Una investigación detallada de COLEXRET por entregas pone nuevamente en el centro del debate la Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones.
Hoy les ofrecemos la primera entrega comenzando con cuatro preguntas que encierran gran parte de esta historia:
- ¿Está cumpliendo la Mesa de las Migraciones el propósito para el que fue creada?
- ¿Qué resultados ha producido desde la elección de sus representantes?
- ¿Cómo se han administrado los recursos destinados al proceso electoral?
- ¿Y qué garantías existen de que la próxima elección corrija las dificultades que puedan haberse presentado?
Para responder estas y otras preguntas, COLEXRET da inicio a esta detallada investigación periodística que se desarrollará a través de varios artículos y publicaciones, donde examinaremos los antecedentes de la Mesa, su proceso de conformación, las normas que regulan su funcionamiento, la actuación de los delegados, las decisiones de la Cancillería, los recursos públicos comprometidos y las condiciones previstas para elegir a sus próximos Delegados.
El trabajo se apoyará en documentos oficiales, respuestas a derechos de petición, normas aplicables y publicaciones anteriores, contrastando la información disponible y señalando los asuntos que las entidades todavía deban aclarar.
No se trata de anticipar conclusiones ni de formular acusaciones sin pruebas, sino de reconstruir los hechos y establecer qué ha funcionado, qué debe corregirse y qué respuestas necesitan los colombianos en el exterior, los retornados y los demás sectores llamados a participar en este mecanismo.
Esta es la primera entrega de una serie con la que COLEXRET busca contribuir a una participación migratoria más transparente, representativa y eficaz.
Una respuesta oficial que abre nuevos interrogantes
El pasado 16 de octubre, con el radicado S-GRDL-26-030500, la Dirección de Colombia Nos Une del Ministerio de Relaciones Exteriores respondió un derecho de petición presentado por esta Casa informativa el 26 de septiembre, compuesto por 70 preguntas relacionadas con el funcionamiento de la Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones.
La respuesta, de 32 páginas, contiene información relevante sobre los delegados, el período para el cual fueron elegidos, las reuniones realizadas, los insumos presentados ante el Sistema Nacional de Migraciones, la contratación de la plataforma tecnológica utilizada en las elecciones y los preparativos para el próximo proceso de selección.
Sin embargo, responder un cuestionario no equivale necesariamente a resolver todos los interrogantes que plantea. Por eso, COLEXRET examina tanto la información entregada como los aspectos que permanecen sin una explicación suficientemente concreta.
¿Cuándo termina el período de los delegados?
Uno de los primeros asuntos que aclara la Cancillería es la fecha de terminación del período de los representantes elegidos en diciembre de 2024.
Según la respuesta oficial, el período de los 42 delegados termina el 31 de diciembre del presente 2026, de acuerdo con el artículo 25 de la Resolución 2996 de 2024. El inicio del período fue establecido para el 1 de enero de 2025.
¿Qué balance puede hacerse de los 42 delegados?
La respuesta del Ministerio indica que, de los 42 representantes elegidos, 41 continúan en ejercicio. Uno presentó su renuncia y aún no ha sido reemplazado. También se informa que uno de los delegados notificó un cambio de residencia.
Estos datos permiten conocer parte de la situación administrativa de la Mesa, pero no constituyen por sí solos una evaluación de su desempeño.
Para establecer qué tan efectiva ha sido la representación, es necesario examinar otros aspectos como, la participación de los delegados en las reuniones, la presentación de propuestas, el seguimiento de los compromisos, la comunicación con las comunidades que representan y los resultados concretos de su intervención.
La pregunta no consiste solamente en cuántos representantes continúan formalmente en sus cargos, sino en qué han podido conseguir para fortalecer la participación de la ciudadanía en la política migratoria colombiana.
La respuesta oficial menciona comunicaciones recibidas de los delegados y actuaciones adelantadas por la Cancillería. No obstante, todavía se necesita una evaluación integral que permita conocer los resultados del primer período y las dificultades que deben corregirse.
Reuniones, actas y compromisos: ¿dónde están los soportes?
Otro asunto que merece atención es la documentación de las reuniones preparatorias relacionadas con la primera sesión del Sistema Nacional de Migraciones, celebrada el 9 de diciembre de 2025.
En su respuesta, la Cancillería manifestó que, tras revisar sus registros, no encontró actas ni memorandos correspondientes a dos reuniones preparatorias sobre las cuales se preguntó.
