A pesar de haber renunciado durante la Campaña al Congreso llevada a cabo en el mes de marzo del presente 2026, en la lista del Partido Centro Democratico, donde se elegía al Representante a la Cámara por los colombianos en el exterior, Pedro Alejandro Murcia Lamprea recibió la credencial de manos del Consejo Electoral para ocupar esa Curul. Situación que está siendo hoy investigada por el Consejo de Estado, tal y como lo informamos en publicación visible aquí.
Una elección no termina cuando se cuentan los votos, pues en realidad, ahí comienza la responsabilidad.
Y es precisamente esa responsabilidad la que COLEXRET empieza a examinar, porque quienes viven fuera de Colombia no eligieron a un comentarista político, a un creador de contenidos ni a un representante dedicado exclusivamente a cuestionar a sus antecesores, tal y como lo ha venido haciendo desde su posesión el Sr. Alejandro Murcia.
Eligieron un congresista. Y un congresista se mide, fundamentalmente, por su capacidad para convertir las necesidades de quienes representa en proyectos, debates, control político, iniciativas, gestiones institucionales y resultados verificables.
Mucho se ha hablado. ¿Cuánto se ha gestionado?
Desde antes de llegar al Congreso, Pedro Alejandro Murcia construyó parte de su mínima presencia pública alrededor de un discurso de crítica, especialmente contra el anterior Presidente Gustavo Petro, y la Representante por la Circunscripción Internacional hasta el 20 de julio de 2026, Carmen Felisa Ramírez Boscán.
Una crítica que sigue manifestando desde el primer día que se posesionó en el Congreso. Algo así como si pretendiera con dichas manifestaciones resaltar la inoperancia en ese cargo de su antecesora, y cubrir la que él ya ha empezado a demostrar.
Cada oportunidad parece servir para recordar lo que, según su interpretación, fue un desastre durante la administración precedente.
El problema no es criticar, ya que la oposición y la crítica forman parte de la democracia. El problema aparece cuando la crítica al anterior gobierno termina convirtiéndose en el principal contenido de quien ahora tiene una responsabilidad propia.
Porque Murcia ya no está haciendo campaña, aunque la verdad es que nunca la hizo. Quien se ocupó de ello fue Olga Lucía Murcia, quien debería ser quien hoy estuviera ocupando ese cargo. Pero aún así, Alejandro ya no es simplemente un candidato, ahora es Congresista, y por tanto, la pregunta cambia.
Ya no interesa saber qué piensa del gobierno anterior; lo que interesa saber es, ¿qué está haciendo él?
La Cámara muestra actividad, pero la pregunta es otra
Aunque se le ha visto más como comentarista político, creador de contenidos, youtuber, promotor de establecimientos comerciales, visitador de personalidades, entre otras actividades ajenas al cargo, sería injusto afirmar que Alejandro Murcia no ha realizado ninguna actuación parlamentaria.
Los registros oficiales muestran participación en proyectos y actuaciones de control político.
Por ejemplo, aparece como autor del proyecto que busca institucionalizar el Día sin IVA como política de Estado. También aparece como autor de un proyecto de acto legislativo relacionado con la creación del Distrito Especial de Villa de Leyva y como autor de una iniciativa sobre la prohibición de la apología al terrorismo.
Así mismo se le escuchó decir que presentaría un proyecto de Acto legislativo dizque para prohibirle al Presidente que volviera a romper relaciones con Estados extranjeros.
También figura como ponente del proyecto que pretende institucionalizar las Ferias de Servicios para Colombianos en el Exterior, pero no fue una idea suya, sino iniciativa de la representante Maritza Álvarez Barrera.
Y aparece como ponente de la reforma a la Ley de Veteranos.
Por tanto, el debate serio no consiste en decir que Murcia «no ha hecho absolutamente nada».
El debate es,
¿Cuánto de esa actividad corresponde directamente a las necesidades de los colombianos en el exterior?
Porque esa es la pregunta que realmente interesa a la diáspora, pues una cosa es aparecer en medios; otra es publicar contenidos en redes; otra es participar en política partidista; y otra, muy diferente, es producir resultados legislativos y de control político para los ciudadanos que se representa.
No olvidemos que una de las críticas de Murcia contra la hoy Exrepresentante Carmen Ramírez es que se había dedicado a otras gestiones, en especial relacionadas con la Comunidad en el Departamento de la Guajira, y que no había hecho nada por sus electores.
Será cierto eso de que «La lengua es castigo del c….o»?
La propia Cámara señala como parte de los asuntos que Murcia plantea, trabajar la modernización de los servicios consulares, la reducción de costos, la inclusión financiera, el acceso al crédito, la educación, el aprovechamiento productivo de las remesas, el retorno y la caracterización de los colombianos en el mundo.
