Hay reuniones que forman parte de una agenda institucional, y hay otras que, por las personas que participan, por lo que representan y por los temas que se ponen sobre la mesa, pueden adquirir un significado mucho mayor.
El 23 de septiembre de 2026 ocurrió una de estas últimas.
El Viceministro de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional, Pedro Agustín Roa Arboleda, recibió en su despacho al director de COLEXRET, Ricardo Marín Rodríguez, para intercambiar conceptos sobre el funcionamiento de la nueva institucionalidad migratoria colombiana.
Para COLEXRET, el encuentro tiene un significado especial.
No solamente porque permitió poner frente a frente a quien actualmente tiene la responsabilidad de dirigir el Viceministerio y a quien desde hace años viene investigando, cuestionando y formulando propuestas sobre la política migratoria colombiana.
Hay un elemento adicional que merece ser destacado, y es que la iniciativa de propiciar este encuentro partió del propio Viceministro.
Y ese detalle, aparentemente sencillo, adquiere especial importancia cuando se observa la historia que existe detrás de la creación del Viceministerio de las Migraciones.
Invitado como Investigador, no como periodista
Pero antes de entrar a contar los pormenores de esa reunión, es importante y necesario aclarar que Ricardo Marín Rodríguez no fue recibido como periodista, o para recibir una entrevista periodística con el Viceministro. Fue invitado como investigador y escritor de Temática Migratoria Colombiana.
Cuando una institución nueva decide escuchar a quien lleva años investigándola
El Viceministerio de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional es una institución de reciente creación.
Pero los problemas que está llamado a atender llevan décadas.
Durante años, esta Casa informativa ha investigado la situación de los colombianos en el exterior, la población retornada, el funcionamiento de los consulados, la política migratoria, la institucionalidad encargada de atender a los colombianos fuera del país y las dificultades que han impedido construir una verdadera política migratoria de Estado.
De ese trabajo han surgido investigaciones, propuestas, proyectos normativos y cuestionamientos públicos.
También surgió una propuesta que hoy adquiere especial relevancia, como es la creación de una Consejería Presidencial para las Migraciones, cuyo objetivo principal es la elaboración del Estatuto Migratorio Colombiano.
Por eso, que el responsable de la nueva estructura migratoria de la Cancillería haya tomado la iniciativa de recibir directamente a Ricardo Marín Rodríguez tiene para COLEXRET un valor que va más allá de lo protocolario.
No significa que el Viceministro comparta necesariamente las posiciones de COLEXRET, como tampoco significa que haya adoptado o aprobado las propuestas que le fueron entregadas.
Significa algo previo y fundamental, decidió escucharlas.
Y en materia de política pública, escuchar antes de decidir constituye un primer paso indispensable.
Ricardo Marín Rodríguez: años de investigación y propuestas sobre la migración colombiana
Ricardo Marín Rodríguez, director de COLEXRET, lleva ya casi 15 años dedicado al estudio y seguimiento de la política migratoria colombiana, con especial énfasis en la realidad de los colombianos en el exterior y la población retornada.
Su trabajo no se ha limitado a formular críticas, pues una parte importante de las investigaciones de COLEXRET ha buscado plantear alternativas, proponer modificaciones institucionales y aportar elementos para que el Estado colombiano mejore su relación con los ciudadanos que viven fuera de sus fronteras.
De ese recorrido forman parte, entre otras, las investigaciones relacionadas con la creación del Viceministerio de las Migraciones y la posterior propuesta de crear una Consejería Presidencial para las Migraciones.
(Ver aquí: «Historia del Viceministerio de las Migraciones»)
Precisamente por ello, el encuentro del pasado 23 de septiembre constituye un momento particularmente significativo, ya que por primera vez desde la creación de ese Viceministerio, su máxima autoridad recibió directamente al director de COLEXRET para conversar sobre el funcionamiento de esa nueva institución y conocer de primera mano las propuestas que durante años han sido objeto de investigación y publicación.
Una propuesta sobre la mesa: la Consejería Presidencial para las Migraciones
Durante el encuentro, Ricardo Marín Rodríguez entregó al Viceministro el proyecto completo de creación de la Consejería Presidencial para las Migraciones.
La propuesta no se limita a plantear la creación de un nuevo cargo o de una nueva dependencia dentro de la Presidencia de la República. Su propósito es mucho más amplio:
Dotar a Colombia de una instancia con capacidad para coordinar, desde el máximo nivel del Gobierno, las diferentes políticas relacionadas con la migración; y la razón es sencilla.
La migración no es solamente un asunto de Cancillería, pues tiene relación con:
- Trabajo;
- Educación;
- Salud;
- Vivienda;
- Seguridad social;
- Comercio;
- Inversión;
- Retorno;
- Integración;
- Protección internacional;
- Infancia;
- Seguridad;
- Cooperación internacional;
- Desarrollo territorial.
