Alejandro Murcia y la Curul Internacional: ¿Dónde está la agenda para los colombianos en el exterior?
Los colombianos en el exterior no pueden repetir la historia de una curul que, en especial durante los últimos cuatro años fue objeto de fuertes cuestionamientos por parte de los propios colombianos en el exterior.
Hay algo que esa población debe entender, y es que una curul en el Congreso de la República no es propiedad de quien la ocupa, sino una representación política entregada temporalmente por el voto y sometida al escrutinio permanente de la ciudadanía.
Por eso, consideramos necesario que los colombianos, principalmente los residentes fuera del país, comiencen, (COLEXRET comenzó el día 21 de julio del presente 2026, un día después de haberse posesionado), a vigilar con lupa cada actuación del Representante a la Cámara por los colombianos en el exterior, Pedro Alejandro Murcia Lamprea.
No mañana. No cuando termine el cuatrienio. No cuando llegue la campaña de 2030.
Desde ahora.
Y no porque haya que condenar anticipadamente su gestión. Todo lo contrario, precisamente porque apenas comienza, es el momento de establecer qué prometió, qué está haciendo, qué está proponiendo y, sobre todo, para quién está legislando.
El propio perfil oficial de la Cámara señala que Murcia representa a la Circunscripción Internacional y que su agenda contempla, entre otros asuntos, la reducción de costos de los servicios consulares, inclusión financiera, acceso al crédito para la diáspora, aprovechamiento productivo de las remesas, Ley de Retorno y caracterización de los colombianos en el mundo.
Pero cuando se contrasta ese discurso con la actividad legislativa registrada hasta el 30 de septiembre de 2026, aparece una brecha que merece explicación.
Una curul internacional con una agenda que no parece internacional
En el análisis documental que hemos elaborado con corte al 30 de septiembre de 2026 encontramos que, de seis autorías registradas, presentadas al Congreso por el susodicho Murcia Lamprea, cinco no estaban dirigidas a necesidades específicas de los colombianos en el exterior y una solamente tenía una relación indirecta.
Entre las iniciativas aparecen asuntos como el Día sin IVA, la creación de distritos especiales para municipios colombianos, apología al terrorismo y modificaciones relacionadas con las atribuciones del Senado frente a las relaciones internacionales.
El Congreso confirma, por ejemplo, que Murcia figura como autor del proyecto sobre el Día sin IVA y del acto legislativo relacionado con Villa de Leyva.
También aparece como uno de los autores del proyecto sobre la prohibición de la apología al terrorismo, radicado el 1 de septiembre de 2026.
Nada de esto significa que un representante por la Circunscripción Internacional tenga prohibido ocuparse de asuntos nacionales. Claro que puede hacerlo.
Pero, ¿Cuánto de su capacidad legislativa está dedicando a los asuntos que llevaron a los colombianos en el exterior a votar por una representación específica?
Aclaramos lo de específica, ya que los colombianos en el exterior no votaron por él, sino por el Partido Centro Democrático gracias a la imagen y trabajo de Olga Lucía Murcia, quien asumió las riendas de la Campaña junto con Camilo Florido, luego de que el 29 de enero Alejandro Murcia Lamprea renunciará a ella. (Ver aquí, y aquí),
Las cinco promesas que todavía esperan convertirse en proyectos
Antes de hablar de las promesas, es necesario aclarar que no se trata de las propuestas electorales que planteó el Centro Democrático en la campaña electoral para la Curul a la Cámara de los colombianos en el exterior, en cabeza de Olga Lucía Murcia, pues ella y su partido lideraron fue una idea macro, como fue, la creación de la «Ley General Migratoria Colombiana» que lo incluyera todo. Y todo es todo.
Las promesas que describiremos enseguida, fueron lanzadas exclusivamente, y en un ambiente mas bien politiquero y populista, por el Sr. Pedro Alejandro Murcia Lamprea, en los pocos días que duró en la Campaña, y luego que se autoproclamó ilegítimamente como ganador de la Curul por la Circunscripción Internacional, ilegitimidad luego aprobada por el Consejo Electoral.
El documento que elaboramos identifica cinco compromisos publicados por el propio congresista:
- Servicios consulares modernos y más baratos;
- Inclusión financiera y crédito para la diáspora;
- Aprovechamiento productivo de las remesas;
- Implementación efectiva de la Ley de Retorno;
- Caracterización de los colombianos en el mundo.
