Continuando con nuestra investigación sobre la presencia consular de Colombia en el exterior, hoy les traemos un importantísimo tema que desde hace varios años hemos venido tratando, y cuyo historial pueden ver aquí en: investigación de COLEXRET sobre consulados móviles
Veremos también cómo, a pesar de que la Cancillería revela cifras sobre los Consulados móviles, una auditoría interna realizada en 2024 sobre un período que comenzó en 2023, dejó preguntas que aún hoy siguen sin resolver.
Igualmente, aparte de las cifras de Consulados móviles (de 2022 a 2026), reveladas por la Cancillería, trataremos sobre las denuncias que hemos instaurado, la reducción de estos consulados durante el gobierno Petro y el reto que dejan los anunciados cierres de Consulados principales por parte del nuevo gobierno de Abelardo De La Espriella.
El drama de la distancia: ¿Por qué son vitales los Consulados Móviles?
Para millones de colombianos que residen fuera del país, la distancia física con el consulado más cercano no es solo un tema geográfico, es una barrera para el ejercicio de sus derechos ciudadanos.
A lo largo de los años, los consulados móviles han surgido como la única respuesta estatal para acercar trámites esenciales, como la expedición de pasaportes, registros civiles y actos notariales, a quienes habitan en ciudades alejadas de los consulados principales.
Sin embargo, en el contexto actual, donde el recién posesionado Presidente Abelardo De La Espriella ha iniciado una política de cierre de sedes consulares estratégicas, este mecanismo ha dejado de ser una opción «extra» para convertirse en una necesidad urgente de supervivencia consular, tal y como lo mostraremos en adelante.
La reducción de sedes consulares permanentes no puede traducirse en un abandono de los connacionales en el exterior.
El descuido frente al ciudadano
La gestión frente a la realización de los Consulados móviles ha fallado en un punto muy especial y crítico, la improvisación, ya que en la actualidad el anuncio de estas jornadas se hace con apenas pocos días de antelación.
Esto no es solo una falta de respeto al tiempo del ciudadano, sino una barrera logística que impide que las personas residentes en ciudades lejanas puedan solicitar permisos laborales, planear viajes o ahorrar para los gastos que implica la asistencia. Esta política de «anuncios relámpago» debe terminar.
Cuando la distancia se convierte en una barrera para los colombianos
Para un colombiano que vive en el exterior, un consulado no es simplemente una oficina pública ubicada en otro país; en muchos casos es la única puerta de acceso al Estado colombiano, pues allí se tramitan documentos de identidad, pasaportes, registros civiles, actuaciones notariales y otros servicios que solamente pueden ser realizados ante las autoridades consulares competentes.
Pero existe una realidad que durante años ha sido insuficientemente comprendida desde Bogotá:
No todos los colombianos viven cerca de un consulado. Algunos viven a cientos de kilómetros. Otros necesitan atravesar fronteras internas, recorrer enormes distancias por carretera o tomar vuelos nacionales o internacionales para llegar a la sede consular que les corresponde.
Para ellos existen los consulados móviles, y la propia Cancillería reconoce cuál es su finalidad.
La Circular 130 del 30 de noviembre de 2021 establece que el propósito primordial de estas jornadas es llegar a los lugares alejados dentro de la circunscripción consular que, por condiciones geográficas, políticas, naturales o económicas, necesitan ser cubiertos mediante jornadas que permitan prestar servicios consulares. También dispone que debe buscarse cobertura en el mayor número posible de zonas, incluyendo las más alejadas de las oficinas consulares.
De ahí que, hablar de consulados móviles es hablar de acceso efectivo al Estado colombiano; y justamente por eso las cifras reveladas ahora por la Cancillería merecen un análisis mucho más profundo que una simple suma de jornadas.
La respuesta que tuvo que entregar la Cancillería
El pasado 5 de agosto, obligado a través de una acción de tutela, el Ministerio de Relaciones Exteriores respondió a varios interrogantes relacionados con la gestión consular de nuestro país en el mundo, entre ellos el que tiene que ver con los Consulados móviles.
La solicitud buscaba conocer cuántos consulados móviles se habían realizado desde el 7 de agosto de 2022 hasta la fecha, así como el número de funcionarios y trabajadores asignados a cada jornada.
La Cancillería respondió que la información había sido consolidada por las dependencias competentes y que se remitía en un documento anexo que hacía parte integral de la respuesta. Allí, según el propio Ministerio, se relacionaban los consulados móviles realizados durante el período solicitado y los funcionarios y trabajadores asignados a cada jornada.
La respuesta fue emitida por el Grupo Interno de Trabajo de Tiquetes y Viáticos
Y este detalle es importante porque significa que para conocer una información que debería formar parte de una estadística institucional ordinaria y permanentemente disponible para la ciudadanía, COLEXRET tuvo que acudir a los mecanismos de protección del derecho de petición para obtenerla. Y es lamentable que por 51.ª ocasión en los últimos 10 años hayamos tenido que acudir a la justicia para ello.
El resultado, un archivo de Excel de enorme valor investigativo. ¿Qué contiene la información oficial?