Por ello, la propuesta de COLEXRET parte de la necesidad de que exista una instancia capaz de articular transversalmente esas políticas.
Pero dentro del proyecto existe un componente todavía más ambicioso.
El Estatuto Migratorio Colombiano: el principal bastión de la propuesta
Uno de los elementos centrales de la propuesta entregada al Viceministro es la creación de un Estatuto Migratorio Colombiano.
Para COLEXRET, no tendría sentido crear una Consejería Presidencial simplemente para agregar otra estructura administrativa.
El objetivo debe ser construir una política migratoria de Estado que pueda trascender los períodos presidenciales.
Por eso el Estatuto Migratorio constituye uno de los principales pilares de la propuesta.
La intención es avanzar hacia un marco integral que permita organizar y articular la política relacionada con:
Colombianos en el exterior, retornados, extranjeros en Colombia, refugio, protección internacional, movilidad humana, migración laboral, integración, retorno, diáspora y gobernanza migratoria.
No se trata, por tanto, de elaborar una norma más. Se trata de intentar superar la fragmentación normativa e institucional que durante años ha caracterizado la gestión migratoria colombiana.
Y este es precisamente uno de los puntos que el Viceministro se comprometió a analizar con detenimiento.
Un compromiso de análisis, no una aceptación anticipada
Este aspecto debe quedar absolutamente claro.
Durante la reunión, el tiempo disponible fue reducido, y por ello, no fue posible exponer en profundidad todos los componentes del proyecto de Consejería ni desarrollar ampliamente la propuesta del Estatuto Migratorio Colombiano.
Sin embargo, el Viceministro manifestó su disposición a analizar con detenimiento lo recibido, particularmente la propuesta de Consejería Presidencial para las Migraciones y su principal componente: el Estatuto Migratorio Colombiano.
COLEXRET considera importante dejar constancia exacta de este hecho porque sería incorrecto presentar el encuentro como si el Gobierno hubiera aprobado la propuesta.
No ocurrió eso. Lo que ocurrió fue algo diferente y, en esta etapa, igualmente importante:
El responsable del Viceministerio conoció directamente la propuesta, recibió la documentación y expresó su compromiso de estudiarla.
Ahora será el análisis posterior el que determine qué puede resultar viable, qué debería modificarse y qué propuestas podrían eventualmente ser incorporadas a la política pública.
Un libro para conocer la otra cara de la gestión migratoria
Durante la reunión, Ricardo Marín Rodríguez también hizo entrega al Viceministro de un ejemplar del libro “Gestión Migratoria Inexistente”, escrito junto con Lucy Torres y perteneciente a la colección “Colombianos Invisibles”.
La entrega del libro tiene un significado especial, pues durante años, COLEXRET ha documentado lo que considera deficiencias, vacíos y contradicciones de la gestión migratoria colombiana, y el libro reúne parte de esa mirada crítica.
Pero llevarlo al despacho del Viceministro no debe interpretarse como un acto de confrontación.
Todo lo contrario.
Si el propósito es mejorar la política migratoria, resulta lógico que quienes tienen la responsabilidad de formularla conozcan también las investigaciones, cuestionamientos y experiencias de quienes llevan años observando sus efectos desde fuera de la estructura estatal.
Una política pública no puede construirse únicamente con los documentos producidos por la propia administración, ya que también necesita conocer lo que dicen quienes reciben sus servicios, quienes los investigan y quienes llevan años señalando dónde están los problemas.
Del enfrentamiento al diálogo: una señal que merece ser reconocida
COLEXRET ha sido crítico de diferentes actuaciones de la Cancillería y de los gobiernos de turno, y continuará siéndolo cuando considere que existen razones para hacerlo, ya que la crítica forma parte de nuestra labor periodística e investigativa.
Pero precisamente por eso también debe reconocer los hechos positivos.
Y uno de ellos es la disposición mostrada por el nuevo Viceministro para abrir un canal de conversación.
Pedro Agustín Roa no tenía obligación de compartir las posiciones de COLEXRET, como tampoco tenía obligación de aceptar sus propuestas, pero sí tomó la iniciativa de conocerlas, y esa diferencia es importante.
Una institucionalidad democrática no debería temerle a la crítica, más bien debería utilizarla como uno de los insumos para identificar aquello que puede mejorar.
En ese sentido, el encuentro del 23 de septiembre puede ser visto como una oportunidad.
¿Por qué este encuentro es importante para los colombianos en el exterior?
Porque los colombianos que viven fuera del país necesitan algo más que discursos.
Necesitan instituciones capaces de escucharlos. Necesitan que sus problemas sean estudiados. Necesitan que sus propuestas lleguen a quienes toman decisiones. Y necesitan que exista continuidad en las políticas públicas, independientemente de quién ocupe la Presidencia de la República.
