Investigación, pedagogía y propuestas para una política migratoria colombiana con participación real.
La Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones vuelve a estar en el centro del debate. La Cancillería tiene publicado un nuevo proyecto de resolución que pretende sustituir la Resolución 2996 del 25 de abril de 2024, mientras COLEXRET mantiene una posición crítica frente al modelo actual y ha presentado propuestas para transformar esta instancia de participación ciudadana.
No se trata simplemente de elegir nuevos delegados, modificar requisitos, cambiar procedimientos o establecer otra reglamentación, pues lo que está en discusión es mucho más importante:
¿Tendrán los colombianos en el exterior, los retornados y los migrantes extranjeros en Colombia una participación verdaderamente efectiva en la construcción de la política migratoria del país, o continuarán limitados a presentar sugerencias que no necesariamente se traducen en decisiones?
Esa es la pregunta que debería orientar cualquier modificación de la Mesa.
Desde COLEXRET, bajo la dirección de Ricardo Marín Rodríguez, llevamos años insistiendo en que Colombia necesita un mecanismo de participación migratoria que no sea simplemente un espacio para escuchar a los ciudadanos, sino una instancia con representación plural, autonomía, interlocución institucional, seguimiento de compromisos y capacidad de incidir en las decisiones que afectan a millones de personas vinculadas al fenómeno migratorio.
Con ese propósito, hemos presentado propuestas ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, interpuesto una demanda de nulidad parcial ante el Consejo de Estado contra disposiciones de la Resolución 2996 de 2024 y solicitado a Cancillería revisar y, si existe fundamento jurídico, suspender temporalmente las actuaciones pendientes del proceso electoral de nuevos delegados.
Ahora, con el nuevo proyecto normativo en consulta pública, consideramos indispensable que los ciudadanos conozcan lo que está ocurriendo y participen en su construcción. No podemos permitir que una decisión de tanta importancia para la población migrante se tome sin escuchar a quienes viven diariamente las realidades de la migración.
¿Qué es la Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones y para qué sirve?
Para entender la discusión, primero debemos explicar de qué estamos hablando.
La Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones es un mecanismo de participación ciudadana contemplado en la Ley 2136 de 2021, que modificó disposiciones de la Ley 1465 de 2011.
Su finalidad es facilitar la participación de los ciudadanos en los asuntos relacionados con la Política Integral Migratoria (PIM) y permitir que sus sugerencias, recomendaciones y propuestas lleguen al Sistema Nacional de Migraciones.
¿Quiénes pueden participar?
- Colombianos residentes en el exterior.
- Colombianos que hayan retornado al territorio nacional.
- Personas extranjeras migrantes regulares residentes en Colombia.
La Mesa forma parte del Sistema Nacional de Migraciones, en el que también participan entidades como el Ministerio de Relaciones Exteriores, Migración Colombia, los ministerios de Trabajo, Educación y Salud, el Ministerio Público y la Registraduría Nacional, entre otras.
La Ley contempla, además, funciones relacionadas con la presentación de sugerencias al Gobierno, la formulación de recomendaciones sobre la Política Integral Migratoria y el seguimiento a las propuestas presentadas.
Por tanto, no estamos hablando de un organismo decorativo ni de un simple grupo de ciudadanos reunidos para conversar sobre migración.
Estamos hablando de un espacio que debe permitir que las experiencias, necesidades y conocimientos de quienes viven la migración contribuyan a orientar las decisiones del Estado colombiano.
Y aquí aparece el primer problema que hemos venido señalando, pues una cosa es permitir que los ciudadanos participen y otra muy diferente es garantizar que su participación tenga consecuencias.
El problema no se soluciona simplemente cambiando la Resolución 2996 de 2024
El 25 de abril de 2024 se expidió la Resolución 2996, mediante la cual el Ministerio de Relaciones Exteriores reglamentó el proceso de convocatoria a la Mesa, incluyendo aspectos relacionados con la inscripción, la participación y la elección de delegados.
Desde entonces, COLEXRET ha seguido el desarrollo de este mecanismo, sus procedimientos, sus actuaciones y su relación con el Sistema Nacional de Migraciones.
Nuestra preocupación no se limita a la forma como se eligen los delegados, sino que tiene que ver con el funcionamiento integral de la Mesa y con su verdadera utilidad para la población migrante.
