Un nombramiento que puede cambiar el rumbo de la política migratoria colombiana
El día de ayer 25 de agosto quedó oficialmente nombrado Pedro Agustín Roa Arboleda como nuevo Viceministro de Asuntos Migratorios y Protección Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores. O lo que ya popularmente se conoce como el Viceministerio de las Migraciones.
El nombramiento fue formalizado mediante el Decreto 1299 del 25 de agosto de 2026, mediante el cual el Gobierno Nacional lo designó, con carácter ordinario, en el cargo de Viceministro código 0020 de la planta del Despacho del Viceministro de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional.
La llegada de Roa Arboleda no debería ser interpretada simplemente como otro movimiento dentro de la nómina de la Cancillería.
Para COLEXRET, este nombramiento representa una oportunidad para volver a colocar sobre la mesa una pregunta que lleva más de una década haciendo parte de nuestras investigaciones:
¿Para qué creó Colombia un Viceministerio de Migraciones si este no va a convertirse realmente en el organismo encargado de dirigir, coordinar y transformar la política migratoria del Estado?
Y esta pregunta no es retórica, es necesaria.
Porque COLEXRET fue uno de los medios que durante años insistió en la necesidad de elevar la temática migratoria al máximo nivel posible dentro de la Cancillería.
Hoy ese Viceministerio existe. (Vean aquí nuestra historia frente al tema).
El problema es que, hasta ahora, su existencia jurídica no ha significado necesariamente la transformación institucional que esperábamos.
¿Quién es Pedro Agustín Roa Arboleda, nuevo Viceministro de Migraciones?
Una hoja de vida que marca una diferencia
Hay que empezar por reconocer algo que resulta fundamental, y es que Pedro Agustín Roa Arboleda no llega a este cargo como un improvisado de la administración pública.
Su trayectoria dentro de la Cancillería colombiana es extensa y está vinculada directamente con la Carrera Diplomática y Consular.
De acuerdo con registros oficiales, ingresó a la Cancillería en 1999 como Tercer Secretario y fue ascendiendo sucesivamente dentro del escalafón diplomático; Segundo Secretario en 2002; Primer Secretario en 2008; Ministro Consejero en 2014, y Ministro Plenipotenciario desde 2018.
En el camino ocupó además importantes responsabilidades dentro de la planta interna del Ministerio.
Fue Jefe de Gabinete y Asesor General, coordinador de asuntos de desarme, jefe del Ceremonial Diplomático y asesor de la Dirección de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.
También tuvo experiencia en el exterior, donde se incluye la representación de Colombia ante las Naciones Unidas en Nueva York y labores diplomáticas en México, Perú, Alemania y Portugal. Además, participó en procesos relacionados con la apertura de las embajadas de Colombia en Turquía y Ghana.
Su formación académica también resulta particular.
Es arquitecto de la Universidad de los Andes, diplomado de la Academia Diplomática de San Carlos y fue becario del «Institut International d’Administration Publique» de París. También participó en el Programa de Alto Gobierno de la Universidad de los Andes.
En 2023 recibió el reconocimiento como Mejor Funcionario de la Carrera Diplomática y Consular, y posteriormente alcanzó la categoría de embajador de carrera.
No se trata, entonces, solamente de alguien que conoce los pasillos de la Cancillería. Se trata de un funcionario que ha vivido durante décadas la diplomacia colombiana desde diferentes posiciones, tanto dentro como fuera del país.
Y precisamente por eso las expectativas son altas.
De las Naciones Unidas a Portugal: una experiencia que puede resultar determinante
La experiencia internacional de Roa Arboleda adquiere especial importancia para el nuevo cargo.
Durante su trayectoria estuvo relacionado con asuntos multilaterales, derechos humanos, desarme, relaciones bilaterales y gestión diplomática.
En Portugal, por ejemplo, desempeñó durante años funciones de alta responsabilidad en la Embajada de Colombia y llegó a ejercer como encargado de negocios.
En 2025 recibió en Lisboa el Premio IPDAL–Vista Alegre, otorgado por el Instituto para la Promoción de América Latina y el Caribe por su contribución al fortalecimiento de las relaciones entre Portugal y América Latina.