Un archivo que dice mucho, pero le falta otro tanto
El archivo entregado contiene información correspondiente a los años 2022, 2023, 2024, 2025 y 2026, y en sus diferentes versiones aparecen los siguientes datos que podrán evidenciar con el lleno de detalles ingresando al enlace que daremos más adelante:
- Nombre de funcionarios;
- Cargos;
- Consulado principal;
- Ciudad y país de destino;
- Ruta de transporte (aérea o terrestre);
- Fecha de inicio y terminación del Consulado móvil;
- Valor diario y total de viáticos;
- Número y fecha de la resolución autorizadora;
- Y otros campos administrativos.
Por tanto, estamos frente a una información que permite estudiar los consulados móviles desde cantidad, distribución territorial, funcionarios, duración, desplazamientos, viáticos y decisiones administrativas.
Pero también aparece una primera advertencia metodológica, ya que una fila de ese documento en Excel no equivale a un consulado móvil, pues la base de datos no está construida como una tabla de “una fila = una jornada”, sino que fue construida fundamentalmente alrededor de los funcionarios y sus comisiones de servicio.
Y es así como una misma jornada puede generar varios registros porque en ella participan varios funcionarios. Por esta razón, COLEXRET considera irresponsable tomar el número total de filas y presentarlo automáticamente como número de consulados móviles.
Para realizar una aproximación homogénea, se pueden identificar jornadas agrupando los registros que coinciden en ciudad, país y fechas de inicio y terminación.
Con ese criterio de análisis, y tomando como período de referencia el solicitado por COLEXRET, aparecen las cifras del siguiente cuadro:

Total identificado mediante esta metodología: 958 jornadas.
* Para 2022 se tomó como punto de partida el 7 de agosto, tal como fue solicitado a la Cancillería.
** Para hacer comparable el corte con el nombre del archivo, “Consulados móviles del 2022 a junio 2026”, el cálculo de 2026 se limita al 30 de junio.
Nota metodológica: esta cifra fue recalculada sobre el archivo Excel suministrado por la Cancillería, agrupando los registros que coinciden en ciudad, país y fechas de inicio y terminación de la comisión y asignando cada jornada al año de inicio de la comisión.
Esto es importante porque las hojas del archivo no siempre contienen exclusivamente registros cuyo inicio corresponde al año que identifica la hoja. Por tanto, no debe presentarse como “la cifra oficial de 958 consulados móviles”, sino como el resultado del agrupamiento técnico de los registros contenidos en la base suministrada.
Y existe otra particularidad que merece quedar registrada.
El archivo denominado “Consulados móviles del 2022 a junio 2026” contiene también registros posteriores a junio de 2026, incluso de julio y agosto. Por eso, para mantener rigor metodológico, este artículo utiliza junio como corte estadístico comparable y deja constancia de esa diferencia documental.
La propia respuesta oficial de la Cancillería, fechada el 5 de agosto, señala que el anexo comprende el período solicitado “hasta la fecha”.
Normativa relacionada: Resolución 2126 de 2022, texto completo en el Normograma de la Cancillería. Esta resolución incluye la realización de consulados móviles dentro de las materias del informe final de gestión consular.
2023: el año que marca el punto más alto
La comparación permite identificar un comportamiento que merece atención.
Con la metodología explicada anteriormente, 2023 aparece como el año con mayor número de jornadas identificadas: 286.
En 2024 se identifican 247; en 2025, 237; y durante el primer semestre de 2026, 44.
Es decir, después del nivel alcanzado en 2023 se observa una disminución considerable en el ritmo anual de jornadas.
Esto no significa, por sí solo, que una determinada decisión política haya sido la causa exclusiva de la reducción, pero sí demuestra que existe una variación suficientemente importante para que la Cancillería explique qué ocurrió y por qué.
La reducción de los consulados móviles durante el Gobierno Petro
El período analizado coincide en buena parte con el Gobierno de Gustavo Petro; y aquí COLEXRET considera necesario evitar dos extremos.
El primero sería afirmar que absolutamente toda disminución de consulados móviles obedeció exclusivamente a una decisión política del Gobierno Petro.
Los datos disponibles no permiten establecer semejante causalidad automática.
Pero el segundo extremo sería pretender que la reducción no existió.
Los registros muestran una caída después del volumen alcanzado en 2023.
Por eso la pregunta es:
¿Qué política aplicó la Cancillería durante el Gobierno Petro para definir la cantidad, frecuencia, distribución y priorización de los consulados móviles?
Y más concretamente:
¿Se modificaron los criterios de aprobación?
¿Se modificó el presupuesto?
¿Se modificaron los criterios de comisión de funcionarios?
¿Se priorizaron determinadas circunscripciones?
¿Se redujeron las jornadas por razones presupuestales?
¿Se sustituyeron jornadas móviles por ampliación o apertura de sedes permanentes?
¿Se modificó la metodología para medir su efectividad?
Estas preguntas son importantes porque el Gobierno Petro también desarrolló modificaciones de la red consular y diplomática.
Por ejemplo, durante ese período se ampliaron algunas representaciones y se impulsaron nuevas sedes, mientras simultáneamente la atención itinerante experimentaba variaciones.
La discusión, entonces, no debe plantearse simplemente como “Petro hizo menos consulados móviles”, sino que debe plantearse de una manera mucho más rigurosa:
¿Cuál fue la política consular aplicada durante ese Gobierno y qué papel ocuparon dentro de ella los consulados móviles?
