¿Podrá Paulina Estrada devolverle al Consulado de Madrid el lugar que alguna vez ocupó?
Madrid tiene nueva Cónsul. Y el desafío no es pequeño
Hoy, 5 de octubre de 2026, comienza oficialmente una nueva etapa para el Consulado General Central de Colombia en Madrid.
La abogada caleña Paulina Estrada Pérez asumió como nueva Cónsul General Central de Colombia en Madrid, después de la salida de Javier Darío Higuera Ángel, quien había llegado a esa sede el 11 de abril de 2025.
No es un cambio cualquiera, pues Madrid no puede ser considerado simplemente otro consulado colombiano en Europa. Su circunscripción comprende la Comunidad de Madrid, buena parte de Castilla-La Mancha, Castilla y León y Galicia, lo que convierte a esta representación en una de las piezas fundamentales de la presencia consular colombiana en España.
Y hay algo más.
Paulina Estrada no llega a un Consulado cualquiera. Llega a una institución que necesita recuperar confianza, credibilidad, cercanía y liderazgo. Todo esto perdido bajo la dirección que le dio Javier Dario Higuera Ángel.
Y llega, además, con una historia personal y política que inevitablemente hará que muchos se pregunten, ¿Por qué precisamente ella?
¿Quién es Paulina Estrada Perez?
Paulina Estrada Pérez es una abogada colombiana, nacida en Cali, de 33 años, radicada durante buena parte de los últimos años en Miami.
Es abogada en Colombia y también realizó formación jurídica en Estados Unidos.
Su perfil profesional público registra estudios en la «Nova Southeastern University Shepard Broad College of Law», donde aparece vinculada académicamente entre 2021 y 2023.
Su experiencia profesional no se limita al sector público, pues entre 2019 y 2021 estuvo vinculada al Consulado de Colombia en Miami como asistente o consultora jurídica, experiencia especialmente importante para el cargo que acaba de asumir, porque significa que no llega completamente ajena al funcionamiento de una sede consular.
Posteriormente desarrolló actividades de consultoría jurídica en asuntos transnacionales entre Colombia y Estados Unidos, vinculadas a Blue Square Group.
Es decir, tiene experiencia privada, jurídica, internacional y consular.
Paulina Estrada y Abelardo De la Espriella: una relación que pesa
La nueva Cónsul General de Colombia en Madrid no llegó al Gobierno de Abelardo De la Espriella como una desconocida, ya que durante la campaña presidencial de 2026 tuvo un papel relevante en la estructura internacional del entonces candidato.
Diferentes Medios han señalado que Estrada Perez conocía a De la Espriella desde hacía aproximadamente una década, que existe una relación personal entre ambos y que durante años compartieron escenarios relacionados con el ejercicio del Derecho. Además, estuvo al frente de la coordinación del movimiento político en el exterior.
Su responsabilidad electoral tampoco fue menor, pues participó en la coordinación de equipos de campaña, testigos electorales, voluntarios y comunicaciones dirigidas a los colombianos en el exterior. Se destaca incluso el peso que tuvo el voto internacional en la elección de De la Espriella y el papel de Estrada en esa estructura.
Y aquí aparece la primera pregunta política:
¿Fue nombrada Paulina Estrada únicamente por su hoja de vida profesional o también por la confianza política que construyó durante años con el hoy Presidente de Colombia?
La respuesta oficial solamente podría darla el actual Gobierno, pero desde el análisis periodístico resulta evidente que la confianza presidencial forma parte del contexto de su nombramiento.
Eso no significa automáticamente que sea un mal nombramiento, como tampoco significa automáticamente que sea un buen nombramiento. Significa que la nueva Cónsul tendrá que demostrar que puede pasar de ser una persona de confianza política del Presidente a convertirse en la representante institucional de todos los colombianos en su circunscripción, incluidos aquellos que jamás votaron por De la Espriella.
Y ese será uno de sus primeros grandes desafíos.