Son problemas que esta Casa informativa lleva años investigando, pues son temas que afectan diariamente a millones de colombianos al rededor del mundo.
Son problemas que no se resuelven con videos, con publicaciones, con fotografías, ni con discursos, sino que requieren legislación, control político y gestión institucional.
Por eso formulamos una pregunta muy sencilla, ¿Dónde está comenzando a verse esa agenda en el Congreso?
Un dato oficial que merece atención y que no proviene de COLEXRET ni de un adversario político, sino de la misma Cámara de Representantes, es el que vemos en el perfil oficial de Pedro Alejandro Murcia:
“Informes: No registra publicaciones.”
Esto no significa que no haya trabajado, tampoco significa que no haya participado en actuaciones parlamentarias, significa exactamente lo que dice el registro oficial, y es que «no aparecen informes publicados en su perfil».
Y eso resulta particularmente relevante cuando se representa a una población dispersa por todo el mundo.
Los colombianos que viven en España, Estados Unidos, Canadá, Australia, Chile, Argentina, México, Francia, Alemania o cualquier otro país no pueden esperar cuatro años para saber qué hizo su representante. Tal y como sucedió especialmente en la anterior representación. Pues irán a ver lo mismo…¡NADA!.
Lo que necesitan los electores de la Diáspora es rendición de cuentas durante el mandato.
Pero una cosa es registrar actividad parlamentaria, y otra es demostrar una agenda propia y consistente para la diáspora colombiana. Una diferencia de gran importancia.
Lanzando iniciativas que existen desde hace años
Esto es algo que nosotros siempre hemos llamado «burradas».
Muy orondo se le ha visto anunciando unas supuestas iniciativas espectaculares, expresándolas como si fueran suyas, de su invención.
Una de ellas es, dizque «Facilitar y garantizar el acceso de los colombianos residentes en el exterior al sistema pensional del país». Propuesta esta que se está llevando a cabo desde hace ya casi 10 años, y que pueden ver aquí cuando la publicamos.
Otra, «Promover la capacitación y certificación de los colombianos en el exterior en programas del SENA, para mejorar sus condiciones laborales», cuando al igual que la anterior, esa entidad ha facilitado desde hace varios años, tal y como lo dimos a conocer aquí y aquí.
Y así por el estilo le hemos visto lanzar otras. Eso si, lo hace con tanta seguridad, vehemencia y elocuencia, que quien no conoce al mencionado Representante, y que esas actividades ya existen, le come el cuento enteritico.
Uno más que se suma a la extensa lista de Representantes a la Cámara por los colombians en el exterior que llegan a ese cargo sin el más mínimo conocimiento de lo que son las necesidades de sus electores dentro de la Temática Migratoria Colombiana, y comienzan a inventarse «burradas» queriendo convencer que son los expertos en ello.
A esos que los ciudadanos les han pagado una salvaje millonada mensual para que aprendan durante 4 años. Lo peor es que terminan esos años y siguen desconociendo lo que tenían que llegar a hacer allí.
¿Dónde está la agenda de los colombianos en el exterior?
Antes de posesionarse, Murcia Lamprea habló de modernizar los servicios consulares, apoyar la formación de los migrantes, mejorar la asistencia en procesos migratorios, proteger las remesas y generar condiciones para un retorno digno.
También anunció una gran convención de líderes colombianos en el exterior para junio de 2027 en Madrid.
Pero aquí aparece una primera diferencia:
Una promesa para 2027 no puede utilizarse como sustituto de la gestión que corresponde realizar desde el momento en que se ocupa la curul.
Los colombianos en el exterior no eligieron un promotor de futuras convenciones. Eligieron un Representante a la Cámara.
Y el representante tiene instrumentos concretos para actuar, como proyectos de ley, ponencias, proposiciones, debates de control político, citaciones, seguimiento a entidades, interlocución institucional y defensa legislativa de los intereses de la población que representa.
Las redes no son el Congreso
Pedro Alejandro Murcia tiene una presencia pública importante en redes y espacios audiovisuales. También ha participado en entrevistas y escenarios políticos.
Eso es completamente legítimo. Un congresista tiene derecho a comunicar.
Pero existe una diferencia entre comunicar la gestión y sustituir la gestión por comunicación.
Una publicación en redes puede informar, pero no reemplaza una proposición.
Un video puede generar miles de reproducciones, pero no reemplaza un debate de control político.
Una entrevista puede generar titulares, pero no reemplaza una ley.
Una fotografía con un funcionario puede ser políticamente atractiva, pero no demuestra que se haya solucionado un problema.
Y esta distinción es especialmente importante en una curul que representa a ciudadanos que están literalmente repartidos por todo el planeta.
El representante que llegó criticando a sus antecesores
Uno de los elementos que más ha caracterizado el discurso político de Murcia, como lo comentamos al comienzo, ha sido precisamente la crítica a quienes ocuparon anteriormente la Curul Internacional.