Eso es lo que corresponde explicar con documentos, presupuestos, metas e indicadores.
COLEXRET no comenzó a hablar de esto en 2026
La información oficial recién obtenida no aparece en un vacío.
Durante años, COLEXRET ha investigado, publicado y denunciado diferentes situaciones relacionadas con los consulados móviles.
La investigación temática de esta Casa informtiva reúne las publicaciones relacionadas con estas jornadas y permite observar que el problema ha sido abordado desde diferentes perspectivas:
Ver aquí la investigación de COLEXRET sobre consulados móviles
Las publicaciones de COLEXRET han cuestionado, entre otros asuntos, la reducción de jornadas; la falta de presencia consular en determinados territorios; problemas de organización.
Además, jornadas que no necesariamente responden a las necesidades reales de las comunidades; dificultades de los colombianos para acceder a los servicios; y la responsabilidad de la Cancillería de llevar el Estado a los ciudadanos y no obligar a los ciudadanos a recorrer enormes distancias para encontrar al Estado.
Por eso, la nueva información oficial permite ahora hacer algo que antes era mucho más difícil: contrastar las denuncias con los datos administrativos de la propia Cancillería.
Y allí aparece un elemento todavía más importante.
La propia Cancillería encontró problemas.
La auditoría interna que cambia completamente la discusión
En 2024, el Grupo Interno de Trabajo de Control Interno de Gestión de la Cancillería realizó una auditoría interna sobre el proceso de Desarrollo de la Política Exterior, tal y como lo pueden ver ingresando aquí.
El informe fue entregado el 6 de agosto de 2024 y examinó el período comprendido entre el 1 de abril de 2023 y el 30 de junio de 2024.
Dentro de las áreas auditadas estaba el Grupo Interno de Trabajo de Asuntos Consulares y Cooperación Judicial, precisamente la dependencia relacionada con los consulados móviles.
La auditoría verificó específicamente el procedimiento:
DP-PT-066 – Jornadas especiales: Consulados móviles, sábados consulares y jornadas extendidas.
Y aquí aparece un dato que no debería pasar inadvertido.
La propia auditoría confirmó el seguimiento de 558 jornadas programadas.
La auditoría verificó el seguimiento de la actividad institucional denominada: “Realización de consulados móviles, sábados consulares y jornadas continuas o extendidas”.
Al 30 de junio de 2024 había 558 jornadas programadas; 312 jornadas ejecutadas; lo que indica 56% de avance.
La información había sido reportada a la Oficina Asesora de Planeación el 4 de julio de 2024.
Esto demuestra que la Cancillería sí tenía un sistema institucional de planeación y seguimiento. Pero la auditoría también encontró problemas.
«El Procedimiento DP-PT-066, denominado “Jornadas especiales: Consulados móviles, sábados consulares y jornadas extendidas”
Antes de continuar es importarte informar que lo que en esta publicación se describe como «El Procedimiento DP-PT-066, denominado “Jornadas especiales: Consulados móviles, sábados consulares y jornadas extendidas”, figura en los inventarios oficiales de documentos de la Cancillería como un procedimiento institucional. Sin embargo, pese a que la propia Cancillería lo cita en documentos oficiales y en auditorías internas, no pudimos localizar su texto completo en el portal público de la entidad al momento de realizar esta investigación.
Y sería muy importante que se diera a conocer textualmente, pues allí se encuentran los siguientes formatos
- DP-FO-200 — Control mensual de consulados móviles.
- DP-FO-138 — Solicitud de consulados móviles.
- GH-FO-217 — Solicitud de comisión de servicio.
- DP-FO-199 — Consolidado informe.
- DP-FO-137 — Informe consulado móvil.
- DP-FO-245 — Estudio de solicitud de consulados móviles.
Teniendo en cuenta que la auditoría realizada en el 2024 recomendó actualizar el procedimiento DP-PT-066, lo pediremos directamente, pues nos preguntamos: ¿Por qué la Cancillería publica la Circular 130 de 2021, pero no permite consultar públicamente el contenido completo del procedimiento interno DP-PT-066 que regula la operación de los consulados móviles y que incluso fue objeto de hallazgos en una auditoría interna?
Montreal: formatos desactualizados y un informe que no estaba consolidado
Al revisar los auditores el procedimiento DP-PT-066 (Págs. 9 y 10), tomaron como muestra el Consulado de Colombia en Montreal.
La auditoría verificó diferentes formatos, entre ellos:
- Control mensual de consulados móviles;
- Matriz del plan anual;
- Solicitud de consulados móviles;
- Solicitud de comisión;
- Consolidado de informes;
- Informe de consulado móvil;
- Estudio de solicitud.
El procedimiento se estaba aplicando, pero los auditores encontraron una no conformidad.
Los formatos de solicitud de consulados móviles y de informe de sábado consular/jornadas extendidas remitidos por Montreal estaban en versiones desactualizadas.
Y algo todavía más concreto: el informe del consulado móvil realizado los días 22, 23 y 24 de mayo de 2024 en Montreal no se encontraba consolidado en el formato DP-FO-199 “Consolidados informes”.
Esto es fundamental, pues no fue COLEXRET quien lo dijo, sino la auditoría interna de la propia Cancillería.