La experiencia que puede jugar a su favor
Paulina Estrada no llega sin experiencia relacionada con los colombianos en el exterior.
Su paso por el Consulado de Miami le proporciona un conocimiento previo de la dinámica consular. Su ejercicio jurídico internacional le aporta herramientas para comprender problemas transnacionales y migratorios. Y su trabajo político en el exterior le permitió establecer contacto con organizaciones, dirigentes y ciudadanos colombianos residentes fuera del país.
Esto podría convertirse en una ventaja. Porque dirigir un Consulado no consiste simplemente en firmar documentos.
Hay que entender:
- La atención al ciudadano;
- La protección consular;
- Los problemas migratorios;
- Las situaciones de vulnerabilidad;
- Los asuntos notariales y de registro;
- La documentación;
- Los pasaportes;
- Las relaciones con autoridades españolas;
- Las asociaciones colombianas;
- Los empresarios;
- Los trabajadores;
- Los jóvenes;
- Las víctimas;
- Los colombianos privados de libertad;
- Los casos humanitarios;
- Los problemas laborales;
- Las necesidades de los retornados;
- Y, sobre todo, la enorme diversidad de la diáspora colombiana.
Estrada ya conoce una parte de ese universo, hora deberá demostrar que puede administrarlo.
El Consulado de Colombia en Madrid no necesita únicamente una abogada
Ese Consulado en Madrid necesita una gerente pública. Una persona capaz de dirigir equipos, controlar recursos, establecer indicadores, escuchar críticas, responder derechos de petición, analizar contratos, controlar tiempos de atención, exigir resultados y rendir cuentas.
El Consulado tiene que funcionar como una institución pública moderna, no como una oficina personal del funcionario de turno, tal y como lo fue para el anterior Cónsul Javier Dario Higuera Ángel.
La nueva Cónsul tendrá que comprender que el cargo no le pertenece, y el Consulado tampoco.
La sede pertenece al Estado colombiano y existe para servir a los ciudadanos.
¿Qué pasó durante la administración de Javier Darío Higuera?
Javier Darío Higuera no fue un funcionario sin experiencia. Todo lo contrario.
La propia Cancillería lo presentó como un diplomático de carrera con más de 33 años de trayectoria, exdirector de Asuntos Migratorios, Consulares y Servicio al Ciudadano, exjefe de Gabinete, exembajador en Dinamarca y Polonia y antiguo cónsul general en Bélgica y Luxemburgo, entre otras responsabilidades. Consulado de Colombia en Madrid
Por eso, las críticas a su administración no pueden explicarse por falta de experiencia diplomática.
Y precisamente por eso la pregunta permanente ha sido:
¿Qué ocurrió en Madrid para que una administración encabezada por un funcionario con semejante trayectoria terminara tan cuestionada en determinados sectores de la comunidad?
El propio Higuera llegó prometiendo una administración cercana, eficiente, transparente y centrada en las necesidades de los colombianos.
La Cancillería también presentó durante su administración avances importantes.
Por ejemplo, se implementó una nueva plataforma de citas y, según el informe de rendición de cuentas del Consulado, desde septiembre de 2025 se utilizó Calendly para mejorar el agendamiento. Ese mismo informe señala que se atendían más de 400 correos diarios y que se fortalecieron servicios sociales, jurídicos, culturales y de empleo.
También ocurrió algo extremadamente cuestionado, y que aún está en investigación, pero muy importante:
Madrid estrenó una nueva sede.
La oficina se trasladó a la calle Lagasca 88 y comenzó a atender allí en julio de 2026.
La Cancillería la presentó como un espacio correspondiente al denominado “Consulado del Siglo XXI”, con áreas de atención jurídica y social, módulos especializados y espacios más amplios. Consulado de Colombia en Madrid
Y aunque parezca mucho, nosotros insistimos en que «no fue nada» para lo que se pudo hacer. Y que las malas actuaciones taparon lo poco bueno que supuestamente se hizo.