En 2024, además, la Cancillería registró su participación en diferentes actividades diplomáticas en Portugal, incluyendo asuntos de cooperación internacional, relaciones bilaterales y representación del Estado colombiano.
Esta trayectoria permite esperar que Roa Arboleda conozca la realidad de los colombianos que viven fuera de Colombia no solamente desde los documentos que llegan a Bogotá, sino desde la experiencia directa de haber trabajado durante años en el exterior.
Y eso puede convertirse en una ventaja enorme, porque una política migratoria no puede diseñarse exclusivamente desde un escritorio.
Pero aquí comienza el verdadero problema
La hoja de vida del nuevo Viceministro es importante, pero no es suficiente.
Porque el problema que recibe Pedro Agustín Roa no es simplemente ocupar un despacho.
Recibe un Viceministerio que nació con enormes expectativas y que, hasta ahora, ha generado más interrogantes que transformaciones estructurales.
Durante años, COLEXRET ha documentado este proceso a través de investigaciones sobre la creación del Viceministerio, su estructura, sus funciones, sus direcciones, su nómina y su evolución. No comenzamos en 2025; es el resultado de una lucha periodística e institucional de más de una década.
Aquí puede conocer la historia al completo sobre el Viceministerio de las Migraciones
Y cuando el Viceministerio llevaba apenas unos meses funcionando, COLEXRET volvió a preguntar:
¿Qué ha pasado con el Viceministerio de las Migraciones de Colombia creado hace 4 meses?
La conclusión de aquella investigación debe seguir presente hoy.
¿Se creó realmente un Viceministerio o se elevó de categoría una estructura que ya existía?
Aquí está uno de los principales cuestionamientos.
Legalmente, no sería correcto decir que el Viceministerio fue simplemente un cambio de nombre.
El Decreto 1081 de 2025 creó formalmente el Viceministerio de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional y le asignó funciones propias de dirección, coordinación y formulación de política migratoria.
Posteriormente, el Decreto 071 de 2026 reorganizó nuevamente su estructura y creó la Dirección de Colombia Nos Une dentro del Viceministerio.
Pero la crítica de fondo de COLEXRET sigue siendo válida, y origina la pregunta, ¿Cuánto cambió realmente la capacidad del Estado para atender la problemática migratoria?
Porque el propio proceso de creación de ese Viceministerio se hizo bajo el criterio de costo cero, mediante redistribución y transformación de cargos existentes, aunque en realidad no se conoce al detalle esa situación, pues aún tenemos en los Estrados judiciales, bajo una Acción de tutela, la respuesta dada por la Cancillería, en donde nos dice que no puede suministrarnos información acerca del presupuesto destinado a esa Cartera viceministerial, por razones que no se las creen ni los propios funcionarios que respondieron.
Aparte de ello, en otra respuesta entregada por Cancillería a las solicitudes de información de COLEXRET fue especialmente reveladora.
El Ministerio informó expresamente que no se vinculó nuevo personal para conformar el Viceministerio, más allá de la vinculación de la propia viceministra. Incluso la información oficial señala que las personas asignadas al Viceministerio provenían de estructuras existentes.
Por eso la pregunta no es si se creó jurídicamente el Viceministerio, pues sí se creó. La pregunta es:
¿Se le dieron las herramientas humanas, presupuestales, técnicas y políticas necesarias para que realmente pueda cumplir la responsabilidad que se le asignó?
El primer capítulo: Paula Andrea Cerón Arboleda
La primera persona en ocupar este cargo fue Paula Andrea Cerón Arboleda, quien asumió en febrero de 2026 y se convirtió en la primera Viceministra de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional de Colombia (Veciministra de Migraciones).
Cerón llegó desde un perfil diferente al de Roa.
Es abogada, administradora de empresas, especialista en Derecho Constitucional y Derecho Administrativo y magíster en Gestión Pública, con experiencia académica y de trabajo en derechos humanos, migración e inclusión social.
También tenía experiencia relacionada con la Universidad Icesi, organizaciones sociales y entidades públicas.
Su llegada fue una decisión de la administración de la entonces canciller Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, quien la posesionó en el cargo.
