y de la nación Kankuama por línea paterna.
Su vida estuvo marcada por la violencia derivada del conflicto armado colombiano. Según ha relatado en diferentes escenarios públicos, las amenazas y el contexto de violencia la llevaron a salir del país y establecerse en Canadá en condición de exiliada desde 2009.
Formación académica y controversias sobre sus títulos
Uno de los puntos más polémicos alrededor de Elizabeth García Carrillo ha sido precisamente su formación académica y la legalidad de los requisitos exigidos para ocupar el cargo diplomático.
La Cancillería colombiana la presentó como profesional en Derecho y especialista en Cooperación Internacional Intercultural y Derecho Internacional Humanitario.
También se destacó su manejo de los idiomas español, francés e ijku, lengua ancestral arhuaca.
Sin embargo, investigaciones periodísticas cuestionaron la validez y convalidación de sus estudios en Colombia. El medio Cuestión Pública reveló que sus títulos obtenidos en Canadá no estaban convalidados ante las autoridades colombianas al momento de su nombramiento.
La investigación señaló además que en el Registro Nacional de Abogados no aparecía certificación que acreditara su tarjeta profesional como abogada en Colombia.
García Carrillo respondió entonces que sus estudios correspondían a un “Baccalauréat en Droit” realizado en la Universidad Laval de Quebec y aseguró cumplir los requisitos legales exigidos para ser embajadora.
La controversia generó críticas desde sectores diplomáticos y académicos, particularmente entre miembros de la carrera diplomática, quienes cuestionaron que el Gobierno estuviera privilegiando nombramientos políticos sobre funcionarios de carrera.
Cómo llegó a la Embajada de Colombia en Bolivia
Elizabeth García Carrillo fue nombrada embajadora de Colombia en Bolivia por el presidente Gustavo Petro durante los primeros meses de su administración.
Su designación se interpretó como parte de la apuesta del nuevo gobierno por incorporar liderazgos indígenas, sociales y alternativos en cargos diplomáticos de alto nivel.
Aunque algunas publicaciones señalan octubre de 2022 como fecha del decreto de designación, oficialmente comenzó funciones el 30 de noviembre de 2022.
Posteriormente, el 6 de febrero de 2023, presentó sus cartas credenciales ante el entonces presidente boliviano Luis Arce Catacora en La Paz.
Durante esa ceremonia estuvo acompañada por su esposo, Nicolas Bernier, y sostuvo reuniones oficiales relacionadas con cooperación bilateral, Amazonía, crisis climática, políticas antidrogas y derechos de comunidades indígenas y afrodescendientes.
Experiencia profesional y activismo internacional
Antes de llegar a la embajada, Elizabeth García Carrillo desarrolló gran parte de su actividad pública en Canadá y en organizaciones sociales internacionales.
Entre los cargos y actividades más relevantes que se le atribuyen están:
- Investigadora del Instituto Nordik en Canadá.
- Expresidenta de la Asociación de Víctimas del Conflicto Armado Colombiano en Canadá (ASOVICA).
- Exasesora jurídica del Proceso de Comunidades Negras (PCN).
- Integrante y colaboradora de iniciativas de la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales.
Su perfil estuvo siempre vinculado a procesos de construcción de paz, justicia migratoria, derechos étnicos y defensa de víctimas del conflicto armado.
Dentro del gobierno Petro, su figura fue vista como una representación simbólica del discurso de inclusión étnica y diplomacia popular impulsado por la administración.
Gestión diplomática en Bolivia
Durante su paso por la embajada en La Paz, Elizabeth García Carrillo centró buena parte de su agenda diplomática entre otros temas:
- Cooperación ambiental y amazónica.
- Derechos de los pueblos indígenas.
- Integración regional.
- Participación de mujeres en espacios diplomáticos.
- Cambio climático y defensa territorial.
- Fortalecimiento de relaciones bilaterales entre Colombia y Bolivia.
Su gestión tuvo especial cercanía con agendas progresistas latinoamericanas alineadas ideológicamente con sectores de izquierda regional.