¿De qué sirve tener representantes o delegados si no existen garantías suficientes para que puedan llevar las inquietudes de sus representados, obtener respuestas institucionales, hacer seguimiento a los compromisos y conocer qué ocurrió con las propuestas presentadas? Y sobre todo,
¿De qué sirve una representación si no tiene voto en las decisiones generales del Sistema Nacional de Migraciones, es decir, poder de decisión?
¿De qué sirve realizar reuniones si después no se puede establecer qué decisiones se tomaron, quién debe ejecutarlas y cuáles fueron sus resultados?
¿De qué sirve recibir cientos de propuestas ciudadanas si no existe información pública suficiente para conocer cuántas fueron estudiadas, aceptadas, modificadas o rechazadas y por qué?
Estas son preguntas que deben responderse con documentos, resultados y actuaciones verificables.
En COLEXRET ya habíamos expresado preocupaciones similares al analizar la primera reunión del Sistema Nacional de Migraciones. En aquella oportunidad cuestionamos la falta de transmisión pública, las limitaciones de la participación ciudadana y la escasa incidencia que, a nuestro juicio, podía tener la Mesa mientras sus propuestas no contaran con mecanismos efectivos de seguimiento y respuesta.
Nuestra posición ha sido consecuente, la protesta sin propuesta no construye soluciones. Por eso, además de señalar las dificultades, hemos venido trabajando en alternativas de reforma.
COLEXRET demandó ante el Consejo de Estado la Resolución 2996 de 2024
Uno de los hechos más importantes de esta controversia es la demanda de nulidad parcial que en cabeza de nuestro director Ricardo Marín Rodríguez COLEXRET presentó ante el Consejo de Estado contra la Resolución 2996 de 2024.
La actuación judicial cuestiona disposiciones relacionadas con la estructura, las funciones, la representación y el mecanismo de elección de los delegados y voceros de la Mesa.
En particular, la demanda plantea cuestionamientos sobre los artículos 10, 22, 23 y 24, así como sobre otras disposiciones que, según lo expuesto en el escrito judicial, podrían resultar inseparables de aquellas cuya nulidad se solicita.
También se pidió al Consejo de Estado examinar la procedencia de una medida cautelar para suspender provisionalmente las disposiciones demandadas, en los términos del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo.
¿Por qué acudimos a la justicia?
Porque consideramos necesario que se examine si las disposiciones reglamentarias cuestionadas se ajustan al marco legal que regula la Mesa y el Sistema Nacional de Migraciones.
No estamos afirmando que la demanda ya haya sido fallada ni que la Resolución 2996 esté suspendida. Una demanda no produce automáticamente esos efectos. Corresponde al Consejo de Estado estudiar los argumentos y adoptar las decisiones que jurídicamente procedan.
Lo que sí queremos dejar claro es que la controversia judicial existe y que sus posibles consecuencias deben ser examinadas antes de consolidar nuevas actuaciones sobre materias relacionadas con las disposiciones cuestionadas.
También solicitamos suspender temporalmente el proceso de elección de delegados
La demanda judicial no ha sido nuestra única actuación.
El 21 de octubre de 2026 presentamos una petición formal ante el Viceministerio de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional, dirigida al doctor Pedro Agustín Roa Arboleda. La comunicación quedó radicada con el número 2009797-EL.
En ella solicitamos que Cancillería evalúe prioritariamente la viabilidad jurídica de suspender temporalmente las actuaciones pendientes del proceso de elección de nuevos delegados, mientras se realiza una revisión integral del marco normativo y del funcionamiento de la Mesa.
La solicitud se fundamenta en la necesidad de evitar que se avance en nuevas etapas electorales sin haber aclarado previamente los cuestionamientos jurídicos y estructurales existentes.
También pedimos examinar la posibilidad de permitir la continuidad transitoria de los actuales delegados, si existe fundamento jurídico para ello, evitando un vacío de representación y respetando los derechos de terceros.
Esta última petición es subsidiaria. No estamos solicitando que los actuales delegados permanezcan indefinidamente en sus cargos ni afirmando que Cancillería pueda prorrogar sus periodos sin autorización legal.
La información comunicada por Colombia Nos Une el 16 de octubre de 2026 señalaba que existían 41 delegados activos, una renuncia sin reemplazo formalizado y que los periodos de los delegados finalizaban el 31 de diciembre de 2026. También indicaba que el proceso de nueva elección estaba en análisis institucional.