A lo mejor el problema es que desde COLEXRET no nos conformamos con «limosnas», siempre queremos más y mejor. Y porque siempre hemos creido que «el conformismo es sinónimo de mediocridad».
Una cosa es la gestión administrativa que aparece en los informes oficiales y otra es la percepción que determinados ciudadanos y sectores organizados tienen de esa pasada administración.
Y allí está precisamente el problema.
Las críticas no pueden ser ignoradas
Durante los últimos años Madrid ha sido escenario de diversas controversias relacionadas con la atención consular.
Una de ellas fue la organización de las jornadas electorales de 2026. El Partido MIRA denunció problemas relacionados con la distribución de las mesas de votación en Madrid y solicitó la intervención de varias autoridades. El propio Consulado informó que adoptó correctivos.
También ha existido una problemática recurrente alrededor de las citas.
La página oficial del Consulado reconoce que la demanda es suficientemente alta como para que la agenda se abra diariamente a una hora determinada y advierte incluso que el código de verificación puede tardar hasta 59 minutos en llegar al correo electrónico dependiendo de la demanda.
Esto demuestra que la administración de Madrid enfrenta un problema estructural de demanda que no puede resolverse simplemente cambiando una plataforma informática. Se necesita rediseñar el modelo de atención.
Pero el peor lunar negro de la administración de Javier Higuera Ángel es sin lugar a dudas el cambio de Consulado de la Calle Los Madrazo 8, a la Calle Lagasca 88, pues reiteramos que no había extrema necesidad de hacerlo, y que todo se debió a la soberbia, oligarquía y para comodidad del Cónsul Higuera Ángel, con el beneplácito de quien para ese entonces era la Canciller, Rosa Yolanda Villavicencio Mapy.
Insistimos que Higuera debió y pudo haber realizado las obras que quedaron pendientes cuando el Consulado fue entregado por Rodrigo Pinzón, y haber obtenido la licencia que faltaba para su legal funcionamiento.
Se diga lo que se diga, y quien lo diga, COLEXRET, en cabeza de su director Ricardo Marín Rodríguez, seguirá sostiendo que Higuera Ángel fue el peor Cónsul en la historia del Consulado General Central de Colombia en Madrid – España.
Y aquí aparece el papel de COLEXRET
Llevamos ya casi 15 años investigando los consulados colombianos, dentro de nuestro objetivo central, como es la Política Migratoria Colombiana.
Nuestro archivo sobre el Consulado de Madrid no comenzó con Javier Darío Higuera, pues mucho antes ya habíamos cuestionado administraciones anteriores y habíamos defendido públicamente aquellas que, a nuestro juicio, habían demostrado capacidad de servicio.
El archivo histórico de COLEXRET sobre los consulados españoles demuestra precisamente que nuestra posición no responde a una animadversión contra una persona determinada, y bien lo pueden comprobar en nuestra Sección «CONSULADOS» de esta web.
Hemos criticado a funcionarios de distintos gobiernos y hemos reconocido también administraciones que consideramos positivas.
En consecuencia, el historial de publicaciones sobre Javier Darío Higuera debe ser leído como un expediente periodístico de cuestionamientos, denuncias, análisis y hechos que merecen ser contrastados, no como una sentencia judicial contra el exfuncionario consular.
De un Consulado que alguna vez estuvo arriba, a uno que necesita volver a competir
Con información directa de la Cancillería, COLEXRET publicó el 12 de septiembre de 2024 la lista de los 10 mejroes Consulados de Colombia en el mundo, destacándose en el primer puesto el de Madrid entre lo años 2022 y 2024, periodo durante el cual fue dirigido por el que quizás haya sido el mejor Consul que ha tenido esa sede consular, Rodrigo Pinzón.
Madrid tenía entonces una posición destacada, pero luego de que Javier Higuera Ángel lo arrastrara a los últimos puestos, el objetivo de la nueva administración no será simplemente “que el Consulado funcione”, pues eso es demasiado poco.