Además, su nombramiento generó un debate institucional importante; pues recordemos que la Asociación Diplomática y Consular de Colombia (UNIDIPLO) cuestionó que el cargo fuera ocupado por una persona que no pertenecía a la Carrera Diplomática y Consular y señaló que, según su interpretación del Decreto Ley 274 de 2000, ese tipo de cargos debía ser provisto por funcionarios de carrera.
La controversia incluso fue recogida por algunos medios de comunicación nacionales, que hablaron de posibles riesgos jurídicos y de la preocupación de organizaciones de carrera por la creación del Viceministerio bajo un esquema de costo cero.
Pero hoy el debate debe ir más allá de cómo llegó Cerón, pues hay que evaluar qué dejó.
Y aquí COLEXRET considera que existe una diferencia importante entre actividad institucional y transformación de la política migratoria.
Durante su gestión sí hubo actuaciones oficiales.
Se presentó el Informe Nacional Voluntario sobre el Pacto Mundial para la Migración; se participó en el Foro de Examen de la Migración Internacional de Naciones Unidas; se adelantaron acciones relacionadas con la gobernanza migratoria; se inició la construcción de un nuevo CONPES de política migratoria y se presentaron los Lineamientos Estratégicos de Gobernanza Migratoria 2026-2036.
Por eso, la crítica seria no puede ser que “no hizo nada”, más bien la pregunta correcta es si ¿Todo eso produjo la transformación estructural que justificó crear un Viceministerio?
Y, hasta ahora, para COLEXRET, la respuesta es un rotundo no. Porque todavía están pendientes asuntos mucho más profundos.
El Viceministerio no puede convertirse en una agenda de reuniones, foros y documentos
Un Viceministerio no fue creado para producir únicamente informes, ni para participar en reuniones internacionales, ni para inaugurar mesas técnicas; no para acompañar elecciones, ni para representar protocolariamente a Colombia.
Todo eso puede ser necesario, pero no es suficiente.
El propio Decreto 1081/2025 le asignó responsabilidades mucho más amplias, entre ella,
- Liderar la política de gestión consular y migratoria;
- Asesorar al Ministro en la formulación, planeación, dirección, coordinación, ejecución, seguimiento y evaluación de la política migratoria;
- Formular, orientar, ejecutar y evaluar la Política Integral Migratoria;
- Coordinar entidades nacionales y territoriales;
- Dirigir planes para colombianos en el exterior y retornados;
- Y producir análisis estadísticos para la toma de decisiones.
Es decir, el Viceministerio no fue creado para administrar la migración. Fue creado para dirigirla.
Y esa diferencia es enorme.
¿Qué debería hacer realmente el Viceministerio de Asuntos Migratorios?
A juicio nuestro, el nuevo Viceministro debería comenzar por asumir cinco grandes responsabilidades.
1. Dirigir una verdadera Política Migratoria de Estado
Colombia no puede seguir confundiendo política migratoria con política consular, pues aunque son relacionadas, no son lo mismo.
La política migratoria comprende Emigración (Colombianos en el exterior) – Inmigración (Extranjeros en Colombia) – Retorno (Colombianos retornados) – Protección internacional – Refugio – Asilo – Apatridia – Movilidad laboral – Migración educativa – Integración – Regularización – Derechos de los migrantes – Participación de la diáspora – Información y estadísticas – Seguridad social transfronteriza – Inversión de la diáspora – Remesas – Cooperación internacional. Y coordinación de todas las entidades estatales que tengan competencias migratorias.
La Ley 2136 de 2021 ya proporciona una base jurídica importante para esa tarea y reconoce al Ministerio de Relaciones Exteriores como rector de la Política Integral Migratoria.
Lo que falta es hacer que esa política funcione.
2. Dejar de mirar solamente hacia el extranjero que llega a Colombia
Existe otro desequilibrio histórico.
Cuando se habla de migración en Colombia, buena parte del debate termina concentrándose en la inmigración. Pero hay más de 5 millones de colombianos viven fuera del país.
La propia Cancillería ha manejado durante años una referencia aproximada de seis millones de colombianos en el exterior.
Por eso la política migratoria colombiana debe tener necesariamente un componente central dedicado a la diáspora.
Y aquí está uno de los principales desafíos para Pedro Agustín Roa, hacer que los colombianos residentes en el exterior dejen de ser vistos únicamente como usuarios de consulados y pasen a ser reconocidos como sujetos centrales de una política pública nacional.