La explicación de nuestra solicitud es que si existen cuestionamientos sobre las reglas que sustentan el proceso, lo razonable es revisar primero esas reglas, establecer qué debe corregirse y determinar cuál es el procedimiento jurídicamente adecuado antes de comprometer nuevas actuaciones y recursos públicos.
Igualmente solicitamos evaluar los resultados de la Mesa, sus propuestas, los compromisos adquiridos, los recursos invertidos y los beneficios concretos que puedan demostrarse para la población migrante.
No se trata de presumir irregularidades ni de afirmar que todo gasto haya sido inútil. Se trata de exigir que la gestión pública pueda evaluarse y que los recursos destinados a la participación ciudadana produzcan resultados verificables.
Una Mesa que represente, participe e incida
Nuestra posición es que no resulta conveniente sustituir integralmente la Resolución 2996 de 2024 sin resolver primero los problemas jurídicos y estructurales que hemos venido señalando.
No basta con cambiar una resolución por otra si se mantienen las mismas dificultades.
La propuesta de COLEXRET plantea una Mesa que debe funcionar bajo varios principios y garantías:
1. Una representación verdaderamente plural.
La composición debe reflejar la diversidad de la población vinculada a la migración. No puede concentrarse la representación en unos pocos sectores ni desconocer las diferentes realidades geográficas, sociales y migratorias.
El borrador que venimos elaborando desde hace un buen tiempo de Estatuto Migratorio Colombiano contempla estudiar una composición que incluya colombianos en el exterior por regiones, personas retornadas, migrantes extranjeros residentes en Colombia y organizaciones de la sociedad civil.
La integración definitiva debe someterse a revisión jurídica y técnica, pero debe partir de la premisa que todos los sectores relacionados con la migración necesitan canales efectivos de representación.
2. Participación ciudadana abierta, no limitada a los delegados.
La elección de representantes no debe significar que los demás ciudadanos pierdan la posibilidad de intervenir.
Cualquier persona que reúna las condiciones legales para participar debe poder presentar propuestas, inquietudes y recomendaciones por los canales establecidos.
Los delegados deben cumplir una función de representación, pero no convertirse en intermediarios obligatorios ni en una barrera para la participación de los ciudadanos.
3. Autonomía de la Mesa.
La Mesa debe contar con independencia para deliberar, formular posiciones, presentar propuestas, cuestionar decisiones y hacer seguimiento a la política migratoria.
La coordinación administrativa que corresponda a Cancillería no debe convertirse en un mecanismo que limite la libertad de sus integrantes para expresar sus opiniones.
Una Mesa que solamente pueda actuar dentro de los márgenes de lo que quiera escuchar la entidad que la coordina difícilmente podrá representar de manera independiente a la sociedad civil.
4. Participación con voz y voto donde jurídicamente proceda.
Proponemos estudiar mecanismos que permitan una participación más efectiva de la Mesa en las decisiones del Sistema Nacional de Migraciones.
No se trata de reemplazar a los ministerios, a Migración Colombia ni a las autoridades legalmente competentes.
Se trata de que, en los asuntos en los que jurídicamente resulte posible, la representación de la sociedad civil tenga participación con voz y voto, y no se limite a presentar recomendaciones que después puedan quedar sin seguimiento.
5. Respuestas obligatorias y seguimiento de las propuestas.
Este es uno de los cambios más importantes, pues cada propuesta debería contar con un registro que permita conocer:
- Cuándo fue presentada.
- Quién la recibió.
- Qué dependencia debe estudiarla.
- Qué trámite se le dio.
- Qué decisión se tomó.
- Por qué fue aceptada, modificada o rechazada.
- Qué compromisos surgieron.
- Cuál es su estado de cumplimiento.
Así, cualquier ciudadano podría conocer qué ocurrió con sus propuestas y evitar que estas terminen archivadas sin que se sepa qué pasó con ellas; como lo sucedido hasta ahora.
6. Financiación y condiciones reales de funcionamiento.
No podemos exigir una participación efectiva y, al mismo tiempo, desconocer que para desarrollar actividades, organizar encuentros, comunicarse con los sectores representados y realizar seguimiento se necesitan recursos y apoyo administrativo.