También indicó que la persona que actualmente ocupa la dirección no se encontraba en el cargo en ese momento y que, por ello, no disponía de información adicional para establecer su realización o contenido. O sea que, si por algún motivo esa persona no vuelve, no podremos conocer nada más al respecto, ah. ¡Increíble!
Sin embargo, el portal oficial Colombia Nos Une publicó información sobre reuniones preparatorias antes de aquella sesión.
Esta diferencia debe aclararse, pues la ausencia de actas en los registros consultados no demuestra por sí sola que las reuniones no se hayan celebrado. Pero sí plantea preguntas sobre la conservación de los soportes, la trazabilidad de las decisiones y los mecanismos institucionales utilizados para documentar el trabajo de un espacio de participación ciudadana.
La Cancillería debería precisar qué documentos existen, dónde se encuentran los registros disponibles y cómo se hizo el seguimiento a los acuerdos y compromisos que surgieron de las reuniones.
Una Mesa que busca incidir en la política migratoria necesita algo más que encuentros, requiere memoria institucional, compromisos identificables y mecanismos para verificar qué ocurrió después de cada reunión.
Más de 250 aportes: ¿cuántos se convirtieron en acciones?
La información oficial también hace referencia a más de 250 aportes recogidos y clasificados mediante encuestas diferenciadas y agrupaciones temáticas. Estos insumos fueron parte del trabajo preparatorio relacionado con la participación de las voceras de la Mesa en la primera sesión del Sistema Nacional de Migraciones.
La recolección de propuestas es un paso importante, pero no permite medir por sí sola la incidencia de la participación ciudadana.
Para conocer el alcance real de ese ejercicio sería necesario establecer cuántas propuestas fueron presentadas formalmente, cuáles fueron acogidas, cuáles se descartaron y por qué razones, qué entidades quedaron responsables de darles trámite y cuáles se tradujeron en decisiones, programas o actuaciones concretas.
La documentación mencionada por la Cancillería incluye un informe de los delegados y un documento relacionado con las intervenciones de las tres voceras. También se hace referencia al acta de la primera sesión del Sistema Nacional de Migraciones.
Estos documentos constituyen una base para continuar la revisión, pero la pregunta sobre los resultados sigue siendo esencial, ¿qué cambió como consecuencia de los aportes de la ciudadanía y cómo puede comprobarse ese cambio?
La participación no debería medirse únicamente por el número de personas convocadas, las reuniones celebradas o las propuestas recibidas. También debe evaluarse por la capacidad de esas propuestas para llegar a las instancias de decisión y producir respuestas verificables.
La contratación de la plataforma electoral: $650 millones
Uno de los puntos que exige mayor atención es el contrato 371 de 2024, celebrado con Servicios Integrales del Estado Colombiano S.A.S. (SIEC S.A.S.) para disponer de una herramienta de computación en la nube que apoyara las etapas de inscripción de candidaturas y selección de los delegados.
Según la respuesta de la Cancillería, el contrato tuvo un valor de hasta 650 millones de pesos, antes de IVA, y ese fue también el valor que la entidad reportó como inicial y final ejecutado. El Ministerio informó, además, de una modificación aclaratoria relacionada con la redacción de una cláusula sobre transmisión de información y protección de datos.
Como era de esperarse, pues es lo que ha sostenido desde el comienzo, la Cancillería sostiene que no se presentaron fallas técnicas atribuibles a la plataforma que afectaran la normalidad o integridad del proceso. Como soporte, refiere documentación de supervisión y cumplimiento, así como un informe de pruebas previas al inicio de la operación, que incluyó pruebas de carga y estrés.
Es importante distinguir entre lo que afirma la entidad y aquello que pueda establecerse mediante una revisión independiente de los documentos técnicos, contractuales y de supervisión. La respuesta oficial es un elemento de análisis, pero no sustituye el examen de sus soportes.
También es indispensable no confundir este contrato de 2024 con el eventual gasto de una nueva elección. Son asuntos diferentes y deben investigarse con sus respectivos documentos presupuestales y contractuales.
La próxima elección todavía tiene aspectos por definir
La respuesta de la Cancillería indica que varios componentes de la próxima elección continúan en evaluación. Entre ellos están la herramienta tecnológica que se utilizará, las condiciones de contratación, el presupuesto, el calendario y las medidas que podrían incorporarse para fortalecer la publicidad, la transparencia, la trazabilidad y la participación.
