El retorno de colombianos también fue incluido en el programa «Fortalecimiento de iniciativas institucionales para la colombianidad en el exterior y sus familias», que investiga esta Casa, y cuya primera parte pueden ver aquí, y la segunda aquí, en donde el interrogante principal es, ¿qué está haciendo el Estado con los recursos destinados a quienes regresan?
Dentro de la información obtenida por nuestro informante desde la Cancillería, sobre los programas destinados a los colombianos, había un asunto que merecía una revisión particular:
¿Qué está haciendo el Estado con los colombianos que regresan al país después de haber vivido en el exterior?
El retorno no siempre significa volver a una situación estable.
Un colombiano puede regresar con empleo, ahorros, conocimientos y proyectos, pero también puede hacerlo sin trabajo, sin ingresos, con necesidades familiares o en condiciones de vulnerabilidad.
Por eso el programa dirigido a colombianos retornados resulta especialmente importante.
La información entregada por Cancillería revela que para este programa existen $5.000 millones, aunque la cifra, por sí sola, dice poco.
Lo verdaderamente interesante es saber cómo se distribuye ese dinero, qué se pretende conseguir y cuántos colombianos se espera beneficiar.
¿En qué se distribuyen los $5.000 millones?
La información oficial permite identificar varios componentes, y uno de ellos corresponde a la estructura de atención.
Se reportan 33 asesores regionales, con recursos por $2.229.018.878. A esto se suman tres asesores de la Dirección correspondiente, por $234.403.500,33.
En conjunto, estos dos componentes representan aproximadamente $2.463 millones, equivalentes a cerca del 49,27 % del presupuesto total.
Es decir, prácticamente la mitad de los recursos está relacionada con la estructura profesional destinada a desarrollar el programa.
El emprendimiento representa una parte importante de la inversión
La información también registra cinco convenios de emprendimiento por $1.774.400.000, y se convierte en un componente particularmente importante.
Un colombiano que retorna puede traer consigo experiencia laboral, conocimientos, capacidades y contactos adquiridos durante años en otro país.
Convertir esas capacidades en emprendimientos puede representar una oportunidad económica tanto para el retornado como para Colombia.
Pero aquí es donde deben aparecer los resultados.
¿Cuántos emprendimientos fueron creados? ¿Cuántos continúan funcionando?
¿Cuántos empleos generaron? ¿Cuántos retornados están obteniendo ingresos gracias a ellos?
La respuesta a esas preguntas permitirá saber qué tan lejos llegó la inversión.
Y no solo es cuestión de la Cancillería, pues vean aquí lo que hace, deja de hacer, o lo poco que hace el Servicio Nacional de Aprendizaje «SENA» sobre el tema.
$685,6 millones para ayuda humanitaria
El programa contempla además un convenio por $685.600.000 destinado a ayuda humanitaria, pero responde a una realidad diferente
No todos los colombianos que regresan están en condiciones de iniciar inmediatamente un emprendimiento o incorporarse al mercado laboral, ya que algunos requieren asistencia inmediata.
Por eso es importante que exista un componente de ayuda humanitaria.
Pero también aquí debe conocerse cuántas personas fueron atendidas, qué ayuda recibieron y cuál fue el resultado de esa intervención.
También hay recursos para profesionales y tecnólogos
La distribución reportada incluye además dos tecnólogos y un profesional, con recursos por $76.577.621,67.
Aunque esta cifra representa una proporción menor del presupuesto, hace parte de la estructura necesaria para desarrollar el programa.
Al observar conjuntamente los diferentes componentes, se puede reconstruir la distribución de los $5.000 millones.
La meta para 2026 es de 27.000 colombianos retornados
Uno de los datos más relevantes es la meta establecida para 2026: 27.000 colombianos retornados.
La información suministrada por Cancillería indica que hasta junio habían sido atendidas 14.345 personas; número que representa un avance importante frente a la meta anual.
Pero, ¿Qué significa exactamente “atender” a un retornado?
No es lo mismo entregar información que conseguir empleo. Tampoco es lo mismo orientar que financiar un emprendimiento. Ni mucho menos es lo mismo registrar a una persona que resolver efectivamente una situación de vulnerabilidad.
Por eso los resultados deberían diferenciar claramente cada tipo de atención.
Volver a Colombia no debería significar volver a empezar solo
Detrás de cada retornado existe una historia diferente.
Algunos regresan voluntariamente. Otros lo hacen por circunstancias económicas, familiares o migratorias.
Algunos llegan con recursos, otros necesitan ayuda inmediata.
Y muchos poseen conocimientos y experiencias que adquirieron durante años en otros países.
Una política de retorno debería ser capaz de aprovechar esas capacidades y, al mismo tiempo, atender las situaciones de vulnerabilidad.
Los $5.000 millones deben medirse en oportunidades
La distribución de los recursos muestra que existen componentes destinados a atención profesional, emprendimiento y ayuda humanitaria. Ahora corresponde observar qué resultados producen.
Porque los colombianos retornados no necesitan únicamente que exista un programa, lo que necesitan que ese programa les sirva.
No es solamente el dinero que se destine, sino las oportunidades reales que generaron esos $5.000 millones para quienes regresaron a Colombia?
Ese será el verdadero indicador del éxito del programa.


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