Fue ahí donde la auditoría recomendó modificar el procedimiento, y fue más lejos, ya que después de revisar la Circular 130 de 2021, encontró directrices y observaciones que, según el informe, debían incorporarse al procedimiento. Entre ellas:
- Establecer la fecha para el envío del plan de consulados móviles a través del SITAC;
- Incorporar los antecedentes y estadísticas utilizados para aprobar los consulados móviles;
- Incorporar políticas de operación, excepciones, salvedades, lineamientos y directrices de la Alta Dirección;
- Y revisar y actualizar la Circular 130 de 2021.
En el apartado de oportunidades de mejora, la recomendación fue expresa: actualizar el procedimiento DP-PT-066, incluyendo precisamente los antecedentes y estadísticas utilizados para aprobar las jornadas, y evaluar la pertinencia de actualizar la Circular 130 de 2021.
Por tanto, existe una secuencia documental perfectamente comprobable:
2024: la propia Cancillería detecta problemas y recomienda mejoras.
2026: la Cancillería entrega a COLEXRET una nueva base consolidada de información sobre los consulados móviles.
La pregunta inevitable es, ¿Qué ocurrió entre ambos momentos?
2024 frente a 2026: la comparación que la Cancillería debe responder
Este es uno de los puntos centrales de esta investigación, y lo describimos en el siguiente cuadro:

La conclusión debe ser cuidadosamente formulada, pues no puede afirmarse que la Cancillería no haya corregido las deficiencias, pero tampoco puede afirmarse que las haya corregido solamente porque en 2026 entregó un archivo Excel; y eso por que la justicia la obligó a hacerlo.
Lo que sí puede afirmarse es que la nueva información no demuestra por sí sola que todas las recomendaciones formuladas por la auditoría de 2024 hayan sido implementadas, y eso es algo completamente diferente.
La contradicción más interesante: la Circular 130/2021 ya hablaba de estadísticas
La cuestión se vuelve todavía más llamativa cuando se lee la propia Circular 130 de 2021.
La norma establece que el número de funcionarios que deben ser comisionados debe analizarse teniendo en cuenta el número de trámites estimados y los trámites realizados en jornadas anteriores.
También establece que debe evaluarse la experiencia de consulados móviles previamente realizados para garantizar una mayor cobertura territorial y mayor impacto sobre la comunidad colombiana.
Y el formulario de solicitud exige, entre otros datos los siguientes:
- Cifra oficial de connacionales;
- Número estimado de asistentes;
- Número y tipo de trámites;
- Antecedentes de consulados móviles;
- Resultados obtenidos en jornadas anteriores;
- Distancia y tiempo de desplazamiento;
- Número de funcionarios;
- Presupuesto.
Además, la evaluación debe considerar los informes sobre número de trámites realizados y personas atendidas frente a las metas establecidas.
Entonces surge una importante y necesaria pregunta que la Cancillería debería contestar, aunque sabemos que por mera conveniencia seguirá guardando silencio:
Si la Circular 130 ya contemplaba antecedentes, estadísticas, personas atendidas y resultados anteriores, ¿por qué la auditoría de 2024 recomendó incorporar esos elementos al procedimiento DP-PT-066?
No es una acusación, es una pregunta de control institucional. Y la respuesta debería estar respaldada por documentos.
El problema de medir solamente cuántos consulados móviles se hacen
Otra conclusión importante de esta investigación es que el número de jornadas, por sí solo, no mide la calidad del servicio.
Una jornada que atienda 500 personas no puede ser considerada equivalente a una jornada que atienda 40.
Dos jornadas pueden costar lo mismo y tener resultados completamente diferentes, y por eso, para saber si una jornada es eficiente deberían conocerse, como mínimo:
- Personas atendidas;
- Trámites realizados;
- Tipo de trámites;
- Personas que no pudieron ser atendidas;
- Funcionarios desplazados;
- Duración;
- Costo por persona atendida, costo por trámite, y costo total;
- Distancia recorrida;
- Ciudad de origen y Ciudad de destino;
- Y resultados frente a las metas previamente establecidas.
La propia Circular 130 de 2021 ya establece que los resultados anteriores deben ser tenidos en cuenta, sin embargo vemos que muchos de ellos siguen pasando desapersividos.
Por eso, hacer más consulados móviles no significa automáticamente hacer mejor política consular; pero tampoco hacer menos significa ser más eficiente. Lo que debe medirse es el resultado.
¿Y cuánto cuestan realmente los consulados móviles?
El informe en Excel entregado por la Cancillería permite conocer valores de viáticos y, en los años más recientes, determinados valores de transporte terrestre.
Pero hay que hacer una distinción fundamental: los viáticos registrados para los funcionarios no equivalen necesariamente al costo total de un consulado móvil. El costo integral debería incluir:
Tiquetes aéreos; Viáticos, transporte terrestre, alojamiento, alquiler de espacios, equipos, telecomunicaciones, logística; y otros gastos operativos.
La propia Circular 130 de 2021 contempla estos componentes y exige justificar y soportar determinados gastos operativos. La circular remite, para la legalización de determinados gastos operativos, a la Resolución 32F de 2017 “o la que haga sus veces”; aunque esta Resolución 32F de 2017 figura hoy como derogada en el Normograma, por lo que no debe presentarse como norma vigente.