En declaraciones posteriores a su elección ha cuestionado duramente el desempeño histórico de esa representación, y no solo la que ejerció Carmen Ramírez Boscán en el pasado cuatrienio, sino las de todos, desde el año 2010.
En una entrevista publicada por la Cámara, Murcia calificó el funcionamiento de la curul como deficiente y planteó compromisos relacionados con consulados, remesas, educación, retorno y caracterización de la diáspora.
Ahora tiene la oportunidad de demostrar que su diagnóstico era correcto.
Porque quien llega diciendo que los anteriores no hicieron lo suficiente adquiere una obligación adicional, y es hacer aquello que dice que ellos no hicieron.
Criticar al anterior Gobierno no puede ser la agenda de cuatro años
No cuestionamos el derecho de Murcia a criticar al gobierno anterior, lo que cuestionamos es que la crítica termine convirtiéndose en una especie de comodín permanente. Porque ya no está fuera del poder, ahora forma parte del Congreso.
Y aunque el Congreso no sea el Ejecutivo, un congresista dispone de instrumentos suficientes para exigir respuestas, promover cambios y controlar a las instituciones.
Por eso, cada vez que Alejandro Murcia vuelva a señalar lo que hizo mal el anterior Gobierno, habrá que formular inmediatamente una segunda pregunta:
¿Y qué está haciendo usted ahora, desde su curul, para corregirlo?
Ahí empieza la verdadera evaluación.
¿Cuántos problemas de los colombianos en el exterior está llevando al Congreso Alejandro Murcia?
La lista de problemas es conocida.
- Consulados saturados.
- Dificultades para conseguir citas.
- Costos consulares.
- Consulados móviles.
- Problemas de documentación.
- Colombianos detenidos o presos en el exterior.
- Retorno.
- Reintegración.
- Educación.
- Homologación de títulos.
- Remesas.
- Acceso al sistema financiero.
- Protección de menores.
- Víctimas de trata.
- Colombianos en situación migratoria vulnerable.
- Atención consular.
- Representación diplomática.
- Y en especial, una política migratoria colombiana que durante años ha carecido de una estructura integral.
COLEXRET ha investigado gran parte de todos esos asuntos, y por eso no vamos a conformarnos con saber que existe una nueva persona sentada en la curul. Queremos saber qué está haciendo desde ella.
Una curul no es una plataforma personal
La Circunscripción Internacional no pertenece al congresista. Pertenece a los colombianos que votaron por ella. El representante es solamente su depositario temporal.
Por eso resulta legítimo examinar sus actuaciones, sus relaciones políticas, sus declaraciones, sus proyectos y sus resultados.
Y hacerlo con mayor rigor que a cualquier otro congresista.
Porque aquí no se representa un municipio ni un departamento, se representa a una población dispersa en prácticamente todos los continentes.
Y hay otro asunto que COLEXRET no va a dejar pasar
Hasta aquí hemos hablado de gestión, pero existe otra dimensión que merece una investigación completamente diferente:
La conducta política de Pedro Alejandro Murcia durante la campaña y después de ella.
Hay publicaciones, interacciones, declaraciones y relaciones políticas que, analizadas cronológicamente, plantean interrogantes que no pueden resolverse simplemente diciendo que se trata de actividad normal de redes sociales.
Está, por ejemplo, su relación pública, con la Exsenadora María Fernanda Cabal, hoy enemiga del Partido Centro Democrático, por quien está Murcia Lamprea en el Congreso.
Está su posterior actividad dentro del Centro Democrático, sin mojarse mucho; más bien distanciadito.
Están sus interacciones con Oswaldo Ortiz, candidato por la Circunscripción Internacional durante el período electoral.
Está el contenido de las posiciones que expresó sobre Abelardo De La Espriella y su entorno durante la campaña.
Y está, finalmente, su comportamiento político después de que De La Espriella llegó a la Presidencia.
Todo esto merece ser reconstruido fecha por fecha y publicación por publicación, no mediante rumores. No mediante comentarios de terceros.
Con pruebas.
Anunciamos una segunda investigación
Tenemos en nuestro poder material documental suficiente que permite reconstruir esa historia. Pruebas como,
Capturas; publicaciones; interacciones; videos; declaraciones; registros públicos. Y documentación relacionada con la conformación de su Unidad de Trabajo Legislativo «UTL».
Entre esos elementos existe uno particularmente llamativo que deberá ser explicado:
«La presencia en su UTL de personas que anteriormente estuvieron vinculadas a la Unidad de Trabajo Legislativo de María Fernanda Cabal cuando ejercía como senadora».
No afirmamos que contratar a una persona que anteriormente trabajó con otro congresista sea, por sí mismo, una irregularidad, pues no lo es.