El problema señalado en el análisis es concreto
Ninguno de esos cinco compromisos tenía, a 30 de septiembre, un proyecto de ley radicado por el congresista.
Y aquí es donde consideramos que la discusión debe abandonar la propaganda política y entrar en el terreno de los documentos.
Porque prometer es sencillo. Publicar videos es sencillo. Hablar en redes sociales es sencillo. Tal y como lo ha venido haciendo el Congresista Alejandro Murcia.
Lo difícil es convertir las necesidades de millones de colombianos en iniciativas legislativas, debates de control político, proposiciones, seguimiento institucional y resultados verificables.
La propia Cámara registra actualmente como control político de Murcia debates relacionados con el Presupuesto General de la Nación para 2027, mientras que su perfil no registra publicaciones de informes.
Propuesta sobre el sistema pensional
El Sr. Alejandro Murcia ha estado presentando como novedad legislativa una iniciativa relacionada con el acceso de los colombianos en el exterior al sistema pensional. Pero solo a través de Redes sociales, en donde sigue viviendo como siempre, de apariencias, pues al Congreso no ha llevado nada de eso.
Pero, ¿Qué es exactamente lo nuevo que se pretende crear?
Porque Colpensiones tiene actualmente un apartado específico denominado «Colombianos en el exterior», donde aparecen, entre otros, los trámites de registro al programa y de cotización desde el exterior.
Es decir, la posibilidad de cotizar desde el exterior no nació en 2026.
En COLEXRET hemos explicado ese mecanismo desde hace ya como 10 años y en esta web mantenemos publicada información específica sobre las facilidades existentes para cotizar a pensiones desde fuera de Colombia, y que pueden ver en este enlace «Facilidades para cotizar a pensiones desde el exterior».
Por tanto, si el proyecto anunciado pretende simplemente «permitir» algo que ya existe, la pregunta para el congresista debería ser:
- ¿Qué vacío jurídico pretende solucionar?
- ¿Qué problema concreto del sistema actual encontró?
- ¿Qué cambiaría respecto del mecanismo que ya opera?
- ¿Cuántos colombianos en el exterior están actualmente excluidos y por qué?
- ¿Qué artículo de la legislación vigente pretende modificar? Incluso,
- ¿A quien pretende engañar?
Eso sí sería una discusión seria.
Porque crear una ley para anunciar que los colombianos en el exterior pueden hacer algo que ya pueden hacer, sería, cuando menos, una cuestión que requiere una explicación técnica. O se trata de una burla, subestimando y menospreciando la inteligencia de los electores?
La propuesta sobre el SENA
Con el SENA ocurre algo parecido.
No estamos hablando de una entidad que haya descubierto en 2026 que existen colombianos fuera del territorio nacional.
El propio SENA tiene una oferta de servicios al exterior que contempla formación virtual para colombianos residentes fuera del país y certificación de competencias laborales.
Y no se trata solamente de una página antigua olvidada.
En 2025, por ejemplo, el SENA desarrolló procesos de certificación para colombianos residentes en Canadá, Japón, Chile y España.
Incluso su informe institucional de gestión ya incluía las Ferias de Atención para colombianos en el exterior.
Y actualmente mantiene formación virtual dirigida tanto a colombianos residentes en Colombia como en el exterior.
Y es donde surge la pregunta:
¿Qué es exactamente lo que el nuevo proyecto de Alejandro Murcia pretende crear, si los colombianos en el exterior ya cuentan con estos servicios?
No basta con decir «presenté o presentaré un proyecto para los colombianos en el exterior», hay que explicar qué problema resuelve que no esté resuelto actualmente.
La diferencia entre anunciar una iniciativa y solucionar un problema
Este es precisamente uno de los peligros de la política legislativa contemporánea.
Un congresista puede anunciar, «Presenté o presentaré un proyecto para los colombianos en el exterior», y cuando el ciudadano escucha eso puede concluir que antes no existía nada.
Pero una investigación periodística tiene la obligación de preguntar:
- ¿Ya existía?
- ¿Desde cuándo?
- ¿Qué norma lo regula?
- ¿Qué entidad lo ejecuta?
- ¿Qué falla pretende solucionar el proyecto?
- ¿Cuánto costará?
- ¿Quiénes serán beneficiarios?
- ¿Qué cambia realmente si se convierte en ley?
Ese es el tipo de control que consideramos indispensable.
El problema no es que Murcia presente proyectos nacionales
COLEXRET no sostiene que Pedro Alejandro Murcia deba ocuparse exclusivamente de asuntos migratorios, pues siendo Representante a la Cámara tiene derecho y el deber a participar en toda la agenda legislativa.
El problema aparece cuando la agenda general termina desplazando la agenda específica de la circunscripción que representa.
Nuestro análisis muestra que sus dos iniciativas lideradas como autor principal, la prohibición de la apología al terrorismo y el acto legislativo sobre la ruptura de relaciones internacionales, corresponden a asuntos nacionales.
Y en el segundo caso existe un elemento particularmente interesante para los colombianos en el exterior.
Ese mismo análisis señala que una ruptura de relaciones diplomáticas puede afectar la asistencia consular y recuerda el antecedente de Venezuela, cuyos consulados colombianos dejaron de funcionar durante el período de ruptura de relaciones.
Sin embargo, el proyecto sobre las rupturas diplomáticas no incorpora una garantía específica para proteger los servicios consulares de los colombianos que quedarían en el exterior sin representación consular.
Ahí había una oportunidad concreta para legislar pensando en la diáspora. ¿Por qué no se aprovechó?
Las Ferias de servicios tampoco son una iniciativa personal
Otro argumento que eventualmente podría utilizarse para mostrar actividad en favor de la diáspora es la participación de Murcia como ponente en el proyecto sobre Ferias de Servicios para Colombianos en el Exterior.
Pero hay que precisar que la iniciativa fue radicada por la representante Maritza Álvarez Barrera y Alejandro Murcia aparece solo como ponente.
Recordemos que las ponencias son asignaciones realizadas por la mesa directiva de la comisión y no equivalen a una iniciativa propia del congresista.
Por eso, ser ponente no es lo mismo que haber concebido, radicado y liderado un proyecto propio.
¿Y el proyecto de licencia por luto?
Este es probablemente el proyecto que tiene una relación más evidente con los colombianos en el exterior.
Se trata del Proyecto de Ley 252 de 2026 Cámara, sobre licencia remunerada por luto cuando el fallecimiento del familiar ocurre en el exterior.
Pero Murcia aparece como coautor, mientras que Juliana Aray Franco figura entre los autores principales.
Además, como señala el documento analizado, el beneficiario directo es el trabajador en Colombia que tiene un familiar fallecido fuera del país, no necesariamente el colombiano que reside en el exterior. La diferencia es grande.
¿Dónde están los proyectos sobre la vida cotidiana de la diáspora?
Hay una lista de asuntos que millones de colombianos en el exterior conocen perfectamente. Entre otros:
Pasaportes – Costos consulares – Registro civil – Citas en consulados – Servicios notariales – Protección consular – Retorno – Vivienda – Crédito – Remesas – Pensiones – Educación – Certificación de competencias – Empleo – Caracterización de la población – Atención a colombianos vulnerables – Repatriación – Asistencia en emergencias.
Nuestro análisis contempla varios de estos asuntos como áreas en las cuales todavía no aparecía una iniciativa propia del congresista.
Y esto lleva a la pregunta central de este artículo:
¿Qué está haciendo Alejandro Murcia desde el Congreso que un representante elegido por los colombianos del interior no podría hacer exactamente igual?
Porque esa es la razón de ser de una curul especial.
Una curul que también está bajo discusión judicial
La elección de Pedro Alejandro Murcia está siendo cuestionada ante el Consejo de Estado por dos integrantes de la misma lista del Centro Democrático: Olga Lucía Murcia Pinzón y Álvaro Camilo Florido Perdomo. (Ver aquí).
Aparte de lo publicado en esta Casa Informativa, también existen informaciones de Semana y Caracol Radio, señalando que la controversia gira alrededor de la renuncia de Murcia a su candidatura durante la campaña de 2026 y que, por circunstancias que se desconocen, el Partido Centro Democrático no la tramitó ante las respectivas autoridades.
Eso dio lugar a que Alejandro Murcia, una vez, que en cabeza de Olga Lucía Murcia se ganara la Curul, se apropió de ella solo por que seguía figurando en el papel como cabeza de lista.
Por su parte, Alejandro Murcia Lamprea ha defendido la validez de su elección y ha señalado que corresponde al Consejo de Estado adoptar la decisión correspondiente.
Por tanto, COLEXRET sigue sosteniendo que ese nombramiento es ilegítimo, pero declarar la ilegalidad le corresponde a las autoriades judiciales (Consejo de Estado – Sección Quinta).
Lo que sí nos corresponde es informar esta situación; que existe una controversia judicial, explicar sus argumentos y hacer seguimiento público al proceso.
Y ojo con esto:
Olga Lucía Murcia y Camilo Florido no son adversarios políticos externos de esa lista. Fueron compañeros de candidatura.
La Registraduría registra, en este orden, a Pedro Alejandro Murcia, a Olga Lucía Murcia y a Álvaro Camilo Florido dentro de la lista cerrada del Centro Democrático para la Circunscripción Internacional.
Mientras la justicia resuelve esa situación, la ciudadanía tiene derecho a preguntar
Los colombianos en el exterior no tienen que esperar cuatro años para preguntarle a su representante qué está haciendo.
Tienen derecho, e incluso la obligación de hacerlo ahora.
- Deben solicitar información.
- Deben formular derechos de petición.
- Deben preguntar por sus proyectos.
- Deben solicitar copia de iniciativas legislativas.
- Deben pedir explicaciones sobre compromisos electorales.
- Deben revisar sus intervenciones.
- Deben comparar sus promesas con sus actuaciones.
- Deben asistir o seguir las sesiones públicas.
- Deben utilizar los mecanismos de participación ciudadana.
- Deben hacer veeduría sobre el uso de los recursos públicos.
- Y deben ejercer control social.
Eso no es persecución. bullying, acoso, maltrato, o similar, como lo manifestó en varias ocasiones la anterior Representante por la Circunscripción internacional, Carmen Felisa Ramírez Boscán, intentando callar a quienes nos atrevimos (pocos por cierto), a divulgar su mal proceder y falta de gestión durante el tiempo que ocupó esa silla. Eso es democracia.
Las redes sociales no pueden convertirse en vitrinas sin contradictores
También deberá observarse con atención la utilización de las redes sociales por parte de cualquier servidor público. En el caso tratado, del Representante Pedro Alejandro Murcia Lamprea.
Una cosa es administrar una cuenta personal, y otra utilizar las redes para comunicar públicamente la gestión de un funcionario.
Y otra muy distinta sería utilizar esos espacios para difundir información pública pero restringir sistemáticamente la posibilidad de participación ciudadana.
¿Puede un funcionario público utilizar espacios digitales para informar sobre su gestión y, al mismo tiempo, impedir selectivamente que ciudadanos ejerzan su derecho a controvertir, preguntar o exigir explicaciones?
La jurisprudencia constitucional colombiana ya ha examinado precisamente la relación entre redes sociales de congresistas, libertad de expresión, participación política y acceso a información pública.
De hecho, la Sentencia T-149 de 2025 de la Corte Constitucional amparó derechos de libertad de expresión, acceso a información pública y participación política en un caso relacionado con las redes sociales de la anterior representante de la Circunscripción Internacional.
La Corte ordenó el desbloqueo de las cuentas del ciudadano y COLEXRET, aunque también estableció límites frente a expresiones que pudieran vulnerar derechos de terceros. (Ver historial aqui).
Ese precedente no puede ser ignorado, y mucho menos por quien ocupa ahora la misma curul.
Lo ocurrido con la anterior representante no debe repetirse
La memoria que no puede desaparecer.
Para no remontarnos hasta el año 2010, que es desde donde venimos haciendo lo mismo, durante el cuatrienio 2022-2026 fueron numerosos los cuestionamientos públicos formulados a la anterior representante de los colombianos en el exterior, Carmen Ramírez Boscán.
Y no se trata simplemente de recordar una administración pasada, sino de extraer una lección; y es que la ciudadanía no puede entregar una curul y desaparecer durante cuatro años.
Si los ciudadanos solamente aparecen nuevamente cuando llega una elección, después resulta demasiado tarde para descubrir que muchas promesas quedaron sin cumplir.
La vigilancia debe comenzar el primer día.
De la propaganda al resultado
Un representante puede anunciar diez proyectos, pero la pregunta no es ¿Cuántos anuncios hizo, sino ¿Qué problema solucionó?
Puede publicar cien videos, pero la pregunta debe ser ¿Qué gestión concreta contienen esos videos?
Puede asistir a diez reuniones. La pregunta, ¿Qué resultado produjo cada una?
Puede presentar un proyecto, pero lo que se debe preguntar es, ¿Qué cambia realmente para los colombianos en el exterior?
Y puede utilizar permanentemente las redes sociales, y lo que se debe indagar es, ¿Está informando o simplemente haciendo comunicación política?
Mas investigaciones contra Alejandro Murcia
Desde el año 2010, decidimos que la Curul Internacional debería ser objeto de seguimiento permanente.
No para reemplazar a la justicia. No para decidir quién debe ocuparla. No para decirle al ciudadano por quién votar. Sino para hacer periodismo, investigación y control ciudadano. Por eso el análisis que hoy publicamos no es el comienzo.
Y les adelantamos que muy pronto COLEXRET dará a conocer una investigación mucho más profunda sobre lo que hemos denominado provisionalmente el «juego a tres bandas» alrededor de Alejandro Murcia, incluyendo hechos que se remontan incluso al proceso electoral de marzo de 2026, en donde se podrá ver cómo el mencionado ha venido jugando con el Partido Centro Democrático, la Exsenadora María Fernanda Cabal, y el Presidente Abelardo De La Espriella.
El contexto de esa investigación ya puede consultarse en este enlace: Pedro Alejandro Murcia y la Curul Internacional
Otra investigación es la maniobra política del Sr. Alejandro Murcia, haciéndose elegir dentro de la lista del Centro Democrático, cuando hoy se está viendo que su inclinación es por el nuevo partido político que de seguro conformará la exmilitante del CD, María Fernanda Cabal.
Además, viene información directa de la oficina del Congresista Alejandro Murcia, obtenida a través de una Acción de tutela, y a espera de que la justicia resuelva igualmente un Recurso de insistencia presentado contra las excusas del Representante a no dar información tildándola de reservada.
De la misma forma divulgaremos las deudas económicas adquiridas en campaña que dejó el mencionado Pedro Alejandro Murcia, entre ellas una de DIEZ MIL (10.000€) EUROS, de la que se tiene un documento firmado por él mismo.
Todo lo anterior se dará a conocer adjuntando el acervo probatorio con el que contamos.
La Curul Internacional no es un cheque en blanco
A Pedro Alejandro Murcia, salvo que el Consejo de Estado decida lo contrario en contados meses, le quedan todavía casi cuatro años de mandato.
Eso significa que aún tiene tiempo más que suficiente para demostrar con hechos cuál será su verdadera agenda.
- Puede convertir sus cinco compromisos electorales en proyectos.
- Puede impulsar reformas que reduzcan costos y tiempos consulares.
- Puede trabajar por los colombianos que necesitan crédito desde el exterior.
- Puede intervenir para mejorar la política de remesas.
- Puede exigir una verdadera implementación de la Ley de Retorno.
- Puede promover una caracterización seria de la diáspora.
- Puede fortalecer los mecanismos de protección consular.
- Puede hacer control político sobre Cancillería, consulados y las entidades que atienden a los colombianos fuera del país.
- Y puede demostrar que la Curul Internacional tiene una razón de ser diferente a la de cualquier otra curul de la Cámara.
Y pecando de optimistas, podría incluso llevar a cabo el Proyecto electoral propuesto en campaña por el Centro Democrático encabezado por Olga Lucía Murcia y Camilo Florido, la creación de la «Ley General Migratoria Colombiana»; hoy, con mayor ambición, el «Estatuto Migratorio Colombiano»
La decisión está en sus manos?
Creemos que no, porque esas manos están manchadas de falsedad, de mentira, de traición, de machismo, de oportunismo, de deslealtad, de engaño, de apariencias.
Y lo decimos en esos términos, porque son los popular y lingüisticamente utilizados para calificar los hechos que poco a poco iremos denunciando a través de COLEXRET.
Pero la vigilancia si está en manos de los ciudadanos.
Colombianos en el exterior, vigilar no es perseguir
Desde COLEXRET hacemos un llamado, no a la persecución ni al hostigamiento, sino a algo mucho más poderoso:
Documentar, preguntar, exigir respuestas y hacer seguimiento.
Pregúntele al congresista, por ejemplo:
- ¿Cuál es su proyecto para reducir los costos consulares?
- ¿Cuál es su propuesta sobre crédito para colombianos en el exterior?
- ¿Qué propone para las remesas?
- ¿Qué hará por la Ley de Retorno?
- ¿Cómo piensa caracterizar realmente a los colombianos que viven fuera del país?
- ¿Qué pretende cambiar respecto de las pensiones, si Colpensiones ya cuenta con mecanismos para cotizar desde el exterior?
- ¿Qué pretende agregar respecto del SENA, si esa entidad ya presta servicios de formación y certificación a colombianos residentes fuera del país?
- ¿Cuántos debates de control político promoverá sobre Cancillería y la red consular?
- ¿Cuántas de sus promesas electorales se convertirán en proyectos?
- ¿Cuánto costará cada propuesta?
- ¿Cuándo se ejecutará?
Y, sobre todo, ¿Dónde están los resultados?
Porque el poder público se vigila, no se adora ni se idolatra
Un congresista no es un rey, no es propietario de la curul, no es dueño de sus electores, no está por encima de la ciudadanía.
Un Congresista es un servidor público elegido temporalmente para ejercer una función constitucional.
La Cámara de Representantes identifica actualmente a Pedro Alejandro Murcia como representante por la Circunscripción Internacional, elegido para el período 2026-2030, con 61.113 votos registrados en su perfil institucional, pero no fueron votos para, ni de él, sino de Olga Lucía Murcia y de Camilo Florido, quienes hicieron la campaña electoral en nombre del Centro Democrático.
Esos votos, por ahora, le dieron ese cargo. Esperemos qué decide dentro de poco la justicia.
Pero decida lo que decida, esos votos no otorgaron un cheque en blanco.
Tampoco concedieron inmunidad frente al periodismo. Mucho menos frente a la ciudadanía.
Las alabanzas inmerecidas hacen dictadores
Cuando un Gobernante, Congresista, o Funcionario público no está haciendo bien su trabajo, el darle «ME GUSTA», o cualquier otra manifestación de halago, en participaciones especialmente en Redes sociales, lo que hace es hacerlo ver grande y que él se lo crea.
Dar méritos a quien no se lo merece, dentro de la cosa pública, es endiosarlo, convertirlo en dictador, y al sistema en autoritario e impositivo.
Mientras que, hacer uso de los derechos de control político, veeduría ciudadana, libertad de expresión y pensamiento, Libertad de prensa y acceso a la información pública, entre otros, es el rumbo que llevará a Colombia a un verdadero cambio.
Recuerden que si esperan que el cambio lo hagan los gobernantes, se cansarán de esperar. El cambio lo tienen que hacer los ciudadanos; y el primer paso, es «Cambiar el chip para votar».
La verdadera prueba apenas comienza
Hasta el 30 de septiembre de 2026, la agenda registrada del congresista no mostraba proyectos propios dirigidos directamente a varias de las necesidades fundamentales de la diáspora, mientras sus compromisos electorales permanecían sin iniciativa legislativa identificada.
Pero sería prematuro afirmar que eso define los cuatro años que vienen, pues apenas han transcurrido poco más de dos meses desde su posesión, y precisamente por eso este artículo no pretende cerrar el juicio.
Pretende abrir el expediente ciudadano, porque ahora comienza la verdadera prueba.
Pedro Alejandro Murcia Lamprea, u Olga Lucía Murcia, dependiendo lo que decida el Consejo de Estado dentro de poco, tendrán que demostrar si la Curul Internacional será utilizada principalmente para desarrollar la agenda política general de su partido o si, además, será capaz de construir una agenda legislativa propia para quienes viven fuera de Colombia.
La respuesta no estará en sus discursos. No estará en sus fotografías. No estará en sus publicaciones. Estará en los documentos del Congreso.
En los proyectos radicados. En los debates. En las proposiciones. En los controles políticos. En las leyes aprobadas. En las gestiones verificables.
O, ya lo máximo, en la elaboración y aprobación del «Estatuto Migratorio Colombiano».
Y, finalmente, en los resultados.
Nosotros en COLEXRET seguiremos mirando. Y esta vez, que nadie diga que no fue advertido.
La Curul Internacional acaba de comenzar un nuevo cuatrienio, y los colombianos en el exterior también deben comenzar una nueva etapa:
La de vigilarla permanentemente.
Porque esa Curul es de Uds. colombianos en el exterior, de nadie más.
Son Uds. quienes no deben permitir que su Curul se convierta en plataforma de propaganda partidista, pues una cosa es legislar y otra muy distinta vender como novedad lo que ya existe.
Uds. no necesita anuncios, necesita resultados.
El congresista tendrá que explicarles qué cambian realmente sus proyectos.
El problema no es que su Representante en la Cámara hable de política nacional; el problema es que la agenda que Uds. eligieron siga esperando.
Uds. no eligieron un administrador de redes sociales, eligieron un representante ante el Congreso.
Uds. no tienen por qué permanecer cuatro años en silencio para volver a preguntar en las próximas elecciones. Deben hacerlo YA. Mañana es tarde.


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