La Cancillería admite que el Registro Consular es completamente voluntario, reconoce que ninguna ley autoriza otorgar atención preferencial a quienes estén registrados y anuncia modificaciones al mensaje utilizado por algunos consulados. Sin embargo, insiste en calificar como «subjetiva» la interpretación de COLEXRET, obligando nuevamente a este medio a acudir a la justicia para lograr algo que pudo resolverse administrativamente con una simple instrucción de transparencia.
