Por eso, el informe Excel permite conocer importantes componentes del gasto, pero no debe presentarse automáticamente como el costo integral de cada jornada. Este es otro dato que la Cancillería debería publicar de manera transparente.
El Estado sabe cuánto gastó en funcionarios, pero debería informar cuánto costó atender ciudadanos
Esta diferencia parece pequeña, pero es fundamental.
La pregunta administrativa es: ¿Cuánto se pagó en viáticos?, mientras que la pregunta ciudadana es ¿Cuánto costó acercar el Estado a cada colombiano? Son preguntas diferentes.
Si una jornada costó 10.000 dólares y atendió 500 personas, tenemos un indicador. Si otra costó 10.000 dólares y atendió 50, tenemos otro.
La comparación permite establecer dónde funciona mejor el modelo, y también permite corregirlo.
Por eso COLEXRET considera que la Cancillería debería publicar un indicador de costo por ciudadano atendido y costo por trámite realizado.
No todos los consulados móviles son iguales
La información también demuestra la enorme diversidad geográfica del fenómeno.
Las jornadas aparecen en decenas de países y cientos de ciudades, conteniendo igualmente destinos en América, Europa, Asia, África y otras regiones.
Esto demuestra que no existe una única realidad consular, pues no es lo mismo organizar una jornada en una ciudad ubicada a una hora de la sede consular que hacerlo en un territorio que requiere un vuelo de varias horas.
Tampoco es igual una ciudad con una comunidad colombiana pequeña que una zona donde viven decenas de miles de connacionales.
Por eso la política debe ser territorial.
Y la propia Circular 130/2021 contempla precisamente la distancia, el tiempo de desplazamiento, el número de connacionales y los antecedentes de jornadas anteriores.
El verdadero problema no es la distancia: es cuando el Estado decide ignorarla
Para quien vive en Bogotá, decir que existe un consulado colombiano en determinada ciudad puede parecer suficiente, pero para quien vive a 600 kilómetros de allí, no lo es.
Para quien necesita un pasaporte o un registro civil, la distancia se convierte en dinero, y el dinero se convierte en una barrera.
A eso hay que sumar, transporte, alojamiento, alimentación, pérdida de días de trabajo, desplazamiento familiar, cuidado de menores, y otros costos indirectos.
Por eso un consulado móvil no debe considerarse simplemente como un gasto adicional.
En determinadas circunstancias, es precisamente el mecanismo que permite que el servicio público exista para quien, de otra manera, prácticamente no puede acceder a él.
Ahora aparece un nuevo problema: el cierre de consulados anunciado por el Gobierno de Abelardo de la Espriella
El nuevo Gobierno introduce una variable que hace todavía más urgente este debate.
Antes de asumir la Presidencia, Abelardo de la Espriella anunció una reorganización de la red diplomática que incluye el cierre de cerca de 15 consulados, además de 14 embajadas. El anuncio sobre los cierres fue reportado públicamente el pasado mes julio por varios medios de comunicación, entre ellos COLEXRET, y puede consultarse aquí.
Esa medida fue presentada como parte de una política de reorganización y reducción de gastos.
El Gobierno está en todo su derecho de revisar la red diplomática y consular, pero existe una consecuencia que no puede ser ignorada:
Si se cierran consulados, aumentará la distancia entre el Estado y determinados colombianos; y si aumenta esa distancia, necesariamente tendrá que aumentar la presencia itinerante, de lo contrario, el ahorro administrativo terminará siendo trasladado al ciudadano.
Cerrar un consulado no puede significar cerrar el acceso al Estado
Esta es una diferencia fundamental. El Gobierno puede decidir que una sede consular resulta demasiado costosa, pero no puede analizar la decisión únicamente desde el costo de mantener el inmueble y los funcionarios.
Debe preguntarse, ¿Cuánto le costará al ciudadano el cierre?
Si después del cierre un colombiano tiene que recorrer 500 kilómetros en lugar de 100, el Estado puede haber reducido su gasto, pero el ciudadano habrá asumido mayor transporte; mayor tiempo; mayor pérdida de ingresos; mayor dificultad; y posiblemente mayores costos de alojamiento.
Por eso la austeridad debe ser evaluada desde ambos lados: ahorro para el Estado y costo para el ciudadano.
Los consulados móviles también deberían servir para prevenir la exclusión consular
La política consular no puede limitarse a responder a quien logra llegar; debe anticiparse a las comunidades que tienen dificultades para acceder.
Eso implica identificar zonas rurales, ciudades alejadas, comunidades con baja movilidad, población vulnerable, territorios con grandes concentraciones de colombianos, y lugares donde los consulados anteriores demostraron alta demanda.
Precisamente por eso la Circular 130/2021 ordena tener en cuenta antecedentes, número de trámites, población y experiencia previa.
Como la herramienta normativa existe, debe garantizarse que se aplique con transparencia y resultados medibles.
La auditoría de 2024 vuelve a aparecer en el centro de la discusión
La importancia de aquella auditoría no está solamente en que encontró documentos desactualizados, está en que mostró que la propia Cancillería sabía que necesitaba fortalecer el procedimiento.