El objetivo debe ser que el Consulado colombiano en Madrid vuelva a convertirse en referente internacional de atención consular colombiana.
¿Qué debería hacer Paulina Estrada durante sus primeros 100 días?
Desde COLEXRET nos permitimos formular una propuesta concreta.
1. Auditoría integral de la administración anterior. No una auditoría política, sino una auditoría administrativa, financiera, contractual y de gestión.
Debe revisar:
- Contratos;
- Arrendamientos;
- Traslados;
- Costos de las sedes;
- Estudios técnicos;
- Procesos de contratación;
- Gastos;
- Ejecución presupuestal;
- Número de funcionarios;
- Productividad;
- Citas;
- Tiempos de atención;
- PQRS;
- Denuncias;
- Procesos disciplinarios;
- Litigios;
- Resultados de los consulados móviles;
- Convenios;
- Actividades comunitarias;
- Yresultados reales frente a los objetivos anunciados.
2. Que se investigue el proceso de los cambios de sede
En 2025 se anunció el cambio de sede y posteriormente, en julio de 2026, comenzó la atención en Lagasca 88. La nueva sede fue presentada oficialmente como una infraestructura moderna y adecuada para la comunidad. Consulado de Colombia en Madrid
Precisamente por la importancia económica y administrativa de estos movimientos, la nueva administración debería solicitar que se reconstruya documentalmente toda la historia de las sedes utilizadas durante estos años.
No para perseguir a nadie, sino para responder preguntas sencillas como:
- ¿Cuánto costó?
- ¿Por qué se decidió?
- ¿Qué estudios lo justificaron?
- ¿Cuánto tiempo estuvo cada sede?
- ¿Cuánto se pagó?
- ¿Qué obligaciones contractuales quedaron?
- ¿Quién tomó las decisiones?
Y una pregunta todavía más importante:
¿Cuánto de ese dinero terminó beneficiando realmente al ciudadano?
3. Publicar los resultados
La nueva Cónsul debería promover una política de máxima transparencia.
Si encuentra irregularidades que las denuncie. Si encuentra actuaciones correctas que las reconozca.
Si encuentra decisiones cuestionables pero legales que las explique.
Y si encuentra hechos que deban ser investigados por órganos de control, que los remita a las autoridades competentes.
Eso sería verdaderamente revolucionario, porque destapar la verdad no significa necesariamente encontrar culpables. Significa permitir que los ciudadanos conozcan qué ocurrió.
4. Abrir las puertas del Consulado a los ciudadanos
Paulina Estrada tiene una oportunidad excepcional.
Debe reunirse no solamente con los líderes cercanos al Gobierno, sino que debe escuchar a:
- Asociaciones;
- Organizaciones de migrantes;
- Empresarios;
- Estudiantes;
- Trabajadores;
- Abogados;
- Periodistas;
- Víctimas;
- Colombianos vulnerables;
- Jóvenes;
- Mujeres;
- Adultos mayores;
- Académicos;
- Iglesias;
- Organizaciones sociales;
- Y ciudadanos independientes.
Y también debe escuchar a quienes la critiquen, porque el mejor funcionario público no es el que solamente recibe aplausos, es el que puede escuchar una crítica y convertirla en una mejora. Y no lo que hizo Javier Higuera Ángel, que cogió nuestro derecho a la libertad de prensa, libertad de expresión y veeduría ciudadana como un asunto personal.
5. Reformar radicalmente el sistema de citas
Este debe ser uno de los primeros objetivos, pues hoy el sistema oficial mantiene un esquema en el que las citas se habilitan diariamente y la demanda determina la disponibilidad.
Pero Madrid requiere un sistema basado en:
Demanda real + capacidad instalada + tiempos de servicio + número de funcionarios + prioridades sociales.