Aunque no protagonizó grandes acuerdos comerciales o políticos de alto impacto mediático, sí desarrolló una agenda activa en espacios culturales, académicos y sociales relacionados con derechos humanos y pueblos originarios.
Demandas y cuestionamientos por su nombramiento
Desde su llegada al cargo, su designación fue objeto de cuestionamientos jurídicos y políticos.
Las principales críticas se centraron en la ausencia de carrera diplomática, dudas sobre la convalidación de títulos, el cumplimiento de requisitos legales, y el uso de cargos diplomáticos como cuotas políticas.
Diversos sectores defendieron, sin embargo, que la legislación colombiana permite nombramientos de libre designación para embajadas y destacaron el valor simbólico y político de incluir representantes indígenas en la diplomacia colombiana.
Aunque hubo controversias públicas y debates jurídicos, no se produjo una anulación efectiva de su nombramiento.
Con todo y lo que se haya dicho y actuado en contra de Elizabeth García Carrillo, al día de hoy, nadie puede sostener que todo eso fuera cierto, pues la misma Embajadora ha desmentido y presentado pruebas en contra de esas acusaciones.
La declaración como persona non grata en Bolivia
El episodio que catapultó nuevamente su nombre al escenario internacional ocurrió en mayo de 2026, cuando el Gobierno boliviano decidió declararla persona non grata y solicitar el cese de sus funciones diplomáticas.
La medida fue tomada tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre la crisis política boliviana y las protestas relacionadas con sectores afines al expresidente Evo Morales.
La Cancillería boliviana argumentó que existía una “injerencia constante” del mandatario colombiano en asuntos internos de Bolivia y sostuvo que las declaraciones públicas vulneraban el principio de no intervención.
Justos pagando por pecadores
Aunque la decisión afectó directamente a Elizabeth García Carrillo como representante diplomática, distintos analistas coincidieron en que el conflicto estuvo relacionado con las posiciones políticas expresadas por Petro y no con actuaciones personales de la embajadora, pues de ella no se ha tenido queja alguna frente a la Embajada colombiana en el país boliviano.
El Gobierno boliviano aclaró además que la expulsión no implicaba ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.
Elizabeth García, una figura simbólica dentro del petrismo
Más allá de la coyuntura diplomática, Elizabeth García Carrillo representa una figura profundamente simbólica dentro del proyecto político del presidente Gustavo Petro.
Su historia reúne varios de los elementos centrales del discurso gubernamental, entre ellos:
- Representación indígena;
- Enfoque étnico;
- Construcción de paz;
- Reivindicación de víctimas;
- Feminización de la diplomacia; y
- Visibilidad de liderazgos alternativos.
Para sus defensores, su llegada a la embajada significó una ruptura histórica frente a las élites tradicionales que durante décadas dominaron la diplomacia colombiana.
Para sus críticos, en cambio, su caso evidenció improvisación institucional y politización del servicio exterior.
Lo cierto es que, tras el episodio de Bolivia, Elizabeth García Carrillo quedó convertida en una de las figuras diplomáticas más controvertidas y mediáticas del actual gobierno colombiano.
Y como «no hay mal que por bien no venga», a raíz de este incidente diplomático entre gobernantes nacionales (Colombia – Bolivia), el mundo tuvo la oportunidad de conocer a, no solo una gran profesional y persona, sino a una digna representante del Estado colombiano en un país extranjero, y esto es reconocido hasta por sus propios adversarios.
Desde COLEXRET hemos venido siguiendo el trabajo de muchos Cónsules y Embadores desde hace aproximadamente 15 años, y sin desmeritar el trabajo de los demás, pues la mayoría han sido buenos, el de Elizabeth García Carrillo ha sido realmente sobresaliente.
Y hay mucho más…
Muchas más cosas, muy buenas por cierto, se pudieran publicar de Elizabeth García Carrillo, pues reposan en nuestros archivos, pero siendo respetuosos con la vida privada, incluso de funcionarios públicos, COLEXRET se limita a dar a conocer lo oficial y público, así que lo dejamos aquí.


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