Cierre de Embajadas en Colombia: Análisis del fin del despilfarro y la reestructuración consular.
Un aplauso firme al fin de la «Burocracia Corbata» en el Exterior
El anuncio realizado en el día de ayer por el presidente electo Abelardo De La Espriella sobre la decisión de cerrar 14 embajadas (entre ellas las de Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumanía, Senegal y Sudáfrica), unificar misiones duplicadas en sedes como París y Roma, e iniciar la clausura de cerca de 15 consulados ineficientes, no solo es una medida fiscalmente acertada, sino una exigencia que desde COLEXRET venimos investigando, sustentando y exigiendo desde hace varios años.
Desde la posición como investigador y director de esta plataforma especializada en el tema migratorio, y por ende en el sistema consular y diplomático colombiano, Ricardo Marín Rodríguez aplaude estruendosamente el cierre de estas embajadas, a espera de los Consulados que también, supuestamente van a cerrar, para pronunciarnos sobre ello.
Cada vez que hemos analizado en detalle la naturaleza, funciones y ejecución de estas sedes diplomáticas, siempre llegamos a la misma conclusión, para el ciudadano colombiano del común, estas representaciones no prestan ningún beneficio real.
¿Qué le aportan hoy esas embajadas al connacional o a la economía del país?
Prácticamente nada. La mayoría de estas delegaciones no realizan atención consular directa ni resuelven trámites de la diáspora, y su retorno comercial e inversión para Colombia en dichos destinos ha sido insignificante o nulo.
Se convirtieron, con el paso de los gobiernos, en meros feudos de burocracia, puestos políticos «corbata» y gastos inoficiosos pagados en divisas por los contribuyentes colombianos.
Las representaciones que entran en este paquete de liquidación no han generado gananciales reales para el país. Mantener estructuras exorbitantes en países donde ni la balanza comercial ni las necesidades de los connacionales lo justifican es una vagabundería politiquera que debe erradicarse sin vacilaciones.
Exigencia a las sedes que quedan: El cierre de estas 14 sedes debe sentar un precedente directo para las embajadas que permanezcan abiertas. Pues como bien lo dijo el Presdente electo, si no muestran indicadores medibles de retorno económico, acuerdos comerciales de peso o protección diplomática efectiva, también deben ser cerradas o, como mínimo, se debe remover de inmediato a los embajadores nombrados a dedo e imponer funcionarios de carrera que muestren resultados concretos.
La Herencia del Gobierno Petro: Canibalización presupuestal y caos consular
Para entender por qué hoy, desde COLEXRET respaldamos la optimización del Estado en el exterior, es indispensable revisar el nefasto balance que deja la administración saliente de Gustavo Petro en materia migratoria y consular.
Durante el último cuatrienio, el gobierno se dedicó a abrir y reabrir embajadas y consulados sin sustento técnico ni demográfico, motivado únicamente por conveniencias ideológicas o afanes de complacencia política con regímenes de turno.
El problema no fue solo el gasto que implicó abrir estas sedes inoficiosas, sino el mecanismo destructivo que se usó para financiarlas.
El desmantelamiento de los consulados de mayor demanda
En lugar de destinar recursos adicionales, el Ministerio de Relaciones Exteriores retiró personal calificado y partidas presupuestales de las sedes consulares históricamente abrumadas, como las de España, Estados Unidos, varios puntos de Europa y América Latina, para enviarlos a nutrir las nuevas sedes políticas.
Esa «sábana corta» trajo consecuencias desastrosas para los colombianos en el exterior, entre ellas:
- Deterioro de la atención: La reducción de personal técnico provocó que la capacidad de respuesta en los consulados masivos cayera a niveles mínimos históricos.
- Colapso de pasaportes y trámites: Filas virtuales interminables, caída del sistema de citas, colombianos varados o perdiendo empleos en el exterior por no poder renovar sus documentos de identidad.
- Aumento histórico de quejas: Las denuncias tramitadas y documentadas periódicamente en las secciones de COLEXRET y en los portales oficiales de la Cancillería evidencian que el servicio empeoró sustancialmente durante el periodo 2022-2026.
- Muerte drástica de los Consulados Móviles: Para sostener la burocracia fija de sedes innecesarias, se recortaron las jornadas itinerantes que llevaban servicios consulares a las ciudades apartadas donde realmente reside la población trabajadora.
Gustavo Petro abrió sedes políticas y desvistió a los consulados de servicio real. Ese desequilibrio dañó la calidad de vida de más de 5 millones de colombianos en el exterior.
Auditoría a los Consulados: ¿Cuáles CERRAR y cuáles REFORZAR?
Aunque el presidente electo De La Espriella precisó las 14 embajadas que van a desaparecer, dejó pendiente la lista detallada de los cerca de 15 consulados que cerrará. Desde COLEXRET instamos al nuevo gobierno a aplicar una veeduría técnica e imparcial sobre cada sede consular.
Criterios claros para el cierre consular
Deben cerrarse de manera prioritaria aquellos consulados abiertos o reabiertos en el gobierno Petro que registran un volumen marginal de trámites, donde los costos de arrendamiento y nómina diplomática no guardan relación con el número de connacionales residentes.
No se puede sostener un consulado solo para dar la apariencia de presencia diplomática si este realiza una decena de trámites al mes mientras en Madrid, Miami, Nueva York, Barcelona, Valencia, Santiago de Chile, entre otros, hay miles de ciudadanos haciendo fila de madrugada.
(Vean aquí: «Investigaciones a Consulados colombianos»)
Hoja de Ruta Propositiva para la Red Consular Colombiana
Aprobar el recorte del despilfarro diplomático no significa desproteger al ciudadano. Al contrario, la consigna de COLEXRET es que cada peso ahorrado en embajadas inútiles debe reinyectarse directamente en los consulados que atienden masivamente a la comunidad.