La nueva administración debería publicar mensualmente:
- Citas disponibles;
- Citas asignadas;
- Citas no utilizadas;
- Tiempo promedio de espera;
- Trámites atendidos;
- Cancelaciones;
- Ciudadanos atendidos sin cita por excepción;
- Reclamaciones;
- Y tiempo promedio de resolución.
Eso permitiría medir objetivamente la gestión.
6. Recuperar los consulados móviles
Madrid tiene una circunscripción enorme. Por eso el Consulado no puede convertirse en una institución ubicada físicamente en Madrid que espere que todos los ciudadanos lleguen hasta allí. Debe salir al territorio.
La circunscripción incluye amplias zonas de Castilla-La Mancha, Castilla y León y Galicia. SISJUR
Por eso la nueva Cónsul debería elaborar un mapa anual de necesidades consulares y establecer un calendario público de consulados móviles.
No por política, por necesidad.
7. Medir la gestión por resultados
Paulina Estrada debería anunciar públicamente algo que pocos funcionarios se atreven a hacer:
“Esta será mi línea base y estos serán mis indicadores”. Por ejemplo:
Indicador Situación inicial Meta
Tiempo promedio para obtener cita Por establecer Reducirlo
Quejas y reclamos Por establecer Reducirlos
Tiempo de respuesta Por establecer Reducirlo
Atención social Línea base Incrementarla
Consulados móviles Línea base Aumentarlos
Asociaciones atendidas Línea base Ampliarlas
Casos vulnerables Línea base Seguimiento integral
Transparencia contractual Línea base Publicación periódica
Así se podrá saber, dentro de un año, si realmente hubo cambio.
¿Y qué hacer con el equipo que encuentra?
Aquí estará otra de las grandes pruebas de liderazgo.
Paulina Estrada no debería llegar con una lista política de funcionarios para sacar o mantener. Debe llegar con una pregunta principal, ¿Quién funciona y quién no?
Y para responderla consideramos que debe utilizar:
- Resultados;
- Desempeño;
- Atención ciudadana;
- Experiencia;
- Cumplimiento;
- Productividad;
- Comportamiento;
- Conocimiento;
- Compromiso institucional.
No simpatías. No partidos. No amigos. No enemigos.
Paulina debe saber que uno de los grandes cuestionamientos en el Consulado fue la destitución de buenos trabajadores experimentados para dar cabida al «combo» de la Canciller Yolanda Villavicencio Mapy, entre ellos integrantes y exintegrantes de su ONG AESCO, y cuyos casos denunciamos en publicación visible aquí.
La sombra política sobre el nombramiento de Paulina Estrada
Hay algo que Paulina Estrada no podrá evitar, y es que su relación con Abelardo De la Espriella será permanentemente mencionada; y precisamente por eso deberá ser extremadamente cuidadosa, porque sus actuaciones serán interpretadas políticamente.
Si recibe a dirigentes del partido habrá críticas, y si no los recibe también.
Si organiza actividades con funcionarios del Gobierno habrá críticas. Si no lo hace, también.
La única salida es sencilla: Institucionalidad.
Su mejor defensa será demostrar que es la Cónsul de todos los colombianos, no la Cónsul del movimiento político que ayudó a elegir al Presidente.
¿UNIDIPLO demandará su nombramiento?
Esta es una de las preguntas más delicadas, y por eso debemos ser absolutamente rigurosos.
Hasta el momento de esta investigación no encontramos un anuncio público de UNIDIPLO que confirme que haya decidido demandar específicamente el nombramiento de Paulina Estrada como Cónsul General Central en Madrid.
Por tanto, sería irresponsable afirmar que la demanda ya está decidida, pero tampoco sería prudente descartar esa posibilidad.
¿Por qué? Porque UNIDIPLO tiene antecedentes muy claros.
Durante el Gobierno de Gustavo Petro presentó numerosas acciones contra nombramientos provisionales de personas que no pertenecían a la carrera diplomática y consular. Fueron muchos los reportes de decenas de procesos y posteriormente nombramientos que fueron anulados judicialmente.