El informe recomendó actualizar el DP-PT-066 y evaluar la actualización de la Circular 130 de 2021
Por eso, dos años después, las preguntas son perfectamente legítimas:
- ¿Se actualizó el DP-PT-066?
- ¿Qué nueva versión existe?
- ¿Cuándo fue aprobada?
- ¿Se incorporaron los antecedentes y estadísticas como criterio de aprobación?
- ¿Se corrigió el problema de los formatos desactualizados?
- ¿Se estableció un mecanismo que impida que los informes de las jornadas queden sin consolidar?
- ¿Qué ocurrió con la recomendación de revisar la Circular 130?
- ¿Qué seguimiento hizo Control Interno?
- ¿Existe un informe de cierre de las acciones de mejora?
Si la respuesta es afirmativa, la Cancillería debería mostrar los documentos, y si alguna recomendación sigue pendiente, debería decirlo. Eso es control institucional; pero es lo que le ha hecho falta a esa entidad, en especial en el último cuatrienio.
También es importante precisar que el informe de auditoría no concluyó que todo el proceso de Desarrollo de la Política Exterior estuviera incumpliendo. En sus conclusiones señaló que, aunque se identificaron oportunidades de mejora y no conformidades, se evidenció el cumplimiento de los objetivos, alcances y metas propuestos.
Por eso, el señalamiento de esta investigación se concentra específicamente en las no conformidades y oportunidades de mejora relacionadas con el procedimiento de consulados móviles, no en una afirmación de incumplimiento general de toda la gestión consular.
La nueva información oficial representa un avance, pero no el final de la investigación
Sería injusto desconocer el avance que significa que la Cancillería haya entregado una base con información de varios años; aunque tristemente presionada por la justicia.
La información permite por primera vez construir una fotografía mucho más completa de las jornadas.
Pero también demuestra que la Cancillería tiene capacidad para consolidar la información, y precisamente por eso esa información debería estar disponible públicamente, no debería ser necesario solicitarla.
Mucho menos debería ser necesario acudir a los jueces para obtener información que pertenece a la administración pública y que tiene relación directa con la atención de millones de colombianos.
La información pública no puede depender de una tutela
Este punto merece especial atención.
La respuesta oficial se produjo dentro de una tutela. La tutela No. 51 que en cabeza de Ricardo Marín Rodríguez se le ha tenido que instaurar a la Cancillería en no menos de diez (10) años, con un resultado del 85% a favor de los ciudadanos.
El Ministerio informó que la información fue consolidada y se nos entregó mediante el anexo en excel que hemos venido tratando.
Pero si la Cancillería puede consolidar cinco años de información para responder a una orden judicial, entonces debería poder mantener un sistema estadístico permanente y público.
La ciudadanía debería poder entrar a una plataforma y conocer cuántos consulados móviles se hicieron, dónde, cuándo, cuántos funcionarios participaron, cuánto costaron, cuántas personas fueron atendidas y qué trámites realizaron. Eso si sería verdadera transparencia.
El nuevo Gobierno de Abelardo De La Espriela tiene una oportunidad que no debería desperdiciar
Abelardo de la Espriella ha anunciado una reducción de la red diplomática.
Puede defenderse esa decisión desde la austeridad, pero la austeridad no puede convertirse en ausencia.
Si se cierran oficinas, debe aumentar la capacidad itinerante. Si se reduce infraestructura, debe fortalecerse la planificación. Si se busca ahorrar recursos, deben medirse los resultados. Y si se habla de eficiencia, debe conocerse cuánto cuesta realmente atender a cada ciudadano.
De lo contrario, el país simplemente cambiará una factura, el Estado gastará menos, pero el colombiano gastará más.
Menos sedes no puede significar menos Colombia
Existe una concepción equivocada según la cual un colombiano que vive en el exterior está suficientemente atendido porque “existe un consulado”, desconociendo la realidad migratoria.
Colombia ya no puede pensarse solamente desde sus fronteras.
Millones de colombianos viven, trabajan, estudian, emprenden y forman familias en otros países.
Sin recibir ayuda alguna por parte del Estado colombiano, las asociaciones colombianas en el exterior han terminado desempeñando además funciones sociales, culturales y comunitarias que antes recaían mucho más directamente sobre las representaciones oficiales.
La diáspora colombiana cambió, por lo que la política consular también debe cambiar.
La eficiencia no es hacer menos, es lograr más con los recursos disponibles
Esta investigación no propone gastar sin control, todo lo contrario, COLEXRET propone medir mejor.
Una jornada debe justificar:
- Por qué y dónde se hace;
- Cuántos colombianos viven allí y cuántos se espera atender;
- Qué trámites se prevén;
- Cuántos funcionarios se necesitan;
- Cuánto costará;
- Y qué resultado tuvo la jornada anterior.
La propia Circular 130/2021 contiene buena parte de esos criterios, lo que falta es convertirlos en un verdadero sistema público de evaluación.
La gran pregunta que dejan 10 años de investigación y cuatro de información oficial
Después de revisar la información oficial, las denuncias que hemos divulgado desde esta Casa informativa, y la auditoría interna, la pregunta ya no puede ser simplemente, ¿cuántos consulados móviles hizo Colombia?