Por eso proponemos estudiar garantías legales de financiación y funcionamiento, sujetas a las apropiaciones presupuestales, la transparencia, la rendición de cuentas y la independencia de la Mesa.
El apoyo estatal debe facilitar su trabajo, no controlar sus posiciones.
7. Rendición de cuentas y evaluación de resultados.
Los delegados deben informar periódicamente sobre sus actuaciones, propuestas, gestiones y resultados.
La Mesa también debe contar con planes de trabajo, indicadores, informes públicos y mecanismos de evaluación.
No podemos seguir midiendo la participación únicamente por el número de inscritos, reuniones realizadas o documentos recibidos.
La verdadera medida debe ser lo que se logra para la población migrante.
¿Por qué se plantea reformar también el Sistema Nacional de Migraciones?
Porque la Mesa no puede funcionar adecuadamente si permanece desconectada del organismo al que debe dirigir sus propuestas.
El Sistema Nacional de Migraciones es el espacio institucional de articulación para acompañar el diseño, ejecución, seguimiento y evaluación de la Política Integral Migratoria.
Por eso, nuestra propuesta no se limita a modificar las reglas de elección de los delegados.
También plantea revisar la relación entre la Mesa y el Sistema Nacional de Migraciones, sus competencias, su funcionamiento, la participación de la sociedad civil y la ciudadanía en general, y los mecanismos de seguimiento de las decisiones.
Entre ellos se encuentran la posibilidad de establecer informes anuales públicos, mecanismos de seguimiento de compromisos, garantías de financiación y procedimientos para que las propuestas ciudadanas tengan un recorrido institucional verificable.
Es importante aclarar que se trata de un borrador legislativo en construcción, no de normas vigentes ni de disposiciones aprobadas. Su contenido debe someterse a los estudios jurídicos, técnicos, administrativos y presupuestales correspondientes.
Pero consideramos que debe ser examinado seriamente como una alternativa para superar las limitaciones del modelo actual.
¿Qué está proponiendo ahora Cancillería y por qué deben participar los ciudadanos?
El Ministerio de Relaciones Exteriores publicó el 28 de octubre de 2026 un nuevo proyecto normativo titulado:
La consulta pública está abierta desde el 28 de octubre hasta el 12 de noviembre de 2026.
Esto significa que los ciudadanos tienen una oportunidad concreta para pronunciarse sobre las nuevas reglas que se pretenden establecer.
No podemos limitarnos a esperar que Cancillería publique una nueva resolución y después comenzar a discutir si nos gusta o no.
La participación ciudadana debe ejercerse durante la construcción de la norma, cuando todavía es posible presentar observaciones, señalar dificultades y proponer alternativas.
Por eso invitamos a los colombianos en el exterior, retornados, migrantes extranjeros residentes en Colombia, organizaciones sociales, asociaciones, colectivos y demás interesados en la temática migratoria a revisar los documentos publicados por Cancillería.
Allí podrán encontrar el proyecto de resolución, la memoria justificativa y los demás documentos que acompañan la consulta. O si prefieren los pueden ver aquí.
¿Cómo presentar propuestas y observaciones a Cancillería?
Para quienes nunca han participado en una consulta pública de un proyecto normativo, explicamos el procedimiento:
Primer paso: ingresen a este enlace oficial de Cancillería (https://www.sucop.gov.co/entidades/cancilleria/Normativa?IDNorma=33701), y consulten el proyecto de resolución y su memoria justificativa. Es importante leer los documentos, no quedarse únicamente con el título de la publicación.
Segundo paso: identifiquen los artículos o disposiciones que consideran que deben modificarse, complementarse o eliminarse.
Tercer paso: preparen sus observaciones. Pueden señalar qué problema encuentran, explicar por qué consideran que debe corregirse y presentar una propuesta concreta de redacción o modificación.
Cuarto paso: ingresen al mecanismo de participación que conduce a la plataforma SUCOP (Sistema Único de Consulta Pública), dentro del enlace anteriormente indicado, y allí deberán registrarse o iniciar sesión. O envíen las propuestas a Colombia Nos Une, a este correo electrónico: contactenos@cancilleria.gov.co
Quinto paso: seleccionen la opción para comentar u observar el proyecto, incorporen sus propuestas y envíenlas dentro del plazo establecido. La plataforma permite adjuntar documentos.
Sexto paso: conserven el soporte de su participación y consulten posteriormente las respuestas que publique la Cancillería.
