Durante más de tres (3) meses, consultando infinidad de fuentes oficiales, archivos de bibliotecas nacionales y extranjeras, historiadores sobre el tema, y colombianos alrededor del mundo, hemos preparado este especial para lanzarlo con ocasión de la celebración de la fiesta patria colombiana del próximo 20 de julio de 2026.
Una investigación histórica, periodística y documental sobre la Independencia de Colombia y su legado para los colombianos dentro y fuera del país, donde concluiremos que «La historia del 20 de julio no es como nos la contaron».
La verdadera historia del 20 de julio de 1810: porque la Independencia de Colombia no comenzó con un florero?
216 años después, la verdadera historia del 20 de julio y el nacimiento de Colombia.
Cada 20 de julio, millones de colombianos dentro y fuera del país izan la bandera, entonan el Himno Nacional y recuerdan una fecha que, desde hace más de dos siglos, representa el nacimiento de Colombia como nación.
En escuelas, colegios, universidades, instituciones públicas, medios de comunicación, plazas y escenarios oficiales se repite una historia que, generación tras generación, ha quedado grabada en la memoria colectiva, en donde nos han enseñado que, un comerciante español se negó a prestar un florero, se produjo una discusión, el pueblo reaccionó indignado y ese hecho dio origen a la independencia de Colombia.
Es un relato sencillo, fácil de recordar, fácil de enseñar, pero profundamente insuficiente para explicar uno de los acontecimientos políticos, sociales e históricos más trascendentales de nuestro pasado.
Detrás de aquella escena existían décadas de inconformidad, intereses económicos enfrentados, luchas de poder, influencias internacionales, movimientos intelectuales, profundas desigualdades sociales y una compleja crisis de la monarquía española que terminaría cambiando para siempre el destino de América.
La historia del 20 de julio no comenzó aquel viernes de 1810, tampoco terminó ese día. En realidad, apenas estaba comenzando.
La organización política del Estado, la relación entre las regiones y el poder central, la forma como entendemos la democracia, las desigualdades sociales, los conflictos internos, la identidad nacional e, incluso, la migración de millones de colombianos hacia el exterior tienen raíces que, en mayor o menor medida, se remontan a aquel proceso histórico.
Sin embargo, existe otro aspecto que pocas veces ha sido estudiado con la profundidad que merece.
Mientras dentro de Colombia el 20 de julio se convirtió en la principal fiesta patria, millones de compatriotas comenzaron, con el paso de los años, a celebrar esa misma fecha lejos de su tierra.
Entre los interrogantes a resolver en este especial tenemos:
- ¿Cómo nació esa tradición?
- ¿Quién organizó las primeras celebraciones fuera del país?
- ¿Qué papel desempeñaron las legaciones diplomáticas, las embajadas y los consulados?
- ¿Cómo evolucionaron esos actos patrióticos a medida que aumentaba la emigración colombiana?
- ¿Quién los financia actualmente?
- ¿Qué significado tiene hoy el Día de la Independencia para quienes llevan décadas viviendo en otros continentes?
Sorprendentemente, sobre este tema existe muy poca investigación periodística y académica sistematizada; y precisamente por ello, COLEXRET emprende esta investigación especial.
No para repetir la historia que todos conocemos. Sino para reconstruir, con el mayor rigor posible, el proceso completo que comenzó mucho antes del 20 de julio de 1810 y cuyos efectos continúan proyectándose sobre la Colombia del siglo XXI y sobre los millones de colombianos que hoy residen en el exterior.
Durante esta serie analizaremos documentos históricos, investigaciones académicas, archivos oficiales, legislación, publicaciones especializadas, memorias diplomáticas y diversas corrientes historiográficas con el propósito de ofrecer a nuestros lectores una visión amplia, crítica, pedagógica y documentada, sin mitificar el pasado, pero tampoco despojándolo de su enorme trascendencia.
No pretendemos reemplazar la historia oficial por otra versión, pretendemos comprenderla. Contrastar las diferentes interpretaciones. Separar los hechos comprobados de las leyendas construidas con el paso del tiempo, y responder una pregunta que quizá sea la más importante de todas:
¿Qué fue realmente lo que comenzó el 20 de julio de 1810 y por qué, más de dos siglos después, esa fecha sigue definiendo buena parte de lo que somos como nación?
Los invitamos a recorrer este camino con nosotros, porque comprender el pasado no consiste únicamente en recordar una fecha, consiste en descubrir por qué seguimos viviendo muchas de sus consecuencias.
Haz clic aquí para continuar leyendo la segunda parte de esta historia bajo el titular «El Florero de Llorente: la verdadera historia del objeto que nunca inició la Independencia de Colombia».


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