A continuación presentamos una serie de propuestas concretas y viables para la nueva administración:
1°. Inyección presupuestal y de personal en consulados estratégicos
El presupuesto liberado por el cierre de las 14 embajadas y los 15 consulados ineficientes debe canalizarse de inmediato para contratar personal de atención al público, actualizar la infraestructura tecnológica y ampliar las taquillas operativas en las sedes con mayor densidad de colombianos.
2°. Plan Nacional de Consulados Móviles contínuos
En lugar de mantener consulados fijos costosos en lugares poco concurridos, se debe implementar una flota de Consulados Móviles que recorran periódicamente provincias y comunidades apartadas.
Esta modalidad es más económica, acerca el Estado al connacional y resuelve el déficit que dejó el gobierno Petro al desmantelar las jornadas itinerantes.
3°. Creación de una Veeduría Ciudadana e Indicadores de Gestión (KPIs)
Proponemos la puesta en marcha de un sistema público de evaluación de la calidad del servicio consular. Todo consulado debe estar sujeto a métricas claras, como por ejemplo:
- Tiempo promedio de asignación y expedición de pasaportes, y realización de demás trámites consulares.
- Tiempo de respuesta a PQRSD y líneas telefónicas de emergencia.
- Encuestas de satisfacción obligatorias para el usuario al finalizar cada trámite.
Si un cónsul o embajador no cumple con las metas de atención y gestión durante seis meses consecutivos, debe ser removido del cargo. «Lo que no sirva que no estorbe».
4°. Dignificación de la carrera diplomática y fin a los «premios de consolación»
Las representaciones en el exterior no pueden seguir siendo el botín político de los gobiernos de turno. Se debe dar prioridad a los funcionarios de la Carrera Diplomática y Consular y a profesionales capacitados en atención al cliente y gestión pública.
Pero ojo, con igual o mayor seguimiento para ellos, pues «hasta al mejor panadero se le quema el pan», y «Los médicos también se mueren».
Hemos visto funcionarios de carrera diplomática todo un desastre, y para no ir tan lejos, el actual Cónsul General Central de Colombia en Madrid – España, Javier Darío Higuera Ángel, el que ya hemos pedido al gobierno entrante lo revise muy bien, pues personajes como esos deben salir inmediatamente del sistema consular y diplomático de nuestro país.
Un cónsul como ese, que solo se dedicó a suplir su vanidad y antojos de «niñato consentido y filipichingo», con el aval de la Sra. Canciller Yolanda Villavicencio Mapy, no puede continuar frente a un Consulado tan importante como el de Madrid en España.
De la Burocracia al Servicio Ciudadano
El anuncio de reorganización de la red exterior es una oportunidad histórica para corregir el rumbo.
Desde COLEXRET, continuaremos haciendo seguimiento riguroso, denunciando el despilfarro e impulsando las reformas que beneficien al colombiano que emigró y que sostiene con sus remesas una parte fundamental de la economía del país.
Apoyamos la eliminación de la burocracia inútil, pero exigimos que esos recursos garanticen de una vez por todas un servicio consular eficiente, digno y humano.
Para quienes están en contra
De seguro quienes en primera fila levantarán el grito por esta decisión del nuevo mandatario nacional, serán los que siempre hemos llamado «perros falderos» e «Idiotas útiles», pues solo les importa la imagen de su «ídolo y/o amito político», menos los ciudadanos.
No olviden que lo peor de las ideologías políticas es que «Piensan por el pueblo, pero no dejan pensar al pueblo»
Por eso les pedimos a los ciudadanos del común, que no se dejen «engatusar» por esos llamados «lideres políticos (politiqueros), disfrazados de sociales», y que entiendan que el progreso de un pueblo no está en la radicalización o sectarismo hacia una ideología política, sino en los resultados que arrogen nuestros gobernantes, legisladores y funcionarios.
Visto está que el último cuatrieno fue el más desastroso para la Política exterior colombiana, principalmente en lo relacionado directamente con los colombianos residentes fuera del país.
Por fortuna, este Medio de comunicación, con su director Ricardo Marín Rodríguez al frente, lo que dice o hace no es para congraciarse con gobernantes, legisladores, funcionarios, políticos, ciudadanos, ni con nadie similar.
Lo hacemos con base en nuestra experiencia investigativa, con nuestro corazón y cabeza, con nuestro amor y pasión. Con un verdadero sentido y sentimiento social.
Lo que hacemos, y queremos seguir haciendo, es por Uds. Colombianos, y muy especialmente por quienes residen fuera de nuestras fronteras, la población retornada, y en general por la Política Migratoria Colombiana.
Consejería Presidencial para las Migraciones
Sr. Presidente Abelardo De La Espriella, ahora más que nunca, con esas decisiones que está Ud. tomando, Colombia necesita urgentemente la «Consejería Presidencial para las Migraciones», cuyo avance de la idea se puede ver aquí.
A su disposición Sr. Presidente
«Aquí permanece Ricardo Marín Rodríguez, dispuesto a quemar «sus últimos cartuchos»…a dar el «puntillazo final» a esta causa en pro de la Temática Migratoria Colombiana. Estoy preparado para cumplir el que quizá sea el único sueño que me falta por realizar a mis 62 años de vida.
Sr. Presidente, disculpe la modestia, pero, «Tenga el gusto de sentarse con el colombiano que más conoce de Temática Migratoria Internacional. El más apasionado y entregado a ese tema»; y ,
«Déme por favor el honor de sentarme frente a frente con la persona que por fin, le pondrá un rumbo fijo a la Política Migratoria de nuestro país, si permite que lo guiemos quienes realmente sabemos del tema». (Ricardo Marín Rodríguez).


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