Precisamente por eso el Estatuto Migratorio adquiere tanta importancia dentro de la propuesta entregada al Viceministro.
Un Estatuto bien diseñado podría convertirse en uno de los instrumentos para garantizar que la política migratoria colombiana no dependa exclusivamente de las prioridades de cada administración.
El Viceministerio y la Consejería: ¿competencia o complemento?
Este encuentro también permite plantear una discusión de fondo.
La creación de una eventual Consejería Presidencial para las Migraciones no tendría necesariamente que significar la desaparición del Viceministerio.
Podrían cumplir funciones diferentes.
La Consejería podría encargarse de la coordinación estratégica e intersectorial desde la Presidencia.
El Viceministerio podría continuar siendo el órgano especializado de la Cancillería en materia migratoria, consular y de protección internacional.
En ese escenario, ambos podrían complementarse.
Y el Estatuto Migratorio podría convertirse precisamente en uno de los grandes proyectos que articulen esa relación institucional.
El Viceministerio aportaría su experiencia técnica y administrativa, mientras la Consejería podría aportar la coordinación transversal de las demás entidades del Estado, para que el resultado sea una política migratoria nacional mucho más coherente.
Una conversación que apenas comienza
Sería prematuro extraer conclusiones definitivas de una reunión que tuvo un tiempo limitado, pero sería igualmente equivocado restarle importancia.
El encuentro permitió que el Viceministro conociera directamente las preocupaciones de COLEXRET; parte de sus investigaciones; el proyecto de Consejería Presidencial para las Migraciones; la propuesta de Estatuto Migratorio Colombiano; y el libro “Gestión Migratoria Inexistente”.
Y, sobre todo, permitió establecer un canal de comunicación.
Ahora viene lo verdaderamente importante, el análisis.
Porque la historia no termina cuando se entrega un proyecto. Comienza cuando alguien decide estudiarlo.
COLEXRET reconoce el gesto institucional
COLEXRET ha sido, es y seguirá siendo crítico cuando considere que las actuaciones del Estado afectan los derechos o intereses de los colombianos en el exterior y de la población retornada.
Pero ser crítico no significa ser incapaz de reconocer lo positivo.
Por eso, en esta oportunidad, consideramos necesario reconocer públicamente la iniciativa del Viceministro Pedro Agustín Roa Arboleda de abrir este espacio de conversación con su director.
Es un gesto que merece ser valorado.
No porque signifique que exista coincidencia entre las partes, sino porque demuestra que, al menos en esta primera aproximación, existe disposición para escuchar.
Y esa disposición puede convertirse en algo mucho más importante si el diálogo continúa.
De una reunión puede surgir una oportunidad para Colombia
El encuentro del 23 de septiembre de 2026 no permite todavía saber qué ocurrirá con la propuesta de Consejería Presidencial para las Migraciones.
Tampoco permite anticipar cuál será la posición final del Viceministerio frente al Estatuto Migratorio Colombiano.
Eso tendrá que determinarse después del análisis correspondiente.
Pero sí deja una puerta abierta.
Una puerta que, para nosotros, tiene un valor especial después de tantos años de investigación, publicaciones y propuestas.
Porque si algo ha demostrado la historia de la política migratoria colombiana es que las grandes transformaciones no ocurren de un día para otro.
Primero aparece la necesidad, después llega la investigación, luego la propuesta, después viene la discusión, y finalmente, si existe voluntad política e institucional, puede llegar la transformación.
Hoy, al menos, la propuesta está sobre el escritorio del Viceministro de las Migraciones.
El proyecto de Consejería Presidencial para las Migraciones fue entregado.
El Estatuto Migratorio Colombiano fue puesto nuevamente sobre la mesa.
El libro “Gestión Migratoria Inexistente” llegó a manos de quien hoy tiene la responsabilidad de conducir la política migratoria desde la Cancillería.
Y queda abierto un canal de diálogo.
Ahora corresponde esperar qué hará el Estado con todo ello.
Nosotros, por nuestra parte, continuaremos haciendo lo que hemos hecho durante años, investigar, documentar, cuestionar cuando sea necesario y proponer cuando existan alternativas.
Porque el objetivo final nunca ha sido simplemente criticar a una institución. El objetivo es mucho más grande:
Conseguir que los colombianos en el exterior y la población retornada dejen de ser vistos como un asunto secundario y pasen a ocupar el lugar que les corresponde dentro de una verdadera Política Migratoria de Estado.
Y quizá, con el encuentro del 23 de septiembre de 2026, haya comenzado una nueva conversación para conseguirlo.
Y como dijera nuestro director Ricardo Marín Rodríguez con bastante optimismo, pero sin salirse de la realidad, «Creo que esa reunión abre el camino que me llevará a cumplir el que es quizás el único sueño que me falta por realizar en mi vida. Ver creada la Política Migratoria de mi país».


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