3. Convertir a los colombianos en el exterior en parte activa del desarrollo nacional
La diáspora no debe ser considerada solamente como población que necesita servicios, pues también constituye capital humano, conocimiento, inversión, emprendimiento, relaciones comerciales, redes académicas, cooperación, transferencia tecnológica, cultura, participación política, y una gigantesca red de conexiones internacionales.
El nuevo Viceministerio debe, por tanto, construir una política seria para aprovechar ese potencial.
No solamente programas culturales; no solamente encuentros; no solamente actividades de Colombia Nos Une. Se necesita una estrategia de Estado.
4. Resolver de una vez el problema de la información
Uno de los mayores obstáculos de la política migratoria colombiana sigue siendo saber realmente quiénes son, dónde están y qué necesitan los colombianos que viven fuera del territorio nacional.
El Parágrafo 4, del artículo 45, de la mencionada Ley 2136 del de 2021 ya ordenó mejorar la información demográfica y la caracterización de los colombianos residentes en el exterior, en coordinación con el DANE, pues sin datos confiables no puede existir política pública seria.
El Viceministerio debería liderar, junto con el DANE, Migración Colombia y las demás entidades correspondientes, un verdadero censo socioeconómico de la diáspora colombiana. Es decir, hacer lo que ya está contemplado en la ley.
No un simple registro consular o un censo, sino un verdadero sistema nacional de información migratoria.
5. Articular a todo el Estado
Aquí aparece la mayor limitación de una política migratoria encerrada dentro de Cancillería.
La migración no pertenece exclusivamente al Ministerio de Relaciones Exteriores, ya que tiene relación directa con:
Interior – Trabajo – Educación – Salud – Hacienda – Comercio – Justicia – Defensa – Cultura – Vivienda – Ciencia y Tecnología – Migración Colombia – DANE – SENA – ICBF – Registraduría – Departamento Nacional de Planeación – Entidades territoriales. Y muchas otras instituciones.
Por eso el Viceministerio debe convertirse en el gran articulador de la política migratoria dentro del Gobierno Nacional.
Y aquí es donde COLEXRET considera que aparece una propuesta todavía más importante.
La Consejería Presidencial para las Migraciones
COLEXRET lleva tiempo planteando la creación de una Consejería Presidencial para las Migraciones.
No para crear otro cargo. No para aumentar burocracia. No para crear otro fortín político. Sino para colocar la política migratoria en el nivel donde realmente debe estar: la Presidencia de la República.
La propuesta elaborada por COLEXRET, y que pueden ver al completo aquí, plantea una instancia de alta dirección y coordinación político-estratégica adscrita al DAPRE, encargada de articular transversalmente a los diferentes ministerios y entidades que intervienen en la política migratoria.
Su propuesta incluye, entre otras funciones:
- Asesorar directamente al Presidente;
- Liderar la construcción de un Estatuto Migratorio Colombiano;
- Coordinar a los ministerios;
- Estructurar el Fondo Nacional para las Migraciones;
- Trabajar con el DANE en un censo socioeconómico real de la diáspora;
- Garantizar participación de las organizaciones de colombianos en el exterior;
- Y hacer seguimiento al cumplimiento de las obligaciones de cada entidad.
La propuesta completa de COLEXRET contempla incluso una estructura especializada y relativamente plana, precisamente para evitar que la Consejería se convierta en otra estructura burocrática.
El Estatuto Migratorio Colombiano: la otra gran tarea pendiente
Colombia también necesita superar la fragmentación normativa.
Tenemos leyes, decretos, resoluciones, programas, documentos CONPES, instrumentos de regularización, normas de retorno, disposiciones consulares y múltiples instituciones con responsabilidades relacionadas con la movilidad humana. (Colcha de retazos).
Pero falta una visión integral y de largo plazo.
Ricardo Marín Rodríguez, creador y director de COLEXRET, investigador y escritor de Temática Migratoria ha propuesto la construcción de un Estatuto Migratorio Colombiano, concebido como política de Estado y no como programa de gobierno.
La propuesta contempla integrar en un mismo marco:
emigración + inmigración + retorno + diáspora + protección internacional + integración + derechos + seguridad social + movilidad laboral + participación + inversión + información.