La entidad ha indicado que las respuestas a las observaciones se publicarán en el mismo enlace del proceso, 15 días hábiles después de finalizada la consulta.
¿Qué deberían proponer los ciudadanos?
Desde COLEXRET sugerimos que las observaciones no se limiten a expresar inconformidad. Es mucho más útil formular propuestas concretas.
Entre los asuntos que merecen especial atención están:
- ¿Cómo garantizar una representación equilibrada de los colombianos en el exterior por regiones?
- ¿Cómo asegurar la participación de los retornados y los migrantes extranjeros residentes en Colombia?
- ¿Cómo evitar que la elección de delegados limite la participación del resto de los ciudadanos?
- ¿Cómo garantizar la autonomía de los representantes?
- ¿Cómo lograr que las propuestas ciudadanas sean estudiadas y respondidas?
- ¿Cómo establecer mecanismos de rendición de cuentas?
- ¿Cómo garantizar que los delegados mantengan comunicación con los sectores que representan?
- ¿Cómo hacer seguimiento a los compromisos de Cancillería y del Sistema Nacional de Migraciones?
- ¿Qué condiciones de financiación y apoyo administrativo necesita la Mesa?
- ¿Cómo garantizar la participación con voz y voto en los asuntos en que jurídicamente proceda?
- ¿Qué mecanismos deben existir para reclamar cuando se vulneren las garantías de participación?
- ¿Cómo asegurar la transparencia de los procesos electorales y el uso adecuado de los recursos públicos?
No es necesario que todos los ciudadanos sean abogados o especialistas en política migratoria. Quien ha vivido una dificultad con un consulado, quien ha retornado a Colombia, quien ha tenido problemas para acceder a servicios o quien conoce las necesidades de una comunidad migrante tiene experiencias y conocimientos que pueden convertirse en propuestas útiles.
Lo importante es expresarlas con claridad, relacionarlas con el proyecto sometido a consulta y presentarlas por el canal correspondiente.
Diez preguntas sobre la Mesa de las Migraciones que debemos tener claras
1. ¿Qué es la Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones?
Es un mecanismo de participación ciudadana contemplado en la Ley 2136 de 2021, dirigido a facilitar la intervención de colombianos en el exterior, retornados y migrantes regulares en Colombia en los asuntos relacionados con la Política Integral Migratoria.
2. ¿Quiénes pueden participar en la Mesa de las Migraciones?
Los colombianos residentes en el exterior, los colombianos retornados y las personas extranjeras migrantes regulares residentes en Colombia, de acuerdo con las condiciones legales y reglamentarias aplicables.
3. ¿Para qué sirve la Mesa de las Migraciones?
Para presentar sugerencias, recomendaciones y propuestas al Gobierno, participar en discusiones sobre política migratoria y hacer seguimiento a las iniciativas presentadas ante el Sistema Nacional de Migraciones.
4. ¿La Mesa de las Migraciones tiene poder de decisión?
Su participación debe examinarse dentro de las competencias establecidas por la ley. COLEXRET propone fortalecer su incidencia y estudiar la participación con voz y voto en aquellos asuntos en los que jurídicamente proceda. No debe confundirse esta propuesta con una facultad de voto general ya reconocida.
5. ¿Por qué COLEXRET demandó la Resolución 2996 de 2024?
Porque cuestiona la legalidad de varias disposiciones relacionadas con la estructura, las funciones, la representación y la elección de delegados y voceros de la Mesa.
6. ¿La demanda de COLEXRET suspendió la Resolución 2996?
No. La presentación de la demanda no produce automáticamente la suspensión. Se solicitó al Consejo de Estado estudiar una medida cautelar y se pidió a Cancillería valorar la suspensión administrativa del proceso electoral, si existe fundamento jurídico.
7. ¿Por qué se solicitó suspender el proceso de elección de nuevos delegados?
Para que se revisen primero los cuestionamientos jurídicos y estructurales existentes y se determine cuál es el procedimiento adecuado antes de continuar con nuevas actuaciones electorales.
8. ¿Qué propone COLEXRET para mejorar la Mesa?
Una instancia permanente, autónoma, plural, representativa, con participación ciudadana y de la sociedad civil. abierta, mecanismos de seguimiento, rendición de cuentas, financiación adecuada y capacidad de incidencia en la política migratoria.