El Ministerio no entregó una cifra definida para el costo de ese nuevo proceso ni informó de un procedimiento contractual concreto, pues señaló que esos elementos seguían bajo estudio.
Por tanto, no corresponde presentar como hecho confirmado una cifra de contratación futura ni afirmar que ya existe un proveedor seleccionado sin contar con documentos que lo demuestren. Lo que sí puede afirmarse, con base en la respuesta recibida, es que todavía hay decisiones por precisar.
COLEXRET considera necesario que esas definiciones se adopten con suficiente anticipación, publicidad y justificación. Antes de comprometer nuevos recursos públicos, la entidad debería explicar qué aprendió del proceso anterior, qué aspectos serán modificados, cómo se comprobará la seguridad y confiabilidad de la herramienta y qué mecanismos de vigilancia independiente estarán disponibles.
Todo eso y mucho más debe ponerse en conocimiento público, sin que haya necesidad de presentar un nuevo derecho de petición, e incluso acudir a la justicia como ocurrió en el proceso anterior. Ver: La justicia ordena a Cancillería entregar documento base del Plan Piloto de la Mesa Colombiana de las Migraciones.
La Cancillería también informó que un proyecto de ajuste a la Resolución 2996 de 2024 fue remitido al Viceministerio de las Migraciones para su consideración, con el propósito de incorporar observaciones de los delegados y otros sectores. Esa revisión normativa será uno de los asuntos centrales de las próximas entregas.
En este proceso comenzaremos a ver la capacidad de desenvolvimiento del Sr. Pedro Agustín Roa nuevo Viceministro de las Migraciones, frente a ese cargo; con quien ya se entrevistó nuestro director Ricardo Marín Rodríguez, el 23 de septiembre del presente año, y cuya información pueden ver aquí.
Una investigación que apenas comienza
La respuesta al derecho de petición ofrece información valiosa, pero deja abiertos interrogantes sobre la evaluación del primer período de la Mesa, la documentación de algunas reuniones, la trazabilidad de los aportes ciudadanos y las garantías del proceso electoral que viene.
Esos asuntos no deben resolverse mediante especulaciones ni descalificaciones anticipadas. Deben esclarecerse mediante documentos, normas, soportes contractuales y respuestas precisas de las entidades responsables.
COLEXRET continuará examinando los antecedentes de la Mesa y contrastando la información institucional con las normas que la regulan. El propósito es contribuir a que la participación de los colombianos en el exterior, los retornados y las demás personas contempladas en el marco migratorio no sea solamente formal, sino que cuente con reglas claras, representación efectiva y resultados comprobables.
¿Está preparado el modelo actual de la Mesa para garantizar esa participación y corregir las dificultades que se identifiquen, o es necesario introducir cambios antes de convocar una nueva elección?
La respuesta exige examinar no solo la actuación de los representantes, sino también las reglas que estableció el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Próxima entrega: la Resolución 2996 de 2024, bajo examen
En la segunda entrega de esta investigación, analizaremos la Resolución 2996 de 2024 frente a la Ley 2136 de 2021. Revisaremos las facultades otorgadas al Ministerio de Relaciones Exteriores, las reglas de inscripción y selección de delegados y los mecanismos de participación previstos en la reglamentación.
El objetivo será establecer qué disposiciones desarrollan lo ordenado por la ley, cuáles requieren mayor explicación y qué aspectos merecen una revisión jurídica rigurosa.
No se partirá de la presunción de que una regla es ilegal por el solo hecho de no aparecer literalmente en la ley, sino que se examinará su fundamento normativo, el alcance de las facultades reglamentarias y su aplicación práctica.
Como la investigación continúa, invitamos a nuestros lectores a seguir las próximas publicaciones y a consultar los documentos que permitan comprender el presente y el futuro de la Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones.
Desde ya les adelantamos, que Ricardo Marín Rodríguez, pionero y experto en este proceso, pedirá en una de nuestras publicaciones que el proceso para la nueva elección de los Delegados de la Mesa se detenga, pues como siempre lo ha afirmado:
«Esta Mesa, tal y como está, es una mera chambonada que no merece seguir adelante, pues no es justo seguir gastando una millonada de nuestros bolsillos para no llegar a nada. Esta payasada cirquera debe detenerse hasta tanto no se incluyan modificaciones sustanciales; y no precisamente a través de una Resolución, sino modificando la Ley 2136 de 2021, o con más ambición, si se dan las cosas, incluirla en el «Estatuto Migratorio Colombiano que hemos venido proponiendo»


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