El borrador de Consejería elaborado por COLEXRET, plantea que esa instancia presidencial lidere la construcción y concertación del Estatuto con participación de la academia, sociedad civil, organizaciones de colombianos en el exterior, Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones, líderes socio-políticos colombianos alrededor del mundo, y organismos internacionales.
Esa discusión debería comenzar cuanto antes.
El nuevo Viceministro recibe además una prueba inmediata: la deportación de migrantes irregulares
El nombramiento de Pedro Agustín Roa se produce en un momento particularmente delicado.
El Gobierno de Abelardo De La Espriella acaba de ordenar operativos para identificar y deportar extranjeros en situación irregular, especialmente quienes estén vinculados con delitos, mientras el ministro del Interior, Rodrigo Lara, ha precisado que los operativos no están dirigidos contra quienes ya se encuentran regularizados.
La decisión ha generado debate entre organizaciones, académicos y expertos en migración. Vean aquí, «Primero los colombianos, sí. Pero también primero la humanidad: COLEXRET frente a la deportación de migrantes»
Y precisamente allí el Viceministerio tiene que demostrar para qué fue creado.
No puede limitarse a recibir instrucciones, debe asesorar al Canciller y al Presidente.
Debe aportar información. Debe explicar las consecuencias jurídicas, sociales, económicas y diplomáticas de las decisiones migratorias. Debe proponer alternativas.
Debe diferenciar claramente entre migración irregular y criminalidad.
Una persona puede encontrarse en situación migratoria irregular sin ser delincuente. La propia jurisprudencia constitucional colombiana ha reconocido que esa situación puede colocar a una persona en condiciones de especial vulnerabilidad y ha insistido en la necesidad de orientar y acompañar los procesos de regularización.
Por eso, la decisión del Gobierno frente a la migración irregular es precisamente una de las primeras materias en las que el nuevo Viceministro tendrá que demostrar su capacidad técnica.
Y aquí también se necesita coordinación con el Ministerio del Interior
Este asunto demuestra por qué la política migratoria no puede manejarse de manera aislada.
El Ministerio del Interior tiene responsabilidades en seguridad, convivencia, participación y coordinación territorial.
Cancillería tiene responsabilidades migratorias, diplomáticas y de protección internacional.
Migración Colombia tiene funciones operativas y administrativas fundamentales.
La Fiscalía, Policía, Defensoría, Procuraduría, Ministerio de Trabajo, Ministerio de Salud, Ministerio de Educación y otras instituciones también tienen responsabilidades.
Por eso la política migratoria debe ser verdaderamente interinstitucional, y el nuevo Viceministerio debería ser uno de los principales motores de esa coordinación.
El Gobierno actual tiene una oportunidad que no debería desperdiciar
El nuevo gobierno comenzó con una renovación importante de la estructura ministerial.
El actual Canciller, Omar Bula Escobar, cuenta con una trayectoria internacional de más de dos décadas y experiencia en diplomacia, cooperación internacional y misiones humanitarias.
El Gabinete Nacional incluye además ministros de Interior, Hacienda, Trabajo, Salud, Educación, Comercio, Justicia, Defensa y otras carteras directamente relacionadas con la problemática migratoria.
Esto significa que el escenario institucional existe, lo que falta es que alguien lo articule. Y esa responsabilidad recae ahora, en buena medida, sobre Pedro Agustín Roa.
COLEXRET no llega a este debate como espectador
Aquí resulta necesario recordar algo. COLEXRET no comenzó ayer a hablar de política migratoria.
Durante ya quince años hemos investigado, denunciado, solicitado información, presentado propuestas, acudido a las autoridades y, cuando ha sido necesario, recurrido a la justicia para exigir respuestas relacionadas con los colombianos en el exterior y la política migratoria colombiana.
La propia documentación judicial reciente relacionada con nuestras investigaciones demuestra que hemos llevado hasta los tribunales preguntas sobre presupuesto, funcionamiento y gestión del nuevo Viceministerio.
Y cuando solicitamos información sobre el funcionamiento del Viceministerio, la propia Cancillería informó que no había vinculado nuevo personal para su conformación, salvo la viceministra.