9. ¿Puedo presentar propuestas aunque no sea delegado de la Mesa?
Sí. La representación de los delegados no elimina los canales de participación ciudadana. Además, cualquier persona interesada puede presentar observaciones al proyecto de resolución durante la consulta pública, siguiendo el procedimiento establecido.
10. ¿Hasta cuándo puedo presentar observaciones al nuevo proyecto de Cancillería?
Hasta el 12 de noviembre de 2026, según el calendario publicado por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
La Mesa no puede seguir siendo una formalidad: Colombia necesita escuchar a quienes viven la migración
La política migratoria no puede construirse exclusivamente desde los escritorios de los funcionarios públicos.
Quienes viven en el exterior conocen las dificultades de los servicios consulares, los problemas de documentación, las barreras laborales, las necesidades de sus familias y las situaciones que enfrentan en los países de residencia.
Quienes han retornado conocen las dificultades de reintegrarse a la sociedad colombiana, conseguir empleo, acceder a oportunidades y reconstruir sus proyectos de vida.
Los migrantes extranjeros que residen en Colombia también conocen de primera mano las barreras administrativas, sociales y laborales que deben superar.
Son realidades que no siempre aparecen en los informes institucionales y que difícilmente pueden comprenderse en toda su dimensión sin escuchar directamente a quienes las experimentan.
Por eso es importante una Mesa que recoja esas experiencias, las convierta en propuestas, las lleve ante las autoridades y permita conocer qué respuesta reciben.
Una Mesa que tenga independencia para cuestionar, proponer y hacer seguimiento.
Una Mesa que no dependa de la voluntad de un funcionario para poder ejercer su papel.
Una Mesa que represente a la sociedad civil y a la ciudadanía en general, y no solamente a quienes logren ocupar un puesto como delegados.
Una Mesa que tenga condiciones materiales para funcionar, pero también obligaciones de transparencia y rendición de cuentas.
Y, sobre todo, una Mesa que no termine convirtiéndose en otro organismo de reuniones, fotografías, comunicados y buenas intenciones sin resultados demostrables.
Mucho menos una Mesa que sus delegados confundan con una campaña electoral, y les de por hacer proselitismo a favor de su candidato, partido o ideología política.
Tampoco una Mesa en donde cualquier delegado que no esté de acuerdo con los demás, sea excluido, en muchas ocasiones de forma muy diplomática para luego negar que lo hicieron.
Menos una Mesa en donde se hagan «corrillos» o «grupos» de delegados, cuando se trata de operar en conjunto.
COLEXRET no pretende imponer una propuesta: queremos que la ciudadanía participe en su construcción
La propuesta presentada por COLEXRET ante Cancillería es una contribución al debate y una alternativa para mejorar la institucionalidad migratoria colombiana. De hecho, lo venimos haciendo desde antes de aquel 29 de abril de 2016 cuando se organizó el Primer Encuentro para la Conformación de la Mesa y que pueden ver aquí.
No pretendemos que nuestros planteamientos sean aceptados automáticamente ni que se conviertan en la única posición válida.
Lo que reclamamos es que sean estudiados, contrastados con las normas vigentes y respondidos con argumentos jurídicos, técnicos, administrativos y presupuestales.
De igual manera, invitamos a las demás organizaciones, asociaciones, representantes de comunidades y ciudadanos a presentar sus propias iniciativas.
No dejemos que otros decidan por nosotros asuntos que afectan nuestra vida y nuestros derechos.
La consulta pública que actualmente adelanta Cancillería representa una oportunidad para hacer escuchar nuestras voces. Aprovechémosla.
Desde esta Casa informativa continuaremos haciendo seguimiento a la demanda presentada ante el Consejo de Estado, a la petición de suspensión del proceso electoral, a la propuesta de reforma estructural y al trámite del nuevo proyecto de resolución.
También estaremos atentos a las respuestas del Ministerio y a la forma como se incorporen, o se descarten, las observaciones ciudadanas.
Porque la población migrante colombiana no necesita una Mesa para que simplemente la escuchen. Necesita una Mesa para que sus propuestas sean estudiadas, sus derechos defendidos y sus necesidades tengan incidencia real en las decisiones del Estado.
Y eso no se consigue cambiando solamente una resolución. Se consigue construyendo, entre todos, una verdadera institucionalidad migratoria.


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