La pregunta correcta es:
¿Está Colombia utilizando los consulados móviles para garantizar efectivamente el acceso de sus ciudadanos al Estado?
Y para responderla no basta con contar jornadas, hay que mirar, cobertura, frecuencia, distancia, demanda, funcionarios, trámites, ciudadanos atendidos, costos y resultados.
Una auditoría, una base de datos y una oportunidad de corregir
Los documentos permiten construir una secuencia que merece quedar registrada; así:
- 2021: La Cancillería expide la Circular 130, estableciendo criterios para solicitar, aprobar, realizar y legalizar consulados móviles.
- 2022: Comienza el período solicitado por COLEXRET, desde el 7 de agosto.
- 2023: Se alcanza el mayor número de jornadas identificadas mediante la metodología aplicada a la base entregada.
- 2024: La auditoría interna encuentra una no conformidad documental relacionada con consulados móviles y recomienda actualizar el procedimiento DP-PT-066 y evaluar la actualización de la Circular 130.
- 2025: Continúa la reducción frente al nivel identificado en 2023.
- 2026: La Cancillería entrega a COLEXRET una base consolidada de información sobre las jornadas realizadas desde agosto de 2022.
- Agosto de 2026: El nuevo Gobierno comienza su administración después de anunciar el cierre de cerca de 15 consulados; y entonces el problema adquiere una nueva dimensión.
El cierre de consulados principales obliga a hablar de más consulados móviles, no de menos
Esta debería ser una regla elemental de política pública:
Cuando disminuye la presencia permanente del Estado, debe aumentar su capacidad de presencia itinerante. No necesariamente en una proporción matemática idéntica, pero sí de acuerdo con las necesidades de la población afectada.
Por eso COLEXRET considera que el Gobierno de hoy debería anunciar, simultáneamente con cada cierre consular, el calendario de consulados móviles que reemplazará parcialmente la presencia perdida.
No después, no cuando la comunidad reclame, no cuando aparezcan los problemas; sino desde el primer día.
El Estado no puede ahorrar alejándose de sus ciudadanos
Los consulados móviles nacieron para resolver un problema sencillo, llevar los servicios consulares a los colombianos que viven lejos de las sedes; y la misma Cancillería reconoce esa finalidad.
La propia Circular 130 establece criterios de población, distancia, antecedentes, trámites, funcionarios, presupuesto y resultados.
La propia auditoría interna de 2024 encontró problemas relacionados con documentación y consolidación de información y recomendó fortalecer el procedimiento y evaluar la actualización de la Circular 130.
Y en 2026 la propia Cancillería, obligada a través de una Acción de tutela, entregó a COLEXRET una base de datos que demuestra que existe una importante capacidad institucional para registrar y consolidar la información.
Ahora falta lo más importante, utilizar esa información para tomar mejores decisiones, y hacerlo de manera pública; porque los colombianos en el exterior no necesitan simplemente que el Estado les diga que existe un consulado, necesitan poder acceder a él. Y cuando la distancia lo impide, necesitan que el consulado vaya hasta ellos.
Por eso, frente a la reducción observada después de 2023, frente a las preguntas que dejó la auditoría de 2024 y frente al anuncio del cierre de cerca de 15 consulados por el nuevo Gobierno, COLEXRET considera que la respuesta no puede ser reducir todavía más la atención itinerante.
Debe ser exactamente la contraria: más consulados móviles, mejor planificados, más transparentes, más frecuentes y evaluados por resultados.
Cerrar una oficina puede ser una decisión administrativa. Cerrar una puerta de acceso al Estado no puede serlo.
Si el Gobierno considera que puede ahorrar recursos reduciendo sedes, tiene la obligación de demostrar que ese ahorro no se traducirá en una mayor carga para los ciudadanos.
Porque el verdadero éxito de una política consular no se mide por cuántas oficinas mantiene abiertas el Estado, se mide por algo mucho más sencillo:
Qué tan cerca está Colombia de los colombianos, incluso cuando ellos están a miles de kilómetros de su país.
Y después de cuatro años de cifras, denuncias, auditorías y respuestas oficiales, esa es precisamente la pregunta que queda sobre la mesa.
Finalmente, los consulados móviles no pueden seguir siendo una herramienta de «apariencia” o de respuesta tardía. Ahora que la política migratoria del nuevo gobierno parece apostarle a una menor presencia física permanente, la eficiencia, la planeación y el respeto por el tiempo del ciudadano deben ser los ejes rectores de la política exterior.
Sin embargo, nuestra crítica persiste, así le incomode a algunos. Aunque a la que más le incomodaba ya la echaron, la Sra. Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, quien durante su cargo como Canciller nunca quiso tener en cuenta las recomendaciones de COLEXRET, y por el contrario, lo que hizo fue «ucharnos» a sus «Perros falderos e idiotas útiles» para que intentaran desprestigiar nuestro trabajo.
Y nuestra crítica persiste porque el servicio es esporádico. La falta de una programación anual anticipada como se evidencia en la dispersión de las fechas de comisión, convierte estos viajes en un esfuerzo de «apagar incendios» en lugar de una política pública de atención al ciudadano. Muchos consulados, de hecho, no han prestado este servicio de forma recurrente año tras año, dejando a comunidades enteras sin el apoyo del Estado durante años completos.