El asunto no es simplemente político, pues tiene una dimensión jurídica.
El artículo 60 del Decreto Ley 274 de 2000 permite excepcionalmente nombramientos provisionales de personas que no pertenecen a la carrera diplomática cuando no sea posible designar funcionarios de carrera.
El artículo 61 establece requisitos adicionales. Y el Consejo de Estado ha sido claro en el sentido de que antes de acudir a una persona externa a la carrera, el Ministerio debe verificar la disponibilidad de funcionarios de carrera que puedan ocupar el cargo.
De hecho, el Consejo de Estado ha reiterado que la provisionalidad es legal cuando se cumplen los requisitos de la persona designada y se demuestra la falta de disponibilidad de funcionarios de carrera para ocupar el cargo. Cancillería
Por eso la pregunta que debería formularse no es si Paulina Estrada pertenece o no a la carrera diplomática, pues la respuesta parece clara. No.
La pregunta jurídica es:
¿Se cumplieron todos los requisitos legales para acudir a un nombramiento provisional en Madrid y se verificó previamente la disponibilidad de funcionarios de carrera?
Si la respuesta es sí, el nombramiento tendrá una defensa jurídica, pero si la respuesta es no, podrá ser objeto de controversia.
Y ahí estará precisamente el posible campo de actuación de UNIDIPLO.
Aunque COLEXRET no ha encontrado, a la fecha de este artículo, una comunicación pública que permita afirmar que UNIDIPLO ya decidió demandarla, el precedente histórico indica que la posibilidad debe ser considerada seriamente.
La paradoja: un diplomático de carrera sale y una persona ajena a la carrera llega
Existe además una paradoja política interesante.
Javier Higuera Ángel era diplomático de carrera y tenía una trayectoria excepcionalmente extensa.
Paulina Estrada no pertenece a la carrera diplomática, pero tiene experiencia consular, jurídica internacional y política en el exterior, y eso convierte al Consulado en Madrid en un interesante laboratorio.
Si Estrada logra mejorar los resultados de la sede, la discusión no debería terminar en, “era de carrera” Vs. “no era de carrera”.
Debería convertirse en, ¿Qué modelo produce mejores resultados para los colombianos?
Porque tampoco sería aceptable utilizar la carrera diplomática como una patente de infalibilidad. Y tampoco sería aceptable utilizar la confianza política como sustituto del mérito.
El ciudadano debe ser el juez final de la gestión.
La verdadera prueba de Paulina Estrada
La nueva Cónsul tiene ahora una oportunidad que posiblemente no vuelva a presentarse durante su carrera profesional.
Puede limitarse a administrar, o puede transformar.
Puede continuar con lo que encuentre, o puede auditar.
Puede mantener los canales tradicionales, o puede construir una nueva relación con la comunidad.
Puede limitarse a inaugurar eventos, o puede convertir el Consulado en una verdadera plataforma de protección, integración y desarrollo de los colombianos.
Y puede guardar silencio frente a lo sucedido antes de su llegada, o puede hacer algo mucho más difícil:
investigar.
Madrid necesita conocer toda la verdad
Desde COLEXRET consideramos que la llegada de una nueva administración constituye el momento apropiado para revisar los últimos años de la sede.
No hablamos de perseguir a Javier Darío Higuera. No hablamos de condenarlo periodísticamente. No hablamos de desconocer sus eventuales resultados positivos, aunque sus malas acciones pudieron taparlos.
Hablamos de algo mucho más elemental:
- Auditar y explicar.
- Que se sepa qué pasó.
- Qué decisiones se tomaron.
- Por qué se tomaron.
- Cuánto costaron.
- Quién las tomó.
- Qué resultados produjeron.
- Qué funcionó.
- Qué no funcionó.
- Qué denuncias existieron.
- Cuáles fueron atendidas, cuáles quedaron pendientes, y cuáles deben ser trasladadas a las autoridades competentes.