También se nos informó que, para la fecha de la respuesta, habían llegado reportes de 70 consulados sobre reuniones, mesas técnicas y encuentros con organizaciones de colombianos en el exterior, mientras quedaban pendientes los insumos de otros 58 consulados.
Todo esto demuestra que COLEXRET no está hablando desde una percepción, sino que está hablando desde una investigación documental.
Pedro Agustín Roa tiene algo que su antecesora no tenía: una larga experiencia diplomática de carrera
Y esto merece ser reconocido.
No tendría sentido que COLEXRET, después de años de exigir una institucionalidad migratoria seria, recibiera a un nuevo Viceministro únicamente con críticas.
También debemos reconocer cuando llega una persona cuya trayectoria profesional parece compatible con la magnitud del desafío.
Roa Arboleda conoce la Cancillería. Conoce el servicio exterior. Conoce organismos multilaterales. Conoce embajadas. Conoce consulados.
Ha trabajado en asuntos de derechos humanos. Ha trabajado en asuntos internacionales. Ha ejercido funciones de gabinete. Ha ocupado responsabilidades de alto nivel dentro de la Carrera Diplomática.
Y ha pasado buena parte de su vida profesional fuera del país.
Como todo ello puede resultar determinante, precisamente por eso las expectativas son mayores.
Un llamado al nuevo Viceministro
Desde COLEXRET le deseamos a Pedro Agustín Roa Arboleda los mayores éxitos en esta nueva responsabilidad, pero también le hacemos un llamado público.
No permita que el Viceministerio de las Migraciones termine convertido en una Dirección de Asuntos Migratorios con un despacho más grande y un título más importante.
Colombia necesita mucho más.
- Necesita resultados.
- Necesita política pública.
- Necesita coordinación.
- Necesita presupuesto.
- Necesita estadísticas.
- Necesita indicadores.
- Necesita responsables.
- Necesita seguimiento.
- Necesita evaluación.
- Necesita participación real de la diáspora.
Y necesita que las decisiones migratorias tengan consecuencias concretas para los ciudadanos.
El verdadero examen de Pedro Agustín Roa apenas comienza
El nuevo Viceministro tendrá que demostrar que el cargo puede hacer algo más que tramitar asuntos administrativos.
Tendrá que demostrar que puede:
- Dirigir la Política Integral Migratoria;
- Coordinar al Estado colombiano;
- Defender y representar los intereses de los colombianos en el exterior;
- Ordenar y fortalecer la política de retorno;
- Articular la política de inmigración y extranjería;
- Asesorar al Canciller y al Presidente;
- Construir una política de largo plazo;
- Mejorar los sistemas de información;
- Fortalecer la participación de la diáspora;
- Y convertir la migración en una verdadera política de Estado.
El Decreto 071 de 2026 dejó actualmente bajo el Viceministerio tres estructuras fundamentales: la Dirección de Asuntos Migratorios y Protección Internacional, la Dirección de Servicios Consulares y la Dirección de Colombia Nos Une.
Ahora habrá que comprobar si esa estructura puede producir resultados reales.
COLEXRET seguirá vigilando, pero también seguirá proponiendo
Nuestra posición frente al nuevo Viceministro será la misma que hemos mantenido frente a todos los gobiernos:
Ni oposición automática ni respaldo incondicional.
Investigación, seguimiento, crítica, propuesta; y cuando corresponda, reconocimiento.
COLEXRET estará disponible para coadyuvar con el nuevo Gobierno en todo aquello que tenga relación con la Temática Migratoria Colombiana, la política consular, los colombianos en el exterior, el retorno, la inmigración y la protección de los derechos de los migrantes.
No porque pretendamos ocupar funciones que corresponden al Estado, sino porque después de 15 años de investigación hemos acumulado conocimiento, documentación y experiencia que pueden ser útiles para construir mejores políticas públicas.
Ya hemos demostrado que estamos dispuestos a hacerlo, y continuaremos haciéndolo.
La Consejería Presidencial puede ser la pieza que falta
La existencia del Viceministerio no elimina la necesidad de una instancia presidencial de coordinación.
Por el contrario, puede hacerla todavía más evidente.
El Viceministerio puede convertirse en el gran brazo técnico y operativo de la política migratoria dentro de Cancillería.
Y una Consejería Presidencial para las Migraciones podría convertirse en el gran mecanismo de articulación política e interinstitucional desde la Presidencia.
No serían estructuras necesariamente contradictorias, pues bien podrían ser complementarias.
La propuesta de COLEXRET plantea precisamente una relación de coordinación entre la Consejería Presidencial y el Ministerio de Relaciones Exteriores, permitiendo que la Presidencia conduzca la visión transversal de la política mientras Cancillería desarrolla las funciones diplomáticas y consulares que le corresponden.
Y esa podría ser una de las grandes reformas institucionales del actual Gobierno.
El momento de demostrar que el Viceministerio sí tenía sentido llegó
Durante años Colombia escuchó que crear un Viceministerio de Migraciones era necesario.
COLEXRET lo pidió. Lo investigó. Lo reclamó. Lo propuso. Lo cuestionó; y finalmente se creó. Después llegó la primera Viceministra.
Ahora llega el primer Viceministro de carrera diplomática con una trayectoria profesional de más de dos décadas.
Ya no existen excusas para seguir esperando.
El Viceministerio ya tiene nombre. Tiene decreto. Tiene estructura. Tiene direcciones. Tiene funciones. Tiene autoridad.
Y ahora tiene un funcionario con una trayectoria profesional que permite esperar mucho más.
Lo que falta es demostrarlo con resultados.
Una oportunidad histórica para Pedro Agustín Roa
El nuevo Viceministro puede limitarse a administrar lo que encontró o puede hacer historia.
Puede continuar haciendo lo mismo que se hacía desde la antigua Dirección de Asuntos Migratorios o puede convertir al Viceministerio en el verdadero centro de conducción de la Política Migratoria Colombiana.
Puede limitarse a asistir a reuniones o puede construir una política de Estado.
Puede esperar instrucciones o puede asesorar al Presidente y al Canciller.
Puede mirar únicamente hacia la inmigración o puede comprender que la política migratoria colombiana incluye también a los millones de colombianos que viven fuera del territorio nacional.
Puede administrar estadísticas existentes o puede liderar el verdadero censo de la diáspora.
Puede mantener la fragmentación institucional o puede impulsar la coordinación de todo el Estado.
Puede limitarse a la estructura que recibió o puede ayudar a construir la Consejería Presidencial para las Migraciones y el Estatuto Migratorio Colombiano.
La decisión está en sus manos.
Desde COLEXRET: éxitos, señor Viceministro
Pedro Agustín Roa Arboleda:
bienvenido al Viceministerio de Asuntos Migratorios y Protección Internacional.
Desde COLEXRET le deseamos éxito, pero también le decimos con absoluta claridad:
Los colombianos en el exterior llevan demasiado tiempo esperando. Esperando una política migratoria real. Esperando ser escuchados. Esperando estadísticas confiables. Esperando soluciones para el retorno. Esperando protección consular efectiva. Esperando participación. Esperando que las leyes se cumplan. Esperando que la Política Integral Migratoria deje de ser un conjunto de documentos y se convierta en una verdadera política pública.
Y esperando, sobre todo, que el Estado colombiano entienda que la migración no es un asunto marginal de la Cancillería.
Es una realidad nacional. Es una realidad internacional. Es una realidad económica. Es una realidad social. Es una realidad política. Y, para millones de familias colombianas, es simplemente su vida.
Por eso, desde esta Casa Informativa solamente podemos decirle al nuevo Viceministro:
Tiene usted una gran responsabilidad, pero también tiene una oportunidad histórica.
Demuestre que el Viceministerio de las Migraciones no fue solamente un cambio de nombre. Demuestre que Colombia finalmente puede tener una verdadera Política Migratoria de Estado.
Y cuente con que COLEXRET seguirá haciendo lo que ha hecho durante más de una década:
INSISTIR, PERSISTIR, RESISTIR Y NUNCA DESISTIR.
Porque la causa no es un gobierno, la causa no es un partido. La causa no es un funcionario,
La causa son los colombianos.
Y especialmente aquellos que durante décadas han vivido fuera de Colombia sin que el Estado haya terminado de comprender que, aunque estén lejos, siguen siendo Colombianos-


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