Pero cuando esa contratación se analiza junto con las relaciones políticas, las publicaciones, las coincidencias y los movimientos ocurridos durante la campaña, adquiere relevancia periodística.
Y eso será materia de la segunda parte.
Jugando a 3 bandas
Porque lo que COLEXRET ha encontrado merece ser explicado.
Por un lado, Alejandro Murcia llegó a la Cámara como representante del Centro Democrático.
Por otro, mantiene una relación pública y visible con María Fernanda Cabal, cuya trayectoria política y separación del Centro Democrático forman parte del contexto político actual.
Y, al mismo tiempo, deben examinarse sus posiciones y posteriores acercamientos respecto de Abelardo De La Espriella, especialmente cuando se contrastan con lo que publicó durante la campaña.
- ¿Se trata simplemente de coincidencias políticas?
- ¿De libertad individual de expresión?
- ¿De una estrategia política?
- ¿De relaciones personales?
- ¿O existe una conducta política que jurídicamente pueda tener otras consecuencias?
Eso no lo vamos a resolver con una opinión. Lo vamos a documentar.
La segunda parte será diferente
En esta primera entrega hemos examinado fundamentalmente la gestión, y que podemos concluir, «ha sido nula».
La segunda será una investigación sobre el comportamiento político y las relaciones de poder alrededor de la Curul Internacional.
Allí mostraremos las pruebas que obran en poder de COLEXRET y reconstruiremos cronológicamente:
- La relación política con María Fernanda Cabal;
- Las publicaciones y manifestaciones públicas de Cabal sobre Murcia;
- Las personas vinculadas a la antigua UTL de Cabal que ahora aparecen vinculadas a la UTL de Murcia;
- La conducta de Murcia durante el período en que públicamente se apartó de la candidatura;
- Sus interacciones con publicaciones de Oswaldo Ortiz;
- La posición política de Ortiz frente a Abelardo De La Espriella;
- Las declaraciones y publicaciones de Murcia sobre De La Espriella y su familia;
- Y el cambio de tono y de posición que aparece posteriormente frente al actual Gobierno.
También explicaremos por qué esos hechos han llevado a COLEXRET a estudiar jurídicamente la posibilidad de una eventual controversia por doble militancia, sin anticipar una decisión que corresponde a las autoridades electorales y judiciales.
De nada le valió al Congresista Pedro Alejandro Murcia Lamprea el haber cancelado su espacio en X «@CDColExt», que fue donde se desahogó de sus frustraciones y miserias contra el actual Presidente Abelardo De La Espriella, y alabó a candidatos de otros partidos, pues nosotros tenemos pantallazos de ello.
Tampoco le ha valido eliminar algunos comentarios hechos en su perfil de la misma red X, identificado como @HRAMurciaL, pues también los tenemos.
Lo que si no hemos podido conseguir hasta ahora, pero estamos tras ello, es la prueba de su posible relación sentimental con una persona que podría estar recibiendo dinero público a través de un contrato laboral otorgado por el mismo Murcia.
Y ojo, de ser así, no solo les daremos su nombre, sino información mas avanzada, pues esa persona trabaja igualmente en el Congreso, y muy cerquitititica del mencionado Representante. Literalmente, casi que encima, o él encima de ella?. Ya lo revelaremos. Por favor no vayan a ser mal pensados, nos referimos a que puede trabajar un piso más arriba o más abajo de donde el Congresista tiene su oficina.
La pregunta que queda planteada
Pedro Alejandro Murcia llegó al Congreso prometiendo una nueva forma de representar a los colombianos en el exterior.
Hoy tiene una curul, tiene una bancada, tiene una plataforma política, tiene redes sociales, tiene exposición pública, tiene una Unidad de Trabajo Legislativo que le cuesta al pueblo casi 100 millones de pesos, tiene un sueldaso de más de 50 millones de pesos mensuales, y tiene cuatro años por delante.
Ahora falta lo más importante: demostrar resultados.
Porque los colombianos en el exterior no eligieron a un crítico profesional del gobierno anterior.
Eligieron un representante, y COLEXRET va a medir esa representación, tal y como lo ha venido haciendo desde el año 2010 con cada uno de quienes han pasado por ese cargo, sin excepción alguna.
Pero antes de continuar con la gestión, hay algo que debemos explicar.
¿Qué ocurrió realmente durante la campaña de 2026 y qué relaciones políticas determinaron el camino de Pedro Alejandro Murcia hasta la Curul Internacional?
La respuesta estará en la segunda parte que titularemos «Juego a 3 bandas: Pedro Alejandro Murcia, Cabal, el Centro Democrático y Abelardo De La Espriella.
Las pruebas que COLEXRET tiene en su poder serán presentadas y analizadas una por una.
Porque esta historia apenas comienza, y dará mucho de que hablar.


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