- Si todo estuvo bien, que se demuestre. Si hubo errores, que se reconozcan. Si hubo irregularidades, que se investiguen.
Eso sería transparencia.
Paulina Estrada tiene una oportunidad histórica
La nueva Cónsul puede comenzar su administración con una decisión sencilla: abrir las ventanas para que entre el aire. Que entre la crítica. Que entren los ciudadanos. Que entren las asociaciones. Que entren los periodistas. Que entren las preguntas incómodas. Que entren los organismos de control cuando corresponda.
Y que salga toda aquella información que durante años pudo haber permanecido encerrada en expedientes, informes y escritorios.
Porque un Consulado transparente no tiene nada que temerle a la transparencia.
COLEXRET le desea éxitos a la nueva Cónsul Paulina Estrada
Desde COLEXRET le deseamos a Paulina Estrada Pérez el mayor de los éxitos.
No solamente porque sea la nueva Cónsul de Colombia en Madrid, sino porque su éxito será, en última instancia, el éxito de miles de colombianos que necesitan que su Consulado vuelva a ser eficiente, humano, transparente y cercano.
Y si logra convertir Madrid nuevamente en uno de los mejores consulados colombianos del mundo, seremos los primeros en reconocerlo.
Pero también seremos los primeros en señalar aquello que consideremos que debe corregirse.
Ese es nuestro trabajo.
COLEXRET queda a disposición de la nueva Cónsul
Y aquí queremos hacer una invitación pública.
Paulina Estrada encontrará en COLEXRET una organización que lleva muchos años estudiando la realidad de los colombianos en el exterior y particularmente su funcionamiento.
Tenemos investigaciones, documentos, antecedentes, testimonios, análisis y conocimiento acumulado sobre el Consulado General Central de Colombia en Madrid, y de la mayoría de sedes consulares en el mundo.
Por ello nos ponemos a disposición de la nueva Cónsul para aportar, dentro de nuestras posibilidades, todo aquello que pueda contribuir a mejorar el servicio a los colombianos.
No para pedir favores. No para obtener privilegios. No para convertirnos en parte de la administración.
Sino para aportar desde la experiencia.
Y, por supuesto, para seguir ejerciendo nuestro derecho y deber ciudadano de vigilar, investigar, cuestionar y reconocer.
Porque COLEXRET no está para aplaudir al Gobierno de turno, ni para congraciarse con nadie, y eso bien lo saben todos los Cónsules colombianos que han pasado por Madrid.
Ni uno solo de esos Cónsules, ni ninguno de otro Consulado de Colombia en el mundo, puede decir que desde esta Casa los hemos llamado alguna vez para pedirles favores personales.
COLEXRET nació y está para defender a los colombianos en el exterior.
El reto queda planteado
Paulina Estrada recibe hoy las llaves de uno de los Consulados más importantes de Colombia.
Recibe una sede nueva. Recibe un equipo de funcionarios. Recibe una comunidad enorme. Recibe una institución con enormes posibilidades.
Pero también recibe algo mucho más pesado, la memoria de lo que ha ocurrido antes.
Su gran desafío no será demostrar que conoce al Presidente, pues eso ya está suficientemente documentado.
Tampoco será demostrar que sabe de Derecho, ya que su hoja de vida habla por ella.
Ni siquiera será demostrar que conoce el mundo consular. Ya estuvo en Miami.
Su verdadero desafío será demostrar que puede gobernar un Consulado para todos los colombianos. Y si además se atreve a investigar profundamente lo ocurrido durante los últimos años, explicar públicamente lo que encuentre y corregir aquello que deba corregirse, podría conseguir algo que vale mucho más que cualquier nombramiento:
Recuperar la confianza de la comunidad colombiana en Madrid.
Entonces sí podríamos estar ante el comienzo de una nueva etapa.
Bienvenida, Cónsul Paulina Estrada. El Consulado de Madrid la necesita. El Consulado necesitaba un cambio urgente de dirección.
Y los colombianos estaremos observando.


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