Propuestas concretas desde COLEXRET.
Por cada consulado que se cierre debería existir un plan especial de consulados móviles.
Ahora que la política oficial apunta al cierre de consulados fijos, como hemos advertido en nuestro artículo Cierre de Embajadas y Consulados, la situación exige cambios inmediatos: No basta con cerrar, debe existir un mecanismo de compensación territorial, y por cada consulado cerrado deberá establecerse un Plan de Atención Consular Móvil para la antigua circunscripción. Ese plan debería contener, como mínimo:
Población colombiana: ¿Cuántos colombianos viven en la zona?
Distancia: ¿Cuánto deben desplazarse ahora para llegar a la nueva sede?
Historial de trámites: ¿Cuántos trámites realizaban anualmente?
Ciudades prioritarias: ¿Dónde se concentra la población colombiana?
Frecuencia: ¿Cuántas jornadas móviles se realizarán al año?
Funcionarios: ¿Cuántos serán necesarios?
Presupuesto: ¿Cuánto costará el nuevo modelo?
Metas: ¿Cuántos ciudadanos se pretende atender?
Indicadores: ¿Cuántos fueron atendidos realmente?
Evaluación: ¿Se mantendrá, aumentará o disminuirá la frecuencia de acuerdo con los resultados?
Así el cierre de una sede no significaría automáticamente el abandono de una comunidad.
Transformación del modelo consular móvil
Sistema Nacional de Atención Consular Itinerante: El problema actual no debería solucionarse simplemente aumentando o disminuyendo jornadas de manera aislada. Colombia necesita un verdadero Sistema Nacional de Atención Consular Itinerante. Un sistema que por lo menos tenga:
- Calendario público.
- Cada consulado debería publicar desde comienzos del año, las jornadas programadas que se llevarán a cabo durante el mismo.
- Priorización territorial.
- Las decisiones deberían considerar población, distancia, demanda y resultados anteriores.
- Aumento automático cuando se cierre una sede
- Estadística pública donde cada jornada debería publicar:
Personas atendidas + trámites realizados + funcionarios + costo total + costo por ciudadano + resultados. - Participación comunitaria: Las asociaciones de colombianos y las comunidades deberían poder solicitar jornadas y conocer las razones de su aprobación o rechazo.
- Evaluación permanente: Los resultados deberían compararse con las metas.
- Transparencia: La información debería estar disponible sin que el ciudadano tenga que acudir a derechos de petición, tutelas o procesos judiciales.
Institucionalización de la agenda
No se puede seguir anunciando el consulado móvil con días de antelación. Proponemos un Calendario Público Nacional publicado cada mes de enero, permitiendo que el ciudadano se prepare.
Auditoría de cobertura
La Cancillería debe explicar por qué consulados en ciudades con alta densidad poblacional han realizado tan pocas jornadas comparado con otros consulados con poblaciones más pequeñas.
Incremento de la planta de apoyo
Las comisiones requieren no solo viáticos, sino una dotación tecnológica completa que permita realizar el 100% de los trámites que se hacen en sede fija.
Terminamos esta investigación.
Aunque en un próximo artículo describiremos con más lujos de detalles lo que consideramos un plan de contingencia ante el cierre de los quince (15) Consulados principales que anunció el nuevo Presidente De La Espriella, despedimos esta investigación, expresando, que:
Los consulados móviles son, hoy más que nunca, la cara del Estado colombiano en el exterior. No pueden ser un servicio precario o sujeto a la voluntad política del momento. La ciudadanía merece una gestión que, con base en los datos de estos últimos cuatro años, corrija las deficiencias, optimice los recursos de viáticos y garantice una presencia real, constante y predecible.
Fuentes oficiales que sirvieron de base para esta investigación:
Para que el ciudadano pueda comprobar directamente las normas y documentos citados en esta investigación, COLEXRET deja disponibles los siguientes enlaces oficiales:
- Informe oficial en excel con las estadísticas base para este artículo: “Consulados móviles del 2022 a junio 2026”.
- Circular 130 de 2021: Consulados móviles: instrucciones para la solicitud, aprobación y legalización: texto completo en el Normograma.
- Resolución 2126 de 2022: Informes finales de gestión consular: texto completo en el Normograma.
- Informe de auditoría interna de 2024: Proceso de Desarrollo de la Política Exterior: informe completo de 10 páginas.
- Resolución 32F de 2017: Antecedente citado por la Circular 130: texto completo y nota de vigencia. Debe tenerse presente que aparece como derogada.
- Resolución 6356 de 2018: Norma que derogó la Resolución 32F de 2017: texto completo y nota de vigencia. Esta resolución también aparece como derogada posteriormente.
- Normograma de la Cancillería: Indice de normativa relacionada: consulta de la compilación jurídica.
Las cifras analizadas en esta investigación fueron recalculadas a partir del archivo Excel suministrado por el Ministerio de Relaciones Exteriores a COLEXRET, denominado “Consulados móviles del 2022 a junio 2026”. El archivo contiene hojas correspondientes a 2022, 2023, 2024, 2025 y 2026. La metodología de agrupamiento utilizada en este artículo se explica en el texto y busca evitar confundir cada registro individual de funcionario/comisión con una jornada de